sábado, 4 de abril de 2026

El ADN de la Humanidad

Maravillosa cabeza de saltícida –araña saltadora– vista con microscopio en una imagen de Emre Can Alagöz

La investigación es la base fundamental para la supervivencia de la raza humana. Así de simple son las cosas. Una visión científica implica una visión humanitaria del entorno, e invertir en investigación es invertir en vida y porvenir.

Personalmente pienso que toda investigación forma parte del acervo cultural de un pueblo. Es tan cultura como lo es el arte, la religión o el pensamiento filosófico y en esas cuatro patas que tratan de responder a la pregunta '¿por qué?' se acaba sustentando buena parte de la identidad de un pueblo. 

Paradójicamente, los estados que actualmente más invierten en investigación –USA y China– no son precisamente los que más respetan los derechos humanos y la vida, aunque, al menos están económicamente desarrollados y son considerados 'grandes potencias'. Tanto, es así que el paradigma de la dualidad con la que yo me crié y crecí entre Estados Unidos y la Unión Soviética-Federación Rusa, con todos sus malos rollos y horrorosas amenazas nucleares que mantuvieron en vilo al puto Mundo entero, se ha transformado hoy en una terna en la que los chinos tienen muchísimo que decir (aparte de que, lamentablemente, también poseen su correspondiente arsenal nuclear de destrucción masiva).

Mi visión de la investigación, como digo, es más humanitaria y necesaria. Y considero que debería ser tratada de forma que no sólo implicara a las administraciones, sino también a los propios interesados, especialmente los investigadores e investigadoras, y a las empresas u organismos a los que éstos y éstas pertenecen.

Investigadora zombie, que es en lo que se va a convertir a este paso la investigación, en una imagen de  freepik.es

Veréis, siempre pensé que si acabara tocándome la lotería de alguna forma –trabajando nadie se hace rico y si alguien dice que sí, empezad a sospechar de esa persona–, con un premio de los considerados interesantes, una parte de ese dinero se destinaría para 'ayudar' a la economía de mi barrio. No sé si cobraría forma de 'banco sano' o de entidad sin ánimo de lucro, pero trataría de localizar necesidades en negocios para mantenerse a flote hasta la llegada de nuevo de las vacas gordas o, por lo menos, del final de las múltiples crisis –reales o creadas– que nos están asolando desde hace décadas.

Es sencillo: Le 'prestas' esa cantidad con cero por ciento de interés y con el compromiso –y aquí se trata de tener una fe ciega en la bondad de la persona– de que irá devolviendo ese dinero en la medida de sus posibilidades, a sabiendas de que no va a revertir en ese 'banco sano' u entidad sin ánimo de lucro, sino que va a servir para otro negocio igual de necesitado que él o ella.

De este modo se crearía –supuestamente– una red de solidaridad económica desde la base hacia arriba, de modo que a la postre el barrio se regeneraría con una fortaleza mayor. Una teoría muy maja, pero que no es utopía. El dinero tiene esa función. Sólo esa función. No es un dios; es un medio para llegar a un fin. Y es el fin lo que determina la bondad o la perversidad de su uso.

El 'banco sano' u organismo sin ánimo de lucro –supuestamente– se autoalimentaría con la devolución de los préstamos que se vayan realizando, como los mecanismos de movimiento permanente (o perpetuo, si lo prefieren).



¿Cómo se aplicaría esa idea a la investigación? de forma extremadamente similar. Es decir, alimentemos con euros-dólares-libras-yenes o lo que sea a un grupo de investigación que tenga salida práctica en el mercado y con la venta de ese producto volvamos a usar las ganancias en invertir de nuevo en investigación.

Dicho así parece fácil, pero no lo es. Se requiere de la solidaridad a ultranza de los miembros de ese equipo de investigación y del organismo para el que trabajan para que eso funcione, porque si no quieren entrar en el juego, éste ni siquiera se iniciaría. La venta tendría que realizarse no a una multinacional ávida de pasta hasta el extremo de hundirse 'titánicamente' en el Infierno por el peso de la riqueza, sino a los diferentes estados soberanos (y libres), de modo que por un precio relativamente módico puedan luego distribuir esa aplicación práctica de forma gratuita a modo de una especie de sanidad pública universal (aunque este concepto chirríe con dentera en más de un país occidental).

El motivo de que se tengan que alimentar en primera instancia a los proyectos con salida practica en el mercado tiene como fin poder luego financiar a la investigación que no tiene una salida directa práctica al mercado, pero que sirven de eslabón fundamental para el resto de la cadena de investigaciones que se llevan a cabo: Son como esas miguitas de pan por las que Hansel y Gretel siempre volvían a casa tras intentar sus papis (menudos granujas de mierda eran) perderlos en lo más profundo del bosque. Imprescindibles. Necesarios, Fundamentales. Aunque, y es verdad, menos prácticos para conseguir el combustible necesario a fin de que el barco siga avanzando.

Hansel tratando de dejar un rastro que le devuelva, junto a su hermana Gretel, de vuelta a la cabaña de sus padres desde lo más profundo del bosque

En definitiva, una sociedad que investiga es dueña y guardiana del ADN de la Humanidad. Por contra, un pueblo sin inquietudes ni curiosidad es un pueblo muerto o, peor aún, sometido.


