lunes, 12 de enero de 2015

Occidental y aséptico narcisista

Transformación del periodista Clark Kent en el superhéroe Superman, por el genial Alex Ross.
Llevo años (y años) dándole vueltas al mismo tema: La muerte (asesinato) de mi vocación profesional, que, curiosamente, siempre achaco a otra mucha gente, pero nunca a mi propia persona.
Salí (para siempre) un soleado verano de la Facultad de Ciencias de la Información, en la Universidad de Navarra, ya algo renqueante y con una cojera incipiente que comenzaba a fastidiarme con un agudo dolor frente a lo que estaba por venir a muy corto y medio plazo. Me pesaba algo la armadura de plata con la que un periodista en potencia forjado en los estudios superiores se envuelve en defensa de la latente Verdad, la esquiva Objetividad (si es que existe tal cosa), la ausente Justicia y el encantadormente absurdo Sistema de Vida Occidental (casi, casi, la autoencomienda del superheroico alter-ego de Clark Kent). Y eso se ha acabado notando en exceso a lo largo del tiempo transcurrido desde entonces.
Fueron cinco años universitarios con profundos altibajos en mi formación. Los primeros cursos, excesivamente similares al BUP y al COU que acababa de dejar atrás, aunque con ciertas nociones de economía que me resultaron frescas, novedosas y algo útiles (por vez primera escuché el concepto de Campana de Gauss y el nombre de Keynes pronunciado con reverencia contenida por el eternamente sonriente profesor Miguel Alonso Martínez-Echevarria); una cierta (y manifiesta) incapacidad por parte de algunos docentes (Rosa María Echevarría, sin ir más lejos) para transmitir su supuesta pasión por una asignatura que quizá les venía grande, y una clase de Teología que me enseñó una gran verdad a través del conocimiento de Don Ignacio Ordovás (primo hermano del muy venerado maestro musical y mago de las ondas Jesús Ordovás, de Radio 3) : "Para defender o atacar algo, previamente hay que conocerlo".
Entre medias, la apertura de ojos hacia la información de carácter internacional (con el insigne profesor Pedro Lozano Bartolozzi como maestro de ceremonias), unas más que insuficientes prácticas de radio con Ángel Faus o unas muy divertidas gotas de comunicación audiovisual con Juan José García-Noblejas (ya disfrutando del jubileo en su merecido retiro). He de reconocer que en esta asignatura, en concreto, me lo pasé bastante bien elaborando reportajes y cortometrajes (nuestro grupo, en el que, entre otros, estaban Miguel Ángel Jimeno, Antonio Sánchez Escalonilla e Ignacio Saavedra, elaboró un reportaje sobre la muerte del Ché, otro más sobre los infanzones de Sos del Rey Católico(*) y un cortometraje basado en un cuento mío, titulado "El artista y el diablo", que ha sido plasmado en este blog  —http://jmjcollantes.blogspot.com.es/2014/02/el-artista-y-el-diablo.html— y que salió horrorosamente mal bajo mi más que lamentable dirección).
Y, volviendo al asunto que nos atañe, lo mejor de todo a lo largo de TODA la carrera: La sabiduría del recientemente desaparecido José Antonio Vidal-Quadras para enseñarnos a expresarnos, sacando lo mejor que teníamos oculto en el interior, a través de la sublime palabra escrita (ésa que cuesta horrores hacer desaparecer por mucho que muchos se empeñen).
Tengo que reconocer que buena parte de la culpa de que quisiera hacerme periodista la tiene la creación de Hérgé, el inconmensurable Tintin y su inseparable chucho terrier Milou.
Dejando atrás los muy felices años universitarios, la práctica de la profesión también tuvo sus altibajos desde que inicié mis muy profundas e intensas prácticas en el diario pacense Hoy (tanto en las oficinas de Cáceres, como las de Mérida), posteriormente en el cacereño periódico Extremadura, luego dando el salto al caótico periódico Ya en Madrid hasta que cerró de forma dramática (mi primer encuentro con los sindicatos y el Fogasa), La fugaz y efímera Gaceta de Córdoba (un agotador e intensísimo mes en la calle con poco más de 20 números y un segundo encuentro con el Fogasa), el muy instructivo Semanario La Calle y, finalmente, el ABC en su edición cordobesa, donde llevo ya la friolera de 14 añitos dándole sin parar a la tecla. En todo ese tiempo (7.906 días, según mi fe de vida laboral a fecha de publicación de esta entrada; 21 años, seis meses y 6 días a 14 de enero de 2015), me he topado con todo tipo de profesionales de mi nivel y, sobre todo, jefes (esa extraña raza a la que no quiero pertenecer así pasen siglos sobre esta tierra que finalmente me abrazará en su seno), y lo que he sacado más en claro es que la responsabilidad recae, en la mayoría de los casos, no en la persona más apta y adecuada, sino en la que más y mejor sabe escalar, el listillo de turno o el más individualista. La única clave para ello es morirse de ganas de mandar (algo que no casa con buena parte de la Humanidad) y no para mejorar el entorno o dignificar un trabajo o una empresa, ¡para nada! Más bien, para retroalimentar un ego inmenso (de ésos que impide permanecer a uno de estos energúmenos con sus semejantes compartiendo el mismo espacio físico en una habitación) y siempre hambriento de vano reconocimiento social y profesional.
Tuve el gran honor, no obstante, de trabajar junto al creador, diseñador y fotógrafo cacereño (maestro de periodistas y amante sibarita del Jazz y de un buen gin-tonic preparado con sabiduría arcana en el bar de su amigo) Enrique Higuero Manzano, cuando era director del rotativo entonces afincado en Camino Llano el fogosamente irracional almeriense Francisco Pérez de Torres, también fallecido (en 1994), quizá por su excesivo amor a la barra y que se portó conmigo siempre como un señor (llegándome a regalar, incluso, una cassette grabada en su casa de los Troggs, autores del increíble "Wild Thing"); disfruté vivamente con la cercana presencia de Julio Riquelme, Begoña Olabarrieta, Guzmán García Doncel, María José Barrero o Manuel Santaella (otro fallecido), todos ellos en Madrid, mientras que ya en la ciudad califal me codeé con un inmenso periodista de alma y mente como es Pablo Manuel Díez, a día de hoy haciendo las Chinas (las actualmente potenciales Américas de antaño), y todavía disfruto con la profesionalidad inconmensurable de Valerio Merino, el hombre del iris de oro y las pasiones internas más extravagantes que jamás haya escuchado.
¿Por qué será que dos de mis tres superhéroes favoritos con diferencia tienen de alter-ego
a periodistones? Éste es el fastuoso fotógrafo Peter Parker (AKA Spiderman), del Daily Bugle, cogido
de http://gkode.com.mx/
Con ello quiero decir que siempre hay dos rostros, como los que utilizaban los actores de la antigua Grecia para ocultar su verdadero yo, que miran a una misma realidad; dos puntos de vista coincidentes con lo bueno y lo malo, lo optimista y lo pesimista, lo blanco y lo negro, el Ying y el Yang siempre en permanente equilibrio, que conforman un mismo hecho. Y si hay bondad en la profesión que he elegido —que la hay—, también asoma el vicio, la corrupción, la falsedad, la mentira y el engaño en un exceso de abundancia.