No me da ninguna vergüenza reconocer que acabo de descubrir a Pete Doherty, y, por extensión a The Libertines. Fue en un documental de Movistar Plus titulado 'Stranger in my Town skin' ('Extraño en mi propia piel'). Un curioso experimento de Katia de Vidas, que filmó la intimidad (y la parte pública) de, autor, músico y poeta británico, y su lucha contra los opiáceos a lo largo de toda una década, con sin montón de personajes entrando y saliendo de la vida de este británico de Hexham (aunque su apellido sea ultra irlandés).

Salomé, de Henri Regnault –una persona que vivió toda una intensa vida en apenas 27 años–. Obra pintada en 1870 usando como modelo a Maria Concetta Veronica Latini.

Me llamó la atención su creatividad; es un auténtico niño índigo, como mi sobrino Adri, y esa gente sufre más de lo que debiera, debido a su hiperdesarrollada sensibilidad para observar la realidad, despedazarla y sacar a la luz en forma de pequeños diamantes todas sus enmierdadas entrañas, limpiarlas de heces y fango y volverlas a mostrar al mundo con un renovado envoltorio de oro y celofán; normalizando, de este modo, la natural maldad de las cosas y haciéndola más extrañamente soportable a los ojos del vulgo.

Bueno, pues en éstas estábamos cuando cantó en acústico (literal) un tema que despertó mi zona frontal del cerebro en plena y agotadora madrugada. Una canción que se atrevía a hurgar en mi interior, haciéndome cosquillas en el corazón y la garganta interna y que me inquietó el alma. Me transportó en una barca de niebla por sobre un océano de masa oscura, estrellas y nebulosas, con un maravilloso contraste de negro brillante y azul luminoso. Se llama Salomè. Es una canción de 2009 que aparece en el disco 'Grace/Wastelands' de este británico con tintes irlandeses en la piel y espíritu soñador. 

Me gustó y la incluyo aquí, porque me da la santa gana.



Salomè (Salomé)

In the cold, coldest of nights (En la fría, la más fría de las nochesThe fire I light, to warm my bones (enciendo un fuego para calentar mis huesos)I've had enough, of the dreadful cold (ya estoy harto de este horrible frío)And from the flames, appears Salome (Y desde las llamas aparece Salomé)
I stand before her amazed (Permanezco ante ella asombrado)As she dances and demands (mientras baila y exige)The head of john the baptist on a plate (la cabeza de Juan el Bautista en una bandeja)
In the morning, shaken and disturbed (Por la mañana, agitado y perturbado)From under soft white fur (bajo un suave pelaje blanco)I see the dust in the morning bright sets the room alive (veo el polvo en la brillante mañana que otorga vida a la habitación)And by the telly appears Salome (y junto a la tele aparece Salomé)
I stand before her amazed (Permanezco ante ella asombrado)As she dances and demands (mientras baila y exige)The head of Isadora Duncan on a plate (la cabeza de Isadora Duncan en una bandeja)Oh, It's Salome (¡Oh! Es Salomé)Oh, It's Salome (¡Oh! Es Salomé)
In the cold, coldest of nights (En la fría, la más fría de las noches)The fire I light, to warm my bones (enciendo un fuego para calentar mis huesos)I've had enough, of the dreadful cold (ya estoy harto de este horrible frío)And from the flames appears Salome (Y desde las llamas aparece Salomé)
I stand before her amazed (Permanezco ante ella asombrado)As she dances and demands (mientras baila y exige)The head of any bastard on a plate (la cabeza de cualquier bastardo en una bandeja).

martes, 24 de marzo de 2026

El último

Apocalypse de Albert Goodwin (1903). Sencillamente, me gusta.


Madrid, sus malsanos políticos y su juventud ebria y gritona me generan pesadillas en sueños y en vigilia. Urbe sin alma, o mejor dicho, con más de 3,5 millones de andróginas almas disgregadas, dispersas, dispares, solitarias, perdidas, individuales y ningún corazón que lata por todas ellas al unísono.

No es de extrañar, pues, que los ruidos en la noche, que las sombras en las esquinas de las calles, que la intensa quietud del conticinio provoque más inquietud que paz y más ansiedad que calma, de modo que la imaginación se desata ante el miedo al miedo.

Sólo el Metro me tranquiliza un poco. Es entrar por una de las 303 bocas que tiene el Gran Gusano Subterráneo de 275 kilómetros de red y envolverme una calidez arropadora de una maternal manta en plena noche invernal. Me permito sonreír deambulando por los coloridos túneles, disfrutando de la fauna humana que se cruza conmigo o que me adelanta con sus prisas absurdas para acabar encogidos entre cientos de cuerpos que retan impasibles la impenetrabilidad de sus físicas.

Estación fantasma de Chamberí en el Metro de Madrid, en una imagen de Turismo de Madrid

El olor es intenso, aunque no nauseabundo y sirve perfectamente para cobrar conciencia de que uno está vivo. 

El exterior, sin embargo, es caos discordante; un vicioso teatro que recrea cientos de miles de obras simultáneas sin apenas público descreído y demasiados actores egoístas que juegan a ser minúsculos dioses carentes de poder.

Pero, el implacable tiempo habla de que en Madrid lloverán cuerpos ensangrentados que chocarán contra el suelo haciendo astillas sus huesos y papilla sus órganos internos. Una torrencial tormenta de fuego y metralla en abrasadora danza de pureza tangencial borrará las grandes avenidas solitarias. Sólo las ratas osarán adueñarse del mundo externo mientras la violencia se desata en las calles con muerte y rabia... De nuevo. 

La ira divina desatada sin razón ni motivo. Otra vuelta de tuerca y vuelta a empezar.


EL ÚLTIMO

En plena noche; en mitad de la noche,

un ave inmensa y lenta escupió su gorjeo final.

Se fundía con las sombras grises y negras

mientras su enorme cuerpo de plumas de fuego violeta

se agitaba oscilante de atrás a adelante

dejando escapar con tristeza inmortal su vida.


Y la tiniebla que la ocultaba de miradas indiscretas

la arropó en su último paso vacilante.

Alzó la vista líquida del suelo brillante.

Una súplica al cielo antes de extinguirse

y transformarse en estatua de densa ceniza.


El viento meció sus crines con un crujido.

La garganta seca ansiaba la dulzura de la sangre,

pero de su afilada boca no salió ruido alguno.

Nunca más. El mundo pierde. Jamás volverá.


El último invisible ante la indiferencia general

flota con su primer y postrero vuelo

hacia un cielo oculto y vaciado de estrellas.


Completado el singular declive, de su cadáver

nace vida nueva que ignora involuntaria su origen.


Gira la noria con agua renovada

mientras el río fluye consumiendo el tiempo

en un espacio mínimo. Sencillo. Latente.


Este canto me sobrevino la pasada madrugada. Y juro que escuché ese grito de agonía que sonaba a tremenda soledad, parecido al grito estertóreo de los zorros en celo durante las noches de febrero. Una despedida sagrada. Y allí en el centro del parque, entre árboles sin hojas, pero en los que asomaban ya los primeros brotes primaverales, me imaginé al tristísimo monstruo que se iba. 

Sus alas eran prolongadas guadañas apoyadas en tierra y el vientre medio enterrado estaba cubierto de un plumaje largo y gris-morado, similar al musgo español de los robles sureños que aparecen en las películas del dulcemente amargo Sur Confederado

Robles sureños cubiertos de musgo español en Orlando (Florida) en una imagen de expedia.es

De golpe, se quedó inmóvil y pasó a ser una estatua fusionada con su entorno hasta que desapareció de mi vista como frondosa vegetación en la que se había transformado. Luego el viento disipó el embrujo devolviendo asfalto y cemento a sus fueros.

Me da la sensación que la protagonista de mi visión era hembra. De ahí la densidad de su tristeza, porque con ella desaparecía tanto la herencia de su estirpe como también la promesa de su progenie. No sólo era la última; es que no habría nunca más nadie como ella. Por eso escojo el tema Mná na hÉireann de The Chieftains, porque me ofrece el mismo aire melancólico, como si hablara de las últimas mujeres de Irlanda.

Los Negativos, en una imagen cogida (al igual que la letra de la canción) de juanroyo.blogspot.com

También os incluyo un tema de Los Negativos, titulado Graduado en Underground, porque este grupo barcelonés es único en su especie, y siempre me ha dado la impresión de que rompieron el molde al descomponerse. Lo formaron en 1984 Alfredo Calonge (voz y guitarra), Carles Estrada (voz y bajo), Roberto Grima (guitarra) y Valentín Morato. De los cuatro ya no están ni Alfredo ni Valentín. La mitad, como ocurre con The Who, sólo que muchísimo antes de tiempo. Demasiado pronto.







Graduado en Underground

Vive en una casa del Estado;
nadie sabe bien su dirección:
vive en el 13, pero el 1 cayó
hace un mes.
No le gusta que la gente le moleste.
No quedó una sola puerta en su cabeza.
Cubrió la pared con fotos de Elliot Ness.
Así es él.
No quiere hablar
de historias que han quedado atrás
¿Qué vale más [que]
un solo instante de verdad?
Allí está, escuchando discos de los Seeds.
Debes saber
que es el graduado en underground.
No busques más su número en la guía:
hace meses que no paga ni un recibo.
Ve el mundo girar escondido tras su 
gafas de color.
Cada sábado sin falta a la 1:00
resplandece su camisa bajo el sol.
Su única pasión en un mundo sin color
es ser él.
No quiere hablar
de historias que han quedado atrás
¿Qué vale más [que]
un solo instante de verdad?
Allí está, escuchando discos de los Seeds.
Debes saber
que es el graduado en underground.

martes, 10 de marzo de 2026

Poesía del Terror (que no es poesía de terror ni el terror en la poesía; pero sí el Terror Poético)

Viñeta humorística con la caricatura de Poe y Lovecraft (¿veis cómo el terror es también humor?)

A ver, que no hay nada nuevo bajo el Sol está clarísimo. Todo está inventado, TODO. 

Lo que ocurre es que hay que ser conscientes de estar haciendo algo para que ese algo trascienda. Y el ejemplo más claro de esa reflexión es que, evidentemente, los norteños vikingos pisaron suelo americano antes que el genovés. No creo que nadie lo ponga en duda (salvo las mentes fundamentalistamente cuadradas), y es una verdad tan cierta como que a los Mods les gusta los Beatles, aunque se empeñen en negarlo con todas sus fuerzas. 

Pero los escandinavos no descubrieron América

Y la razón es que carecían de voluntad para prolongar su estancia allí, que no fue más que una mera anécdota en la historia. Dejaron asentamientos, con algunos que otros entierros, pero, por ahora, para de contar. Y lo más curioso es que acudieron a esa 'tierra nueva' conscientes de que existía y con ganas de llegar a ese punto que algún marinero había creído vislumbrar cuando se alejó un poco de forma imprudente y audaz de la costa islandesas y en un día muy claro atisbó con una vista extremadamente aguda el perfil avanzado de la actual Canadá. Del mismo modo que desde las maravillosas playas de Cádiz hay días en los que se puede distinguir el azulado Norte de África.