No tengo que retrotraerme mucho tiempo atrás para decir que el periodismo ha cambiado en demasía, a peor, evidentemente. Cuando daba mis primeros pasos en la prensa escrita todavía era más importante la información como tal que la ideología política. Se trataba antes que nada de informar y sacar a la luz los acontecimientos que marcan el devenir de una ciudad, de una comarca, una región, un país, un continente o el mundo entero. Se publicaban noticias de todos los bandos (en mayor o menor medida) y los lectores se enteraban "de lo que estaba pasando", les gustara o no les gustara, lo compartieran o no, coincidieran o no con esas otras formas de ver la vida. La realidad era más completa desde el punto de vista informativo.
Ahora se ha impuesto la máxima del New York Times que dice "si yo no lo publico, no existe"; o lo que es lo mismo, "démosle a nuestro público lo que realmente quiere leer, sea o no verdad, sea o no cierto". Y ese peligro de dimensiones y consecuencias impresionantemente impredecibles marca un devenir y un estar del presente que se hace casi inamovible, estático, siempre igual. La realidad se recrea una y otra vez con mínimos y nimios detalles, empastando la información hasta extremos chiclosos. Se impone la clave ideológica y son "los míos" los que hablan, actúan y hacen (siempre bien y para bien), mientras que los "otros" ÚNICAMENTE han de salir reflejados cuando lo hacen mal (o nosotros hacemos ver que lo hacen mal), ridiculizando sus palabras (mediante pequeños matices a base de adjetivos calificativos más propios de la opinión que de la información puramente dicha) y sus actos o, sencillamente, haciéndolos desaparecer del mapa castigándolos con el ostracismo más absoluto.
Y no es una mera cuestión de ideologías. En mi caso, ya estuviera en un medio progresista o en un medio conservador siempre tendría problemas, porque lo que necesito es comunicar y no defender ninguna postura por encima de ese deber casi sagrado. Me hubiera ocurrido lo mismo en la Guerra Civil Española, en la que de haberla sufrido habría militado (o habilitado, que también se puede) en un tercer bando que hubiera combatido contra los otros dos. Fijo.
Pero todo eso está minando a marchas forzadas mi escasa vocación. Ya no consiste en una labor social, sino en un trabajo más, como el hecho de acudir todas las semanas a una oficina gris y plúmbea, haciéndolo lo mejor y más dignamente que puedo tan sólo para merecerme cobrar a cambio un sueldo a final de mes. Y no; no considero que tendría que dejar mi puesto a otra persona más vocacional, porque estimo que hablamos más de necesidades vitales y no de ambiciones espirituales (que, en mi caso concreto, las procuro cubrir con este blog).
Toda una insensata parrafada para tratar de justificar lo que es injustificable como buen occidental de alma insatisfecha: mis altibajos con la felicidad-infelicidad-tristeza; mis idas y venidas entre la euforia y la depresión; mi exceso de amargura, aún a sabiendas de que tengo más de lo que merezco o necesito. Un mal muy de Occidente que se adueña de las almas y se contagia con pesares similares y próximos del prójimo, que acabamos asumiendo con malsano placer sádico como propios y poder, así, seguir quejándonos de nuestro adorado estatus, a modo de competición con los semejantes sobre quién ha vivido la vida más trágica y quién ha apurado tragos más amargos a lo largo de su muy miserable existencia.
Mister Obor, con su habitual y eterna sonrisa, dueño y señor del semáforo de Ollerías, en Córdoba.
Una mañana, hace de esto algo más de un año, mientras volvía de dejar a mis hijas en el colegio, me topé con él en el semáforo que atraviesa el nacimiento de la Avenida de las Ollerías hacia el Pretorio y, sin mediar palabra, me saludó con la mano sonriendo. No me conocía de nada y me dijo adiós en un castellano horroroso con una blanquísima dentadura destacando como una luz sobre su rostro marrón. Y, evidentemente, le devolví el saludo. Vendía las mismas chorradas que otros antes que él y los suyos y que también habían llegado en masivas oleadas previas: extremadamente silenciosos rusos cojos, mancos o tullidos de bruñidos muñones y rostros tristemente hieráticos; rumanos que todavía no habían descubierto la chatarra como principal fuente de ingresos y ahora los nigerianos, los que más están aguantando de todas esas invasiones que habían llegado hasta la capital califal. Pañuelos y ambientadores de coche.
A partir de entonces, cada vez que cruzaba esa calle le devolvía el saludo y llegó un punto en que fui yo quien se adelantaba a su saludo. Y un buen día me paré y hablé con él. Su escaso español y mi mal inglés nos permitió mantener un mínima conversación en la que saqué en claro que era policía en su país de origen, pero tuvo que abandonarlo por alguna razón que no me especificó en su día y que seguramente acabaré averiguando. Con el tiempo, fui conociendo algo más de su vida. Su familia es del Sur del país (lejos, por tanto, de las atrocidades que se cometen en el Norte por parte del grupo terrorista Boko Haram) y es uno de los siete hijos que tuvieron Christiana y Joseph, sus padres. Tiene 37 años, pero su espíritu es francamente juvenil (lo demuestra, también, su gusto musical, que va desde el ritmo más puramente africano, hasta las canciones en plan Godspell o el Hip-Hop) y siempre, siempre, siempre está sonriendo. Pase lo que pase a su alrededor, no pierde la sonrisa cuando hablas con él.
Se llama Félix Obor Friday y ha tenido las santas narices de casarse y tener un hijo en nuestra tierra (cordobés, por tanto). Aprende español por las tardes de forma gratuita en un centro asistencial y su carácter abierto y afable le ha permitido agrupar en su entorno a un grupo de viandantes habituales que se han autoconvertido en sus protectores. Algunos le dan dinero, otros comida o bien le llevan un café con leche con algo para acompañar al desayuno. Muchos le saludan al pasar por el semáforo y creo que el éxito social de esta persona es su humildad y su buen humor, sin olvidar unas altísimas dosis de fe en un Dios que parece no haberle concedido nada, pero al que él se aferra simplemente por el mero hecho de sentirse vivo.
Estoy seguro que él siente mucho más que yo la Vida. Creo que tiene una existencia más genuinamente intensa que la mía. Me da la sensación de que ese tipo de fe es bastante más profunda que la que profesan algunos de los que se rasgan aquí las vestiduras cada vez que se menciona a alguna religión y, por supuesto, mucho más que la que defienden los fundamentalistas ya sea con un lamentable uso de la palabra (como algunos que reclaman la demolición de la Mezquita cordobesa) o a través del absurdo lenguaje de las armas; manipulando y retorciendo en ambos casos lo que se supone que es la Palabra divina.

La profesión periodística puede ser tan dulce como la miel untada sobre el cadáver de una vieja o tan repugnante como una mosca buscando su entidad y su ser sobre el mundo de las ideas que representa una cabeza. Imagen de Valerio Merino.

(*) Sos del Rey Católico es una preciosa localidad de Zaragoza de apenas 635 habitantes, donde Luis García Berlanga rodó en 1985 su genial película "La Vaquilla" y a donde la reina Juana Enríquez viajó desde Navarra para que su hijo, el futuro rey Fernando II "El Católico", esposo que fue de Isabel I de Castilla, pudiera nacer en territorio aragonés y no navarro. Era el año 1452 (un 10 de Mayo) y en gracia por aquel servicio su padre, el rey Juan II de Aragón, declaró que a partir de entonces todo aquel nacido en Sos se considerara infanzón a perpetuidad. Por tanto, es un pueblo hasta arriba de hidalgos y, con total seguridad, el municipio del mundo con más nobles censados por metro cuadrado. Un buen motivo para reportajear, ¿no?

Evidentemente, no tengo más remedio que incluir algunos temas nigerianos recomendados por Félix. Espero que los disfrutéis. El primero es de Lucky Dube y se llama "The way it is". Es Reggae.


Y éstos son Bracket y su "Yori, Yori".


También le gusta Flavour. Este tema se llama "Ada Ada"


Esto dice que le va bastante. Es D'Banj y su "Oliver Twist".


Me presentó, igualmente a Lyanya y su temita "Kukere".


Esto es un ejemplo del música cristiana que se hace en Nigeria y que ellos denominan Gospel. Es Agatha Moses y su "Nigerian Praise 1".


Finalmente, de los suyos plasmo a P-Square, con la canción "Personally".



No puedo dejar una entrada sin su toque Mod-ernista. Me gustaría incluir el magnífico "Free Nelson Mandela", de Specials AKA.


Free Nelson Mandela (Liberad a Nelson Mandela)

Free Nelson Mandela (Liberad a Nelson Mandela)
Free, free, free, free, free (Liberad, liberad, liberad, liberad, liberad)
Nelson Mandela (a Nelson Mandela)
Free Nelson Mandela (Liberad a Nelson Mandela)
Twenty-one years in captivity (Veintiún años encarcelado)
Shoes too small to fit his feet (con los zapatos demasiado pequeños para ajustarse a su pies)
His body abused but his mind is still free (Su cuerpo sufre abusos, pero su mente sigue siendo libre)
Are you so blind that you cannot see? (¿Estás tan ciego que no puedes verlo?)
I said free Nelson Mandela (He dicho que liberéis a Nelson Mandela)
I'm begging you, free Nelson Mandela (Os lo suplico, liberad a Nelson Mandela)
Pleaded the causes at the ANC (Defendió la causa en el ANC*)
Only one there in a large army (Solitario en medio de un inmenso ejército)
Are you so blind that you cannot see? (¿Estás tan ciego que no puedes verlo?)
Are you so deaf that you cannot hear his plea? (¿Estás tan sordo que no puedes oír su súplica?)
Free Nelson Mandela (Liberad a Nelson Mandela)
I'm begging you, free Nelson Mandela (Os lo suplico, liberad a Nelson Mandela)
Twenty-one years in captivity (Veintiún años encarcelado)
Are you so blind that you cannot see? (¿Estás tan ciego que no puedes verlo?)
Are you so deaf that you cannot hear? (¿Estás tan sordo que no puedes oírlo?)
Are you so dumb that you cannot speak? (¿Estás tan mudo que no puedes ni hablar?)
I said free Nelson Mandela (He dicho que liberéis a Nelson Mandela)
I'm begging you, free Nelson Mandela (Os lo suplico, liberad a Nelson Mandela)
Free Nelson Mandela (Liberad a Nelson Mandela)
Begging you, begging you please (Os lo suplico, os lo suplico, por favor)
Free Nelson Mandela (Liberad a Nelson Mandela)
You've got to, you've got to (tenéis que hacerlo, tenéis que hacerlo)
You got to free (Tenéis que liberarlo)
You got to free (Tenéis que liberarlo)
You got to free (Tenéis que liberarlo)
Nelson Mandela (Nelson Mandela)
Nelson Mandela (Nelson Mandela)
I'm telling you, telling you, telling you (Os lo digo, os lo digo, os lo digo)
You've got to free, you've got to free (Tenéis que liberarlo, tenéis que liberarlo)
You've got to free, you've got to free (Tenéis que liberarlo, tenéis que liberarlo)
Nelson Mandela (Nelson Mandela)

*Siglas del Congreso Nacional Africano, partido de Nelson Mandela.