Leiff Erikson en su llegada a tierras canadienses. Obra de Hans Dahl

Pero esas historias permanecieron ocultas en la niebla de la leyenda y el folklore oral del Norte. Y en el cálido Sur nunca jamás se supo de aquello.

Por contra, Colón se topó de golpe con el continente –mucho más al Sur que los primeros– sin tener conciencia inicial de lo que había hecho. Creía estar en las Indias de las codiciadas especias y por eso llamó indios a los habitantes con los que trató, pero no fue consciente de que estaba en tierras desconocidas para una Europa meridional demasiado ensimismada en mirarse el ombligo. Y, al contrario que los norteños, de inmediato supo que debían quedarse allí de forma estable y permanente (hasta envió de vuelta a Castilla materiales y personas de aquellas nuevas tierras para que en la corte de los Católicos supieran lo que estaba pasando y de la importancia de ese hecho histórico). Se quedaron sin especias, pero dieron ese 'pequeño paso para el hombre y un gran paso para la humanidad' del único y especial Neil Armstrong en la Luna.

(Nuestro satélite, de hecho, más parece una llegada temporal vikinga que una colonización prolongada colombina como la ocurrida en América Central y América del Sur; en efecto la Nasa llegó primero, pero me temo que el siguiente paso lo puedan dar esos nuevos niños ricos tecnológicamente hiperdesarrollados para apropiársela como, sin duda, ocurrirá con Marte. Ridley Scott, en este sentido, fue un visionario con su saga de Alien).

Porque descubrir es sinónimo –en demasiadas ocasiones– de un doloroso y brutal acto de colonización. Lo saben bien los antiguos griegos y los fenicios que dejaron huella prolongada en Iberia. Y ése es el motivo de que se hable en castellano en una parte nada desdeñable del continente americano en lugar de noruego o islandés antiguo.

Precisamente, esa conciencia o voluntad de querer hacer algo muy concreto es lo que me lleva a esta entrada. Porque mis hijas, Paula y Sofía, y yo mismo, hemos querido dar forma permanente al género poético del terror. O si lo prefieren la Poesía del Terror; o si les gusta más, el Terror Poético. Algo que he buscado (quizá no todo lo bien que debería) y que no he encontrado por ningún parte, con lo que estoy en disposición de asegurar que entre los tres vamos a crear con PLENA CONCIENCIA ese género literario.

Imagen que ilustra el terror gótico, en una imagen 'prestada' de elespejogotico.blogspot.com

Lo sé, lo sé. Por eso me he permitido el lujo de plasmar la insoportable parrafada inicial. El enorme, el inmenso, el genial EA Poe, de ascendencia irlandesa, escribió poesía. Y sí, era de corte profundamente romántico con fuertes e intensos elementos y aromas góticos. Pero se da la circunstancia de que el señor Poe escribía esa misma temática en todos sus aspectos literarios, por lo que es como esos vikingos que llegaron a América, es decir no cultivó el género de Poesía del Terror, sino que eran sus ingredientes naturales, de modo que no tuvo nunca esa voluntariedad. 

Hay otr@s que han introducido elementos de terror –en una gran parte más bien fantasía– en sus poesías, pero, al igual que Poe, sin el ánimo de generalizarlos. Es el caso del propio Lovecraft, su amigo Clarck AshtonBorges –considero que sus laberintos y sus mundos antiguos tienen mucho de terrorífico– o, si me apuran, hasta el propio Roald Dahl, quien introduce elementos inquietantemente molestos en sus poemas. 

Nosotr@s tres, sí tenemos ese ánimo; esa voluntad.

De modo que hemos elaborado este minúsculo manifiesto por si alguien más se anima. Evidentemente, publicaremos en este blog lo que vaya surgiendo sobre esta materia para animar a otros a seguir estos mismos pasos, conscientes (siempre la voluntad de por medio) de querer adentrarse en este novedoso género, que, creo yo, va a tener bastante buena salida y acabará derivando en múltiples subgéneros plenamente sabedores de querer iniciarlos.

Suena pretencioso; mucho. Y lo es. No lo niego. Pero en nuestro ánimo no entra formar parte del reino amparado por Caliope, sino bautizar o rebautizar de una vez por todas una senda que otros abrieron antaño y luego dejaron que se cubriera de nuevo de matojos y malezas hasta hacerse casi invisible.

No se trata de apropiarse de nada, sino de sacarlo a la luz ante los ojos del planeta.

Si te gusta la idea, como ya dije en algún entrada anterior:

     Escribe,

          Escribe,

               Escribe... Y forma parte del proyecto.


He aquí el manifiesto:


Manifiesto por el terror poético


EL miedo se arropa con un sinfín de ropajes y colores. Desde el negro de la angustia existencial, al morado de lo desconocido, pasando por el rojo de la ultratumba y todas sus funestas criaturas, llegando al azul de lo divino y lo infernal, al blanco del subconsciente, al verde de lo profundamente telúrico, al amarillo del denso espacio sideral o al marrón del horror al semejante.