Lo bueno que tiene un blog como éste es que se puede alterar las veces que uno quiera. Por eso, ahora (varias semanas después de su publicación) voy a introducir en esta entrada otro tema que le pega mucho. Es "La reina del muelle", de Los Flechazos.


jueves, 8 de enero de 2015

Modernistas imbuidos en el cómic (V)


El irresistible fetichismo del calzado se acrecienta con una buena capa imaginativa de viñetas POP.
Da de sí esta temática. Hasta extremos insospechados, ¡qué duda cabe! Por lo pronto me vienen, a salto de mata, recuerdos y retazos de memorias pretéritas con imágenes relacionadas con el cómic y el Mod-ernismo. Uno de esos asaltos últimos fue la visualización en un ejemplar de la prestigiosa revista El Víbora del capítulo número 6 de la serie "Comprobando la realidad", del guionista Mauro Entrialgo y el dibujante Javi Rodríguez, en el que se hacía alusión a "lo mod". Ese ejemplar, el número 253, lo tenía mi amigo José María García en su muy acogedora casita de Lucena y ahí fue donde lo leí, pero cuando quise echar mano de ello para añadirlo a esta entrada me respondió que había desaparecido en la última limpieza hogareña. Una verdadera pena (entre otras cuestiones, la portada me gustaba mucho), y eso me obligaba a estrujarme las meninges para averiguar una fórmula que me permitiera hablar de ello... Y finalmente lo conseguí.
Portada de El Víbora donde encontré ese capítulo concreto.
El proceso fue bastante laborioso, de ésos que tanto me gusta realizar cuando dan fruto. En primer lugar buceé en Internet en busca de esa portada y cuando la localicé indagué en Wikipedia sobre los contenidos de ese número. Antes de continuar, tengo que recordarte, mi muy querido lector, que mi memoria dista mucho de ser siquiera buena, así que únicamente contaba con meras imágenes sobre las que indagar, pero nada de nada acerca de los autores ni del título de lo que andaba buscando. En fin, se me planteaban un buen número de posibilidades y fui buscando nombre por nombre y título por título para ver si alguno coincidía con mis necesidades. Hasta que por fin llegué a Javi & Mauro (como apuntan en la portada) y su "Comprobando la realidad". No tenía ni idea si se trataba del motivo de mis desvelos, pero no tenía nada que perder, así que busqué contactos de ambos autores —uno de ellos me lo consiguió muy amablemente José Antonio Serrano, de la excelente web Guía del comic— y les envié un correo electrónico explicándoles mis muy sanísimas intenciones para con ellos y su curiosa obra y, para mi sorpresa, obtuve respuesta de ambos artistas.
Por lo pronto mi planteamiento fue el siguiente (literal):
"Llevo mucho tiempo buscando una historieta en la que creo que eres autor y como me está resultando imposible localizarla acudo directamente a ti, lo siento.
Soy Javier Martínez (Hubi), y tengo un blog (¡qué original! ¿Eh?) en el que he metido varias entradas sobre el Cómic y el Mod-ernismo (abajo te pongo los enlaces para que veas que es cierto). Es una serie que me está resultando más larga de lo que yo hubiera querido, pero estoy dispuesto a incluir TODO (lo que pueda, evidentemente) lo relacionados con los mods y las viñetas, pero necesito IMPERIOSAMENTE la que te he mencionado antes.
¿Qué cuál es? Bueno se trata de una que apareció en el número 253 de El Víbora y que puede ser el capítulo 6 de "Comprobando la realidad". Que yo recuerde, aparece una especie de casting en una gran mansión porque necesitan a dos mods y eligen a los dos protagonistas porque son los que mejor están caracterizados como tales (con Vespa incluida).
Claro, me pongo en contacto contigo para confirmar si, en efecto, te suena algo de eso, y, en caso afirmativo, ver si hay alguna manera de que me envíes una copia (en plan JPG como lo que te remito a ti la portada de El Víbora donde se incluía ese capítulo). 
Ya puestos, te pido (os pido) permiso directamente para publicarlo, claro está.
Un saludo y gracias de antemano.
P.D. Yo no he leído tantos ejemplares de El Víbora como para saber exactamente en qué consistía esa historia ("Comprobando la realidad") y la Red de Redes no ha sido para nada explícita al respecto, porque no he podido encontrar ni sinopsis ni nada por el estilo. Si no es mucha molestia, ¿podrías resumírmelo en unas palabras? Así, lo incluiría en el enlace del blog también)."
Digamos que Javier, el asturiano, me comentó escuetamente que iba a mirar en su disco duro cuando pudiera por si lo encontraba allí almacenado. Tengo que reconocer que a día de hoy aún sigo esperando, pero la intención es lo que vale, y sobre todo teniendo en cuenta que últimamente está más liado que nadie.
Por su parte, Mauro, el vasco, fue bastante más amplio en su generosa respuesta:
"Pues sí, efectivamente, en el capítulo 6 de "Comprobando la realidad" aparece la escena que describes.
Javier Rodríguez, cogido de tebeosfera.com
Lo sé porque tengo delante de mi mesa esos números del Víbora desde hace un par de años.
Andamos intentando publicar la recopilación en un libraco con la Cúpula, pero está Javi atareadísimo con su curro para Marvel y no hay manera de que saque un ratillo para esto.
Tienes mi permiso para reproducir esas páginas en tu blog si indicas autoría y procedencia, pero pídeselo también a Javi. Supongo que él tendrá las páginas en mejor estado que las que tengo yo (que eran bocetos sobre los que luego cambiamos alguna cosa). Pero si te da el permiso y no tiene las páginas también puedo hacértelas llegar yo.
"Comprobando" es una historieta de ciencia ficción enmarcada en un futuro cercano. Tan cercano que, por ejemplo, vaticinamos la fabricación y popularización de los reproductores portátiles de mp3. Aunque no acertamos ni con el diseño ni con el tamaño que iban a tener, eso no.
La historieta habla de una guerra empresarial de modelos de consolas de videojuegos, de sueños lúcidos, de arte público, de tribus urbanas, de experimentación biológica y de muchas cosas más.
Tiene más de 100 páginas, así que me resulta un poco difícil resumirla en unas pocas palabras".
La verdad es que razón no le faltaba en absoluto. Con eso me bastaba para ponerme los dientes largos y orar al Gran Mod-ernista por que Javier termine finalmente sacando tiempo para publicar ese gran ejemplar en la Cúpula.
No obstante, y en vista que Mr. Rodríguez se demoraba en el tiempo, volví a suplicarle a Mauro a ver si me podía enviar lo que él tuviera y finalmente me lo pasó, tal y como aquí reproduzco.
"Me es más fácil enviarte lo que tengo. No las publiques sin el permiso de Javi. Ya ves que la resolución es terrible, pero así te haces una idea. En aquella época mandar algo pesado por mail era un coñazo y para revisiones funcionábamos con esto", me comentó. Y le hice caso, porque permiso se lo he solicitado a los dos y parece que me lo han concedido (si me llama algún abogado o algo sería que no).

 
Tengo que advertiros que la página remitida por Mauro me vale para esta entrada, aunque me hubiera gustado mucho que hubiérais visto las páginas anteriores (en cuanto Javi me las remita las cuelgo sin tardanza), porque en ellas se reflejaba las luchas estúpidas y absurdas de entonces sobre quién dice qué acerca de quién es o no mod. No obstante, también hay que marcar unos límites y si en las viñetas los que estaban elaborando el cásting de mods echaban a patadas a un hippie que gritaba que él era mod-ernista por narices me parece que era bastante correcto. Ni tanto ni tan calvo.
La familia Mod-ernista, tal y como describe Marcos Ruano en su fabuloso libro "Bienvenidos al planeta mod: Los chicos está bien", es muy amplia y diversa; más de lo que un puñado de mentes estrechas pretende. Y en ella entran desde los mods más faces del mundo (el top ten, la crème de la crème, si lo prefieren), hasta los numbers y los tickets más comunes, pasando por los soulies adoradores del Northern Soul, hasta los scooteristas (ya sean rapados, con patillas y con fly-jacket o con flequillo y parka) y los locos skatalíticos. Incluso, si me apuras, esos tipos rarillos con pintas de psicodélicos (ya sabes: camisas de amebas y cazadoras vaqueras blancas o desteñidas) que amaban ese tipo de R&B sucio al que bautizaron como Garage (entre ellos, mi amiguete porteño del Puerto de Santa María Perepe). Sin excepción. Es más, conozco grandes Mod-ernistas de espíritu, con una cultura musical abrumadora sobre todos los géneros bailados y consumidos con avidez por esta gran y ecléctica familia, que prefieren optar por no mostrar sus preferencias en la estética exterior ni colgándose etiquetas. Y es muy respetable. Da gusto hablar (y oírles hablar) con ellos de música.
Este ser con cara de cachondo mental es ni más ni menos que el señor Mauro Entrialgo (¿te suena de algo El Bueno de Cuttlas, por ejemplo? Él fue uno de sus guionistas). Imagen cogida de noticias.lainformacion.com
Por cierto que Mauro me puso en contacto sin saber que ya tenía pensado incluirlo en este blog con alguien sobre el que aprovecho ya para plasmarlo aquí:
"Por cierto, que tienes mucho material por delante si piensas sacar cualquier historieta que tenga relación con el rollo mod. Me acuerdo ahora, por ejemplo, que mi amigo Álvaro Ortega (con el que también trabajé de guionista) tiene muchas ilustraciones y comics que te pueden encajar. Si no le conoces, en su web te puedes hacer una idea de su trabajo: http://www.alvarortega.com".
En efecto, hay mucho material que incluir, pero se hará paso a paso, y tengo que pensar muy bien de qué manera mostrar cada uno (dependerá del fruto de la investigación sobre cada caso y lo que dé de sí). Por lo pronto, os voy a presentar a Magenta y los Patentados. Se trata de una creación al alimón de Álvaro Ortega y Mauro Entrialgo y como ellos mismos la han definido es una obra de Ciencia Ficción Pop o Naïf, cuyo primer episodio de siete capítulos de dos páginas cada uno se publicó entre 1996 y 1997 en la revista Bitniks, de la editorial bilbaina Cibertexto.
Los protagonistas son Magenta, una "top-model perfecta" concebida genéticamente por una empresa multinacional con fines claramente económicos, y sus compañeros Allo (amante de una bebida llamada Lago Púrpura) y Cyan, considerados auténticos bancos humanos para trasplantes. Son tres extraordinarios seres transgénicos del año 2250 que se han tenido que refugiar en el planeta Alcrebite-2 —durante siglos utilizado como un inmenso basurero industrial por parte de todos los mundos conocidos de la galaxia— ya que los esbirros de la compañía que los creó y patentó para su comercialización los están buscando. Transgen, que así se llama, experimenta con todo tipo de células para clonar y crear vidas que se podría considerar monstruosa. Los tres poseen un gran fuerza y muy mala leche, pero Magenta es un prodigio de curvas y su look recuerda muy mucho a la Beat Girl, creada por Hunt Emerson para el grupo de Ska The Beat y que algunos han bautizado como Selecterina (aunque le iría mejor Beatina).
Según Mauro, en su página web se pueden ver de manera gratuita todas las páginas que existen al respecto (http://www.mauroentrialgo.com/loquehago/?p=799). Un par de ejemplos de esas paginitas:




El caso es que Álvaro Ortega tiene ejemplos de trabajo suyo meritorios de quitarse el sombrero y éstos son algunos ejemplos:








P.D. Le he pedido el mismo favor al gran Azagra (papaíto de Pedro Pico y Pico Vena) y cuando me responda, tres cuartos de lo mismo. Por lo pronto un pequeño aperitivo de este grande entre los grandes (del que se hablará más adelante):

Para la primera parte de esta muy hispánica entrada he pensado en Los Allnighters de mi amíguete Igu y su "Up the Line".





La segunda es más de Smart Dress y su "Más de un millón" (me ha costado encontrarla).




viernes, 26 de diciembre de 2014

Trinidad, Trinidad, sin ira Trinidad

Mi particular visión en blanco y negro (el mejor contraste) de la Trinidad.
Se crea o no en el Gran Mod-ernista, lo incuestionable es que resulta, como mínimo, una idea atractiva sobre la que pensar; sobre la que dar vueltas y vueltas hasta marearse y perderse en el insondable abismo de la Ignorancia colindante con la Rabia de saberse un auténtico lego en Cosmogonía, Metafísica y Circunscripción Teorética.