Y en todos los niveles y subniveles del miedo destaca el terror, que es cuando se vislumbra lo que está por llegar sin remedio. El anticipo de lo temible; lo que no se puede evitar; el mordisco doloroso del destino; la tragedia incontenida como un tsunami imparable.


Y en el centro de todo ese pesado y abrumador miedo, el individuo: Solo, pequeño, indefenso, blando, sin protección, aislado, abandonado a su suerte. Porque es el individuo el que mira a los ojos de su propio miedo y quien debe afrontarlo sin que nadie ocupe su lugar.


NECESITAMOS canciones que desnuden al terror y lo acaben desalojando de su madriguera de barro para que se nos muestre abiertamente y sin disfraces. Que sepamos reconocer su rostro en la multitud. Porque ni nosotr@s somos iguales ante él ni él es igual para ninguno de nosotr@s.


CANCIONES que toquen la fibra más primitiva del último rincón del alma, allí donde no hay rastro de luz, donde se oculta agazapado y tembloroso nuestro YO más genuino, que se guía por el oído y el olfato, que no hace ascos a la sangre aún caliente, pero se amedrenta ante las sombras y se asusta de las voces que le susurran con palabras graves el mar, la hierba y el viento.


CANTAR al terror es cantarle al mundo antiguo cuando olía a nuevo y el aire era tan rico que abrasaba los pulmones.


SON canciones de un futuro aterrador e incontrolado, de mitos monstruosos nacidos sobre las tumbas de los dioses primigenios cuando el fuego modelaba el Universo.


CANTOS de estrellas ya muertas en un inmenso cementerio estelar que nos nos atrevemos a atravesar por temor a enredarnos en las pegajosas redes del tiempo.


Evidentemente, aquí dejo plasmado el primero de esos poemas o prosas poéticas que ya ha nacido:



Desciendo despacio hacia el húmedo útero de la Tierra.

Lentas paredes rugosas que abrasan al tacto;

aire irrespirable,

pies encharcados,

y detrás, como un poderoso ejército del hambre,

ávidos pasos que se amortiguan en el barro.


Adiós a la luz del Sol por la mañana,

al beso de la brisa en la montaña,

al perezoso transcurrir del tiempo en la playa.


Me despido de tu rostro sonriente en la ventana

y de esa boca que promete gozos puros e invisibles.


Adiós a las estrellas quebradizas en la tinta de la noche,

al poderoso abrazo de familia y amistades

que abrigan el alma cuando el mundo se oscurece.


Me despido de los múltiples sonidos y las palabras,

de sabores que despiertan la memoria siempre adormecida.


Adiós a la musical cadencia de tu habla sureña...


Me siguen en esta densa oscuridad que se palpa.

No hay voces traicioneras ni susurros;

sólo esos incansables pasos sin ecos vibrantes

que retumban en la seca atmósfera de la cueva.


Fuera oscurece con calma y sin prisas

y el campo se cubre con su manto frío y negro.

Quizá llueva el Cielo con ácidas lágrimas

al sentir el miedo que atenaza mi espíritu inquieto,

y el valle se ilumine con un millar de focos dorados

para alejar las sombras que perfilan los rincones.


Tengo cobre en la boca y me queman los pulmones,

mientras revivo el sabor del mar en tu piel suave de terciopelo,

y por un momento el corazón reacciona y canta.


Sólo tu recuerdo me mantiene cuerdo aquí dentro,

cada vez más cerca del Infierno en bajada permanente.

heridas laceradas por la roca;

sangre que mana y me ciega;

un dolor agudo que esclaviza el pensamiento.


Huyo del abrumador ejército del hambre

que busca hacer presa en mi carne y en mi vida

para beberla a sorbos prolongados.


Las piernas me tiemblan y caigo,

pero es tu imagen la que me alienta y me levanto.

No veo aquí abajo; mis dedos son mis ojos,

aunque avanzo como un niño bajo el peso de la duda.


Creo oír el grito de las aves planeando sobre el viento.

Creo entender mi nombre recitado por tus labios.

Mi alma revive con esperanzada fuerza.

Me atrevo a sonreír anticipando la huida.


Y de pronto me topo con la nada.

No hay salida. Me doy la vuelta arrasado y triste.


...Unos dedos rozan mis mojadas sienes.

Y el vermiforme silencio me devora lentamente...


¿Sus ha gustao? Pues próximamente, más. 


Los Beatles en la época del Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, cuando el Rock seguía siendo una revolución juvenil y no un negocio bastardo como ahora. Imagen de pittsburghdiamonds.com


Entre tanto, que no falte la música. Me da la sensación –y es una percepción muy, pero que muy personal– que el género psicodélico tiene algo de terror, al igual que lo tienen los chistes, como me dijo una vez mi amigo Javier Pérez de Guerrero (consideraba los chistes como minúsculos cuentos de terror que nos hacen reír a modo de catarsis ante el miedo a la realidad cotidiana que nos rodea).


La Psicodelia deforma no sólo la base musical, sino el propio mundo del que habla con letras chiclosas y absurdas que chocan de frente con lo que se supone que es un mundo extremadamente normal (al menos en las épocas en las que fueron compuestas las canciones, porque con el tiempo todo, absolutamente todo, se acaba normalizando y pierde su brillo original e inquietante). 


El contraste del absurdo con lo normal acaban siendo ese chiste ante el que sonríes mientras un escalofrío te sube por la columna vertebral y se te endurecen los pezones de forma molesta.