En fin, que no a todo el mundo le llega la revelación de lo oculto de la misma manera o ni siquiera le llega. Y cuando eso ocurre, el sabor más común en la boca a diario es el del frío cobre en el fondo del paladar, como si se lamiera un caramelo metalizado a modo de castigo por carecer de dios, fe, creencia, doctrina o dogma divino con el que poder guiar los pasos en el caótico magma de la Vida.

Los hay quienes lo buscan con ansia y sin saberlo a lo largo de todas sus vidas y terminan por no reconocerlo o rechazarlo justo antes de llegar al límite polvoriento para cambiar de dimensión, allí donde el velo de araña esconde latentes terrores sobre una existencia eterna en el Infinito perpétuo del No-Tiempo. Otros, sin embargo, nacen con una predisposición natural para reconocerse como parte insondable e incuestionable de su Creador, y poseen un febril brillo de certeza en sus ojos que actúa a modo de sello teológico para llevarlos directos al martirio, en el peor de los casos, o a la inconsciente santidad, si se tercia. Los más acaban vagando, dejándose llevar por el oleaje de un Océano gris y opaco que brama espumosas canciones de sal acerca de un Laberinto preñado de vacuas ideas sin efugio para morir en el seno tibio de la Duda. Pero, en ese caso, ¿por qué nadie se cuestiona la mera existencia de ese inquietante Mar en lugar de negarlo todo de manera sistemática?
Como siempre, ésta es una mera copia.

El original obra en manos de Juan Pablo Molano, un filósofo bilbaíno reconvertido en comunicador, puesto que tuve la suerte de cursar con él el primer Máster de Periodismo de El Correo Español-El Pueblo Vasco en 1990. Mantuvimos ambos abundantes charlas sobre esta materia ante una buen cerveza, pero desde entonces no he vuelto a saber nada de él. A Juan Pablo le ocurrió el encuentro con el macarra que se narra en el cuento de la serie "Deliciosamente humano" titulado "El nuevo Quijote" (y del que aquí incluyo el enlace por si os pica la curiosidad: http://jmjcollantes.blogspot.com.es/2012/05/deliciosamente-humano.html).


Lo suyo hubiera sido haber escogido un tema de Godspell (Palabra de Dios), pero, ¡qué diantre!, si hay algo que personalmente me aproxima a lo divino es el Soul; y, al fin y al cabo, el segundo jamás hubiera surgido sin lo primero, con lo que no deja de ser un bendito hijo bastardo de los espirituales. Este señor, este ministro del Más Allá Musical, es Jackie Wilson y su canción se titula "Higher and higher".



Higher and higher (Cada vez más alto)

Your love, lifting me higher (Tu amor, me eleva cada vez más alto)
Than I've ever been lifted before (tanto como nunca antes me había elevado)
So keep it it up (Así que mantenlo de esa manera)
Quench my desire (sofoca mi deseo)
And I'll be at your side, forever more (y me quedaré a tu lado para siempre jamás)
You know your love (your love keeps lifting me) (Tú sabes que tu amor, tu amor me eleva)
Keep on lifting (love keeps lifting me) (Elevándome, el amor me mantiene elevado)
Higher (lifting me) (Cada vez más alto, elevándome)
Higher and higher (higher) (cada vez más alto, y más alto)
I said your love (your love keeps lifting me) (He dicho que tu amor, tu amor me mantiene elevado)
Keep on (love keeps lifting me) (Continúa, el amor me mantiene elevado)
Lifting me (lifting me) (Elevándome, elevándome)
Higher and higher (higher) (Cada vez más alto, más alto)
Now once I was down hearted (Una vez que tenía el corazón triste)
Disappointment was my closest friend (la desilusión era mi mejor amiga)
But then you came and it soon departed (pero entonces llegaste tú y enseguida se disipó)
And you know he never (Y sabes que ella nunca)
Showed his face again (mostró su cara nunca más)
That's why (Ésa es la razón por la que)
You know your love (your love keeps lifting me) (Tú sabes que tu amor, tu amor me eleva)
Keep on lifting (love keeps lifting me) (Elevándome, el amor me mantiene elevado)
Higher (lifting me) (Cada vez más alto, elevándome)
Higher and higher (higher) (cada vez más alto, y más alto)
I said your love (your love keeps lifting me) (He dicho que tu amor, tu amor me mantiene elevado)
Keep on (love keeps lifting me) (Continúa, el amor me mantiene elevado)
Lifting me (lifting me) (Elevándome, elevándome)
Higher and higher (higher) (cada vez más alto, y más alto)
I'm so glad, I've finally found you (Estoy tan contento de que por fin te haya encontrado)
Yes, that one, in a million girl (Sí, eres única, una entre un millón)
And now with my loving arms around you (Y ahora, con mis amantes brazos a tu alrededor)
Honey, I can stand up and face the world (Dulzura, puedo levantarme y afrontar al mundo)
You know your love (your love keeps lifting me) (Tú sabes que tu amor, tu amor me eleva
Keep on lifting (love keeps lifting me) (Elevándome, el amor me mantiene elevado)
Higher (lifting me) (Cada vez más alto, elevándome)
Higher and higher (higher) (cada vez más alto, y más alto)
I said your love (your love keeps lifting me) (He dicho que tu amor, tu amor me mantiene elevado)
Keep on (love keeps lifting me) (Continúa, el amor me mantiene elevado)
Lifting me (lifting me) (Elevándome, elevándome)
Higher and higher (higher) (cada vez más alto, y más alto)
Now sock it me. (ahora, sacúdelo para mí).



Vale, está bien, un godspell como el Gran Modernista manda. Héteme aquí a Son House y su muy particular versión del "John The Revelator". Muy bueno. Tiene un extraño toque al son que se escuchaba mientras algunos pobres hombres se dejaban el alma trabajando en el ferrocarril, como si este estilo se cobrara una deuda con el Soul.