Y como ahora estoy 'redescubriendo' a los Beatles, quiero introducir aquí su maravilloso tema Lucy in the sky whith diamons (con su correspondiente letra traducida al idioma de Cervantes para los millones de personas que les cuesta afrontar la canción en la lengua de Shakespeare).


Déjate llevar, aunque quienes te transporten por los cielos sean dedos sarmentosos rematados en escamosas uñas largas...






Lucy in the sky with diamonds (Lucy en el cielo con diamantes)


Picture yourself in a boat on a river (Retrátate a ti mismo en un bote sobre el río)With tangerine trees and marmalade skies (con mandarinos y cielos de mermelada)Somebody calls you, you answer quite slowly (alguien te llama, respondes bastante lento)A girl with kaleidoscope eyes (una chica con ojos calidoscópicos)
Cellophane flowers of yellow and green (Flores de celofán amarillas y verdes)Towering over your head (alzándose sobre tu cabeza)Look for the girl with the sun in her eyes (busca a la chica con el Sol en sus ojos)And she's gone (Y se ha ido)
Lucy in the sky with diamonds (Lucy en el cielo con diamantes)Lucy in the sky with diamonds (Lucy en el cielo con diamantes)Lucy in the sky with diamonds, ahh (Lucy en el cielo con diamantes, aaaah)
Follow her down to a bridge by a fountain (Síguela bajando hasta un puente junto a una fuente)Where rocking horse people eat marshmallow pies (donde gente sobre caballos-balancín comen pasteles de malvavisco)Everyone smiles as you drift past the flowers (Tod@s sonríen mientras pasas por las flores)That grow so incredibly high (que crecen tan increíblemente alto)
Newspaper taxis appear on the shore (Taxis de papel de periódico aparecen en la orilla)Waiting to take you away (esperando para llevarte)Climb in the back with your head in the clouds (Móntate en la parte de atrás con la cabeza en las nubes)And you're gone (y te has ido)
Lucy in the sky with diamonds (Lucy en el cielo con diamantes)Lucy in the sky with diamonds (Lucy en el cielo con diamantes)Lucy in the sky with diamonds, ahh (Lucy en el cielo con diamantes, aaaah)
Picture yourself on a train in a station (Retrátate a ti mismo sobre un tren en una estaciónWith plasticine porters with looking glass ties (con mozos de equipaje de plastilina con corbatas de espejo)Suddenly someone is there at the turnstile (De repente, alguien está allí en los tornos)The girl with kaleidoscope eyes (La chica de los ojos caleidoscópicos)
Lucy in the sky with diamonds (Lucy en el cielo con diamantes)Lucy in the sky with diamonds (Lucy en el cielo con diamantes)Lucy in the sky with diamonds, ahh (Lucy en el cielo con diamantes, aaaah)
Lucy in the sky with diamonds (Lucy en el cielo con diamantes)Lucy in the sky with diamonds (Lucy en el cielo con diamantes)Lucy in the sky with diamonds, ahh (Lucy en el cielo con diamantes, aaaah)

Lucy in the sky with diamonds (Lucy en el cielo con diamantes)Lucy in the sky with diamonds (Lucy en el cielo con diamantes)Lucy in the sky- (Lucy en el cielo-)

miércoles, 11 de febrero de 2026

De la inmortalidad a la Nada

Adri, hace ya un porrón de años, limpiando el polvo (o sacando brillo) a sus primeros discos de oro


Lo que han hecho con mis sobrinos Ayax y Adri no tiene nombre. Y digo 'han', sin concretar, porque se ha tratado de una situación anónima, oculta, cobarde, bien planeada, orquestada desde el principio, pensada para hacer el mayor daño posible y buscando ocultarse en el infinito camuflaje de las enigmáticas redes sociales, donde la interacción es en demasiadas ocasiones impunemente secreta, amorfa y desconocida. 

Donde los 'sin rostro' campan a sus anchas vomitando falsedades mezcladas con medias verdades de forma constante hasta que se solidifica y cobra la forma de una verdad de peso. Y no por mucho repetir una mentira acaba siendo verdad, aunque el mentiroso, a base de insistencia, termine creyéndosela de verdad. 

Hay que tener en cuenta que todo lo que se genere y se edifique a partir de una mentira, aunque parezca una maravillosa obra de ingeniería genial, todo el resultado final acaba siendo una mentira.

Esas acusaciones anónimas, ocultas y cobardes contra ambos les han dañado en su imagen, en su vida profesional –como músicos y como actor en el caso de Ayax– y su vida personal hasta destrozarla.

Ahora se trata de esperar a que la justicia –mejor dicho los tribunales, porque justicia como tal no existe en ningún rincón del mundo y la labor de un juez/jueza se limita a aplicar las leyes y no a impartir justicia– actúe y saque a la luz todo el entramado digital subterráneo puesto en marcha sólo y exclusivamente para machacarlos.

Ellos intentaron hacerse un hueco en un mundo complicado, donde si las cosas salen bien subes disparado como la espuma del cava caliente, pero donde la otra cara de la moneda es la cruel respuesta del olvido en cuanto se tuercen un mínimo las cosas. Y ese abandono es el que llevan meses experimentando mis sobrinos.

De todos modos, el Adri sabe recomponerse como nadie y ha elaborado un nuevo disco con una fuerza inusual; digno de ser escuchado, por encima de escándalos inventados y falsas premisas.