John the Revelator (Juan el Evangelista)


Tell me who's that writin', John the Revelator (Dime quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Tell me who's that writin', John the Revelator (Dime quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Tell me who's that writin', John the Revelator (Dime quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Wrote the book of the seven seals (Escribió el Libro de los Siete Sellos*)
Who's that writin', John the Revelator (Quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Tell me who's that writin', John the Revelator (Dime quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Well who's that writin', John the Revelator (Bien, dime quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Wrote the book of the seven seals (Escribió el Libro de los Siete Sellos)
You know God walked down in the cool of the day (Ya sabes que Dios caminó en la tranquilidad del día)
And called Adam by his name (y llamó a Adán por su nombre)
And he refused to answer (y él se negó a responder)
'Cause he was naked and ashamed (Porque estaba desnudo y avergonzado)
Who's that writin', John the Revelator (Quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Who's that writin', John the Revelator (Quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Who's that writin', John the Revelator (Quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Wrote the book of the seven seals (Escribió el Libro de los Siete Sellos)
You know Christ had 12 apostles (Ya sabes que Cristo tuvo 12 apóstoles)
And three he laid away (y a tres los llevó en un aparte)
He said, "Watch with me one hour (Él dijo: "Velad conmigo una hora)
Till I go yonder and pray" (hasta que vaya allí y rece")
Tell me who's that writin', John the Revelator (Dime quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Tell me who's that writin', John the Revelator (Dime quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Who's that writin', John the Revelator (Quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Wrote the book of the seven seals (Escribió el Libro de los Siete Sellos)
Who's that writin', John the Revelator (Quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Tell me who's that writin', John the Revelator (Dime quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Who's that writin', John the Revelator (Quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Wrote the book of the seven seals (Escribió el Libro de los Siete Sellos)
Christ came on Easter morning (Cristo vino en la mañana de Pascua)
Mary and Martha they went down to see (María y Marta acudieron a verle)
Go tell My disciples (Id y decidles a mis discípulos)
To meet Me in Galilee (que me encuentren en Galilea)
Tell me who's that writin', John the Revelator (Dime quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Tell me who's that writin', John the Revelator (Dime quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Tell me who's that writin', John the Revelator (Dime quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Wrote the book of the seven seals (Escribió el Libro de los Siete Sellos)
Who's that writin', John the Revelator (Quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Who's that writin', John the Revelator (Quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Tell me who's that writin', John the Revelator (Dime quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Wrote the book of the seven seals. (Escribió el Libro de los Siete Sellos).

*El Libro de los Siete Sellos es el Apocalipsis.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Dibujos íntimos directamente del pasado

"Union-Op-Jack-Art-Flag". Ahí queda eso...
Hubo una época, allá lejos, en el Pasado más neblinoso de mi recuerdo, en la que estaba por completo embrujado por la bandera británica; sus colores; su combinación; e, incluso, lo que representaba. Sí. Gran Bretaña era mi aspiración; Londres, mi ciudad y cualquier cosa que llegara procedente de allí era, por definición, fresca, buena, interesante...
Aprovechaba la menor ocasión para dibujarla, pintarla, llevarla cosida o prendida en mi parka (incluso en el interior de la capucha) o en cualquier pin con mis grupos favoritos. Me daba igual que los ultras de derecha cacereños no entendieran ese patriotismo ajeno. Por aquel entonces, en aquella coqueta ciudad provinciana nadie tenía derecho a intentar sobresalir del gris plano y directo que llenaba sus calles a base de brochazos coloridos bien fuera en calcetines (rojos, amarillos, blancos...), música o actitud. Pero al cabo de unos meses, esa anciana ciudad que tan buenos momentos de juventud me dio acabó acostumbrándose a reconocer "lo británico" en su seno (a base de pintadas con la banderita o con el símbolo de la RAF); lo asumió y cesó en su inútil y ridículo escándalo. Aceptó a ese pequeño puñado de hijos suyos no tan descarriados que la acabó sacando de su adormecido ensimismamiento, llevándola de la mano con suavidad hacia una nueva era, en la que ahora parece haberse afincado.
Por eso, este dibujo, que se llama "Union-Op-Jack-Art-Flag", se lo dedico con cariño cierto y sincero a Cáceres. La que me vio nacer, dar los primeros pasos, titubear y aferrarme a la vida. Y modeló, también, un carácter del que no he sabido desprenderme aún, como si fuera una costra enfermiza, pero que, muy en el fondo (allí lejos, detrás de la arteria Aorta), no deja de gustarme.
El dibujo está elaborado con rotulador y bolígrafo negro y creo que estaría en Segundo o Tercero de Periodismo en la Universidad de Navarra cuando vio la luz. Evidentemente, este escaneo es de una copia en la que, como se puede ver, no se ocultan los múltiples y variados defectos de la obra, porque el original está en manos de Begoña Olabarrieta, a la que se lo regalé en su día cuando ambos éramos fieros redactores del diario madrileño Ya.
Es curioso comprobar cómo el paso del tiempo deja siempre huella (o mella, depende). Y si en mi adolescencia más postrera fui un incomprendido filobritánico, hoy soy igualmente incomprendido entre quienes me oyen hablar de los ingleses, pero la verdad es que no muestro mucho cariño hacia la pérfida Albión. Me persiguen las remembranzas de persecuciones (valga la redundancia) por parte de salvajes británicos rapados, con tupé o con pelos de punta contra jóvenes turistas que acudían a Plymouth (localidad del sur de Inglaterra, donde adoran como si fuera un héroe a un sanguinario pirata al que han dedicado una estatua) aprender el idioma de Shakespeare (por el que siento una profundísima admiración, que conste), y la convivencia con una familia de esa localidad marina que me alimentó a base de sandwiches (perdí siete kilos). Y eso me ha convertido en un acérrimo contrario a la cultura endogámica de una isla que se recrea voluntariamente en su aislamiento del resto del mundo, pero a la que siempre estaré agradecido por ser cuna del Mod-ernismo.

Twiggy, la hiperfamosa modelo de los 60' y musa del Mod-ernismo, posa con su muy británico traje.

The Jam no pudieron, o no quisieron, abstraerse de la moda impuesta por sus antecesores, The Who.

Tampoco Ray Davies, carismático líder de los fantástico Kinks, se libró de ello.
Pero el muy primerísimo primer face original que dio el paso fue Pete Townshend.



Portada de uno de mis primeros discos como coleccionista. The kids are Alright.

Joven Mod-ernista (con un parecido curioso con Ian Page, de los Secret Affair) atrapado por la estética britaniquista.

La Scooter (ya sea en dibujo o en la realidad) es muy apta para decorarla con la bandera tricolor.


Y hasta en las parkas se puede ver hoy en día...

The kids are alright, de The Who, se me antoja como un tema muy adecuado para la ocasión (no hay más que verle la camisa a Keith Moon para entenderlo).


The Kids are alright (Los chicos están bien)

I don't mind other guys dancing with my girl (No me importa que otros chicos bailen con mi chica)
That's fine, I know them all pretty well (Eso está bien, los conozco a todos muy bien) 
But I know sometimes I must get out in the light (Pero sé que a veces debo quedarme fuera en la luz)
Better leave her behind with the kids, they're alright (mejor dejarla atrás con los chicos, ellos están bien)
The kids are alright (Los chicos están bien)
Sometimes, I feel I gotta get away (A veces, siento como si tuviera que acercarme)
Bells chime, I know I gotta get away (Repique de campanas, sé que tengo que acercarme)
And I know if I don't, I'll go out of my mind (Y sé que si no lo hago, voy a perderme)
Better leave her behind with the kids, they're alright (Mejor la dejo atrás con los chicos, ellos están bien)
The kids are alright (Los chicos están bien)
I know if I go things would be a lot better for her (Sé que si me voy las cosas le irán mucho mejor a ella)
I had things planned, but her folks wouldn't let her (Tengo cosas planeadas, pero sus colegas no la van a dejar)
I don't mind other guys dancing with my girl (No me importa que otros chicos bailen con mi chica)
That's fine, I know them all pretty well (Eso está bien, los conozco a todos muy bien)
But I know sometimes I must get out in the light (Pero sé que a veces debo quedarme fuera en la luz)
Better leave her behind with the kids, they're alright (mejor dejarla atrás con los chicos, ellos están bien)
The kids are alright (Los chicos están bien)
Sometimes, I feel I gotta get away (A veces, siento como si tuviera que acercarme)
Bells chime, I know I gotta get away (Repique de campanas, sé que tengo que acercarme)
And I know if I don't, I'll go out of my mind (Y sé que si no lo hago, voy a perderme)
Better leave her behind with the kids, they're alright (Mejor la dejo atrás con los chicos, ellos están bien)
The kids are alright (Los chicos están bien).



Aquí pega perfectamente bien el temazo del Revival "This is London", del incomprendido grupo The Times. A la vuelta de Navidad sus la traduzco, ¿va?


lunes, 15 de diciembre de 2014

Eternidad en un segundo


Supernova espacial, cogida de www.forwallpaper.com

No dejes que me vaya lejos;
si eso ocurre no tendrás siquiera
un cuerpo que enterrar.
No olvides el recuerdo de mi memoria,
para que, al menos, exista
mientras tú existas.
Luego habrá tiempo, sin tiempo, para amarguras,
y momentos, sin instantes, para desaparecer.
Sin llanto.
Conscientes plenamente hasta dejar de serlo,
disipados en la Nada abundante.
Pero ahora crea tú nuestro mundo
y nuestro presente sin prisas.
Con fuerza intensa,
para que sea nuestra fugaz Eternidad
y brille como una divina supernova
por un puntual segundo,
de ésos que dejan huella
y moldean la Historia.
Que yo forjaré experiencias sin límite
en la fragua de mis sentidos
para que nuestros semejantes
nos sueñen volando hacia un destino de gloria
a través de rotundas generaciones.
En caso contrario,
admitiré mi esencial fracaso
como hombre,
marido, padre y hermano.
Fracasado como amante, como amigo,
como creyente y como ateo.
Un sempiterno fracaso, incluso,
como de Dios su alter-ego.


La creación de Adán, de Miguel Ángel.


"I,m a man" (Soy un hombre), versioneada canción de Bo Diddley por parte de los fastuosos Yardbirds, me viene muy bien para la banda sonora de este poema agridulce sobre la necesidad de pervivir a nuestra propia existencia. Ya sé que mirar lo profundo no es agradable, pero de cuando en cuando es saludable y recomendable echarle un vistazo al abismo... Es la adrenalina del alma.




I'm a man (Soy un hombre)

Now when I was a little boy (Vamos allá, cuando era un niño pequeño)
At the age of five (a la edad de cinco años)
I had somethin' in my pocket (tenía algo en mi bolsillo)
Keep a lot of folks alive (que mantenía a un montón de gente viva)
Now I'm a man (ahora soy un hombre)
Made twenty-one (de 21 años)
And you got to know baby (y tienes que saber, nena)
We can have a lot of fun (que nos lo podemos pasar en grande)
I'm a man (Soy un hombre)
I spell M A N, man (lo deletreo: M-A-N... Hombre)
A full grown man, lover man (un completamente adulto y amante hombre)
Alright, take it easy now (Muy bien, no te alarmes ahora)
I hear you, I hear you (te oigo, te oigo)
All you pretty women stand in line (A ver, todas las chicas guapas, estad atentas)
I can make love to you baby (puedo hacerte el amor, nena)
In an hour's time (durante horas)
Ain't that amazing? (¿No es flipante?)
I spell M A N, man (lo deletreo: M-A-N... Hombre)
I'm a man, I'm a man (soy un hombre, soy un hombre)
Full grown man, ain't that a man? (Un auténtico adulto, ¿no es eso un hombre?)
I'm a rollin' stone (Soy una piedra rodante)
Goin' back down to Mississippi to (de regreso al Mississippi)
Bring back the second cousin (para traer de vuelta al segundo primo)
Little John, the conqueroo (el Pequeño Juan, el conquistador)
I'm a man (Soy un hombre)
I spell M A N, man (lo deletreo: M-A-N... Hombre)
A full grown lover man (un completamente adulto y amante hombre)
I'm a rollin' stone (soy una piedra rodante)
The line I shoot will never miss (No voy a perder de vista la línea que me he marcado)
The way I make love to 'em (la forma en que les hago el amor)
They can't resist (no la pueden resistir)
Man (Hombre)
I spell M A N, man (lo deletreo; M-A-N... Hombre)
I'm a man (soy un hombre)
I'm a full grown man, yeah (un hombre completamente adulto, ¡sí!)
A man (Un hombre)
I'm a natural born lover man (Un hombre que nació de forma natural para amar)
You don't talk about (No hablas de ello)
A man (Un Hombre).