Lo único bueno de todo esto es que tanto al Adri como al Ayax les han desaparecido toda esa rehala de supuestos amigos y amigas de conveniencia, los y las lameculos que pululaban a su alrededor con el suave aroma y la cómoda tibieza de la fama, el ejército de chupópteros gorrones que se les adhirieron como lapas a una ballena o gonorrea a los puteros mientras hubiera reluciente dinero y fiestas a su costa.

Toda esa lamentable e inútil excrecencia humana se ha evaporado en la nada (los amigos y amigas que ahora les han quedado son como preciosos diamantes que, por supuesto, tienen que mimar y cuidar por lo que han demostrado como personas y allegados), y eso, amigos míos, es un auténtico alivio tanto para ellos como para los que somos su familia.


¿Me estás olvidando?

En la niebla de la distancia

se desdibujan perfiles y líneas

y se disipan los recuerdos

antes duros como rocas.


¿Me olvidas cada día un poco?

Tu memoria es mi vida

y si me fallas

me volveré transparente

y sin nombre

hasta el final de los días.


¿Me has olvidado?

Voy de cabeza a la Nada

porque fuiste siempre tú

la que me sostuvo en alto

con inquebrantable poder invisible,

y ahora el sabor del miedo orilla en el alma.


Por supuesto, en esta entrada no pega otra cosa que uno de los temas que se incluyen en el nuevo disco suyo. Se llama Matrix y NO es ni de lejos la mejor de su nuevo trabajo.




martes, 13 de enero de 2026

Poesía anónima (y sabrosa)

Reloj poema de Federico García Lorca, asombrosamente 'cogido' de genomapoetico.com, que marca horas como las Luna menos Cielo o las Luz y Nadie...

Llevo mucho tiempo preguntándome qué es ser poeta. Porque, desengañémonos, sólo se considera poeta a quien publica versos, los vende y los promociona. 

Pero existe –lo hubo en tiempos y lo habrá en el futuro– un ingente ejercito de personas por el mundo con espíritu poético, con vidas poéticas, con filosofía poética, con sentimientos poéticos, que no se les considera tales, aunque en su interior brille ese líquido dorado que los hace especiales, a pesar de que para captarlo haya que tener una visión igual de especial.

No hablo de los malsanos ripiadores o de aquéllos que buscan la rima fácil por encima del sentimiento y del mensaje. Son legión, al menos en la Piel de Toro. Pero sí incluyo a quienes, por ejemplo, plasman su fe y su espiritualidad en papel físico o virtual; quienes se recrean en sus miedos más oscuros y los muestran sin tapujos; quienes se hablan a sí mism@s o conversan con Dios o sus demonios particulares; quienes lloran ante el horroroso descubrimiento de la existencia plena o sonríen ante la inmensidad de un Universo más transformado en un cementerio del tiempo que en algo vivo y en evolución.

Hablo de quienes tienen tratos con hadas y son capaces de caminar sin dolor ni miedo por el fondo marino o de l@s que pierden el conocimiento ante el concepto de eternidad; de l@s que han hecho el amor con ángeles sin abrasarse y acostado con espectros en noches de ominosas pesadillas sin nombre.

Toda esa gente que escribe en la intimidad y el anonimato, con poemas bravos y hermosos que necesitan ser dados a conocer, pero que no requieren a cambio más que el mero hecho de ser leídos y una sonrisa, o, como mínimo, una reacción, aunque sea negativa o de absoluta indiferencia.

Toda esa gente son más poetas que l@s que se consagran en la publicación y el reconocimiento de la crítica. Lo son, muy a pesar de que ni ell@s mism@s lo saben. Lo son, porque aún no han vendido su alma al sistema... Y escriben y escriben para conocerse a sí mismo o huir de su propio ser.

Y todas esas palabras que no llegan a conocerse conforman mundos reales, que cobran vida, que se pueden tocar, tremendamente peligrosos para el cuerpo y el alma, válidos sólo para audaces, alexitímic@s o insensat@s.

Sigue escribiendo, herman@; no detengas tu mano. Haznos soñar con tus ideas y tu maravillosa mente única e irrepetible, con tus obsesiones tan válidas como las mías o las suyas, con esa manera tan personal y propia de unir las palabras para abstraerse de una realidad que no siempre es amable ni dorada ni querida.

Si te haces etern@ con nosotr@s, abrazaremos un para siempre global e imperecedero de la mano en mitad de la espesa niebla. Escribe y regálate con natural generosidad. Lejos de los cálculos primarios de la filosofía economicista. Sé tú con nosotr@s. Abre en canal tus entrañas y libera el peso de quienes se arrastran infelices por el fango.

Vuela tan alto como nunca nadie ha llegado, porque eres poeta sin laureles de oro que te anclan y aprisionan. Devora tu dulce libertad de miel a líquidos mordiscos y no la cambies por un viciado contrato firmado con oscura sangre seca.

Escribe por ti; escribe por mí. Escribe purezas e impurezas sin límite. 

Las historias más bellas son siempre las más libres y espontáneas.

Escribe,

       Escribe,

              Escribe,

                     Escribe...


NO ERES ESPECIAL

No eres especial.
No eres el primero en sentir el beso de la lluvia
ni en contemplar la huida migratoria de las aves
ni tampoco te desanclas del presente para predecir el destino.
No eres para nada especial.
Desconoces los larvados secretos dormidos bajo tierra,
los grandes misterios que se ahogan en mareas abisales
y los susurros primarios flotando en mitad de las estrellas.
No. No eres en absoluto especial.
Abrazas la masa amorfa que decide matar dioses.
Eres de los que llenan de muertos el camino
para que otros alcancen la gloria en la guerra.
Un cadáver molesto en la cuneta abatido por la nuca.
Ese caballero con macabro final en misiones de leyenda.
Una sombra perdida en la tumba del milenario vampiro.
No eres nada, nada especial.
Apenas una mota de polvo bailando al ocre sol de la tarde,
una brizna de hierba en un olvidado monte sin nombre.
Una más de las hojas que siembran de otoño el suelo de piedra.
Eres gris y negro entre brillantes prismas de color.
El rostro de la pobreza en un mundo injusto de amargas tristezas.
No eres especial. Ni lo serás nunca.
Pero sin ti,
anónimo príncipe de la nada,
vulgar presencia ladeada,
invisible inocencia del silencio,
ligera huella borrada,
sin ti, digo,
ni la vida cuaja
ni la historia avanza
ni hay milagros
ni surgen héroes
ni tampoco se rompen las brumosas ataduras del tiempo.


La verdad es que estoy volviendo a disfrutar de la música en directo gracias a mi amigo Carlos Cordero que me invita a los conciertos en los Mandriles. Recientemente he podido disfrutar de un directo arrollador de The Molotovs. Un grupo muy, muy británico, que va a dar mucho de qué hablar. Ahora mismo están en plena efervescencia energética, como The Jam en un principio, así que espero ansioso cuál será su evolución.

Por lo pronto, tienen un directo anfetamínico, brutal, energético. Mathew Cartlidge (un apellido complicado) literalmente se deshidrató y dejó empapada su camisa azul, que se hizo casi negra, a base de saltos y movimientos espasmódicos sobre el escenario. Su hermana Issey (que no tiene pinta en absoluto de ser una persona fácil) es una insultantemente joven mezcla de Sid Vicious y Siouxsie Banshee a la que no le importa quedarse sin top en pleno escenario, porque creo que está más allá de su mera presencia física, y trasciende los conciertos viéndose a sí misma actuar desde lo alto sentada junto a los focos. Su mirada lo dice todo.

También fue la primera vez que vi en el escenario –muy, muy cerca– a un baterista vomitar varias veces en un cubo porque como buen británico que pisa suelo español se desmadra y tiene que beberse hasta el agua de los floreros. La primera vez que Harry Castle vació sus entrañas, Mathew le echó un capote marcándose a la guitarra las notas del That's entertainment, de Papá Weller, sólo para que no se hiciera el vacío escénico mientras Castle se recuperaba y para indicarle que estaba dando la nota también. 

Después de eso pareció revivir y aguantó así un buen puñado de canciones hasta que su cabeza volvió a caerse sobre los toms de su instrumento sin posibilidad de seguir. El maravilloso cubo azul salvó de nuevo la noche cuando expulsó hasta su primera papilla y el show continuó.

Un muy buen concierto, a pesar de todo.

Disfruten.





More, more, more (Más, más más)

I woke up on a Sunday (Me desperté un domingo)
And I don’t really know what I did last night (y no tenía ni idea de lo que hice la noche anterior)
But I’m sure that it was a shit show (pero estoy seguro que fue un jodido espectáculo)
And if I found out it would give me a fright (y si me acabo enterando me iba a dar un buen susto)

So one, two, three, four, you down another shot (Así que un, dos, tres, cuatro, métete otro trago)
I think I’m cool but I am really not (Creo que parezco un tío genial, pero en realidad no lo soy)
Five, six, seven, you ask me am I sure (cinco, seis, siete, me preguntas si estoy seguro)
But I don’t really care no, more more more (pero realmente no me importa, más  más más)

More (Más)
All you want is more more more (Todo lo que quieres es más más más)
Yeah ()
‘Cause I’m quite sure that you don’t really care (porque estoy realmente seguro de que a ti de verdad no te importa)
It’s true (Es verdad)

Doesn’t time just fly by? (¿No se pasa el tiempo volando?)
Whenever I see you you don’t say ‘hi’ (Cada vez que te veo no me dices 'hola')
My schedule isn’t free for that shit (no tengo la agenda libre para esas mierdas)
I don’t feel emotion, need a lot more grit (No siento emoción, necesito mucho más coraje)

But I still know from the bottom of my heart (Pero todavía sé desde lo más profundo de mi corazón)
If you said a word you’d start start start (si dijeras una palabra empezarías empezarías empezarías)
I went to your flat, you slammed the door (Fui a tu piso y me diste un portazo)
So I don’t care either, no more more more (Así que a mí no me importa nunca más más más)

More (Más)
All you want is more more more (Todo lo que quieres es más más más)
Yeah ()
‘Cause I’m quite sure that you don’t really care (porque estoy realmente seguro de que a ti de verdad no te importa)
It’s true (Es verdad)

‘Cause all you want is more more more (Porque todo lo que quieres es más más más)
More (Más)
All you want is more more more (Todo lo que quieres es más más más)
Yeah ()
And I’m quite sure that you don’t really care (Y estoy realmente seguro de que a ti de verdad no te importa)
If more is less and less is more (Si más es menos y menos es más)
Then what the hell you fighting for? (Entonces ¿para qué demonios estás luchando?)
Give up the fight ‘cause I won’t be your tool (Abandona tu lucha, porque no voy a ser tu herramienta)