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viernes, 4 de agosto de 2017

Temor esencial IV

Tableau noir et blanc plexi psychédélique de scenolia.com



Es de esperar que ésta sea la última entrega de mi temor esencial en verso. Las limitaciones del blog (de espacio, se entiende), me ha impedido poner todo el poema en una única entrada. En fin.
Hasta la próxima, pequeñuelos y pequeñuelas.


XIX

Mujer dulce que se oculta
En los imposibles rincones de este cuarto,
Dime si acaso con la fe se nace
O se adquiere y se pierde
Por la experiencia de ir a rastras
Vagando hasta el final del día.
Dime si no es legal mi queja
De que ha habido un mal reparto
En los dones y mercedes que afiancen
Este precario esquema de delicadas burbujas.

Insisto en ofrecerLe mi endeble persona
Como víctima selecta que inmola
La libertad a cambio de la suficiente fuerza
Para ser Su mundanal baluarte
Y oponerme a la marcha fiera
De los tibios que se lavan las manos
En un símil absurdo de lo más sucio y marginado.
Pero El que Es se calla,
Y yo, incurriendo en fatal blasfemia,
Me atrevo a perdonarLe por mostrarme Su espalda.

"¡Ay! Qué bien emulas lo que criticas.
Por tu orgullo me recuerdas y te acercas
Al principal desgraciado que jamás hubo
Entre los géneros de los seres creados.
¿Quieres cargar con el lábaro pesado
Siendo, como eres, un mero hombrecillo manco?
Sabe que no me estoy burlando
Ni pretendo ser cruel;
Ven, reposa sin recato en mi regazo
Y, mientras te peino con los dedos,
Escucha este singular relato:



En un árbol del camino había
una pequeña araña que sorbía
tranquilamente una mosca.
Al acabar el festín
la enrolló en su tela tosca
para alimentarse otro día.
Mirando concluyó al fin
que el alado insecto tenía
casi el doble de su tamaño,
y se dijo salerosa:
"La cacé sin ningún daño;
en verdad soy poderosa".
Por allí acertó a pasar
un asno acalorado
y bajo al árbol fue a parar
por su sombra sosegado.
La araña ladina,
creyendo en su poder,
escupió una hebra fina
para así descender
y expulsar al intruso.
En su empeño por vencer
llegó a rozarle incluso
un ojo al animal,
quien meneó la cabeza.
La aventura no fue mal
y digamos con certeza
que la pequeña araña
pudo realizar su hazaña
por la ayuda apreciable
de un avispón pesado
que con su fino sable
picó al asno en un costado.
Viéndolo huir deprisa,
y pensando que fue ella,
no se aguantó la risa
comentándose fogosa:
"Correrá hasta la villa;
soy grande y poderosa".
Otra vez arriba
vio llegar a un hombre
de prominente barriga
y cabello color cobre.
"Es razón de peso
que si me enfrento con eso
mi fama en la zona
no será cosa de broma".
Se deslizó hasta el camino
y acentuó su desatino
utilizando sus patas
mediante grandes saltos
en un lugar alto
pelado de matas.
Bastón en mano
y la mirada extraviada
se acercaba el humano
silbando una tonada.
Ella seguía saltando,
el hombre caminando;
ninguno transigía:
El desenlace fatal
se decidiría
justo en el paso final.
Ya la iba a aplastar
cuando intuyó a mirar
y retiró el zapato.
- ¡Huy! Pobre bicha;
por poco la mato.
La araña redicha
cantó victoria gozosa:
"También me teme, sí,
pues se apartó de mí;
soy terrible y poderosa".



XX

Su inconfundible risa de plata,
Esa figura de niña-hada ligera,
Aunque cana por mirar a los ojos del dragón;
Te reconozco, cuarta voz,
Sé que un suspiro tuyo a la voluntad ata
Al poste del tormento,
Sé que tu saludo, musa de la Razón,
Destruye el poder que se concentra
En el odio de aquél que desespera
Por servir bajo el yugo de la incipiente inopia.

Tú lo has dicho, soy como ellos.
No te esfuerces conmigo
Porque yo soy el hombre sin memoria;
Y, siendo que es así, me creo afortunado,
Pues lo malo lo suelo olvidar
Y de lo bueno ni me acuerdo.
Por lo orificios de mis manos
Huyen derramándose
Todos los inútiles conocimientos,
Es por ello que carezco de pasado.

"¿Y el futuro, hombre hueco,
estás dispuesto a arrostrarlo?
Vamos, traspasa la diáfana frontera
De las casillas temporales.
Renuncia a la esclavitud del presente,
Caminando sin pánico
Hacia el país de los nuevos soberanos,
Donde ser individual no es pecado,
Sino que es forzada tarea consciente
Quebrar las generalidades,
Tal y como reza este antiguo canto:



Un buen día, el Hombre se acercó al Sol y,
ebrio de efímero poder,
logrado a base de sangre y llanto,
se burló de él.
El Hombre extendió los brazos
y abarcó en su seno
el resto del firmamento.
Pensó que ya no era pequeño,
que las estrellas eran suyas por derecho,
que su saber, infinito;
que el tiempo era su esclavo,
que la Muerte fue vencida.
Soñó, vana locura febril,
en ampliar el universo;
abrir de surcos la Nada estéril,
sembrar las semillas
de sus grandes ideas
y aguardar el milagro
de ver surgir la Vida
naciendo de la incógnita.
Al verlo todo a sus pies,
se llamó a sí mismo
Dios.
Ahora el Hombre yace bajo tierra.
Conoce y llora su arrepentimiento;
La Tierra se abre
y de su entraña,
como vital magma,
surgen las Mentiras.
Un grito de dolor y angustia,
un grito multiplicado
por una humanidad entera,
clama a la hermana Moira
piedad, por favor,
y ella,
sorda a su manera,
se aleja altanera y coqueta,
hermosa y ansiada,
meneando levemente su redonda cadera;
su risa fresca aturde
y aplasta
la grandeza del Hombre.
El poder concede dolor y éste,
por siempre compañero de lo humano,
suplica al Tiempo que acelere
el paso.
El Hombre ve al Tiempo
detenerse y sonreír;
mueve la mano y,
lentamente,
aparecen infinitos granos de arena
que se esparcen por el arado vacío
y transforman las ideas
en nauseabundas pesadillas.
Mientras, el Sol,
que también quiere su venganza,
seca la Tierra deshidratada
que le mira y le comprende,
pero de ella no es la culpa.
El Hombre siente al Sol abril su carne
y saciar su sed eterna con su esencia:
El alma,
que está hecha
de agua dulce.
El Hombre ya no es.
Devuelto al polvo
generador,
piensa con esfuerzo y sabe.
Aunque se niega a reconocerlo,
sabe, con miedo y espanto,
que no sabe nada
de nada".



XXI

Los ojos giran en sus órbitas
Divisando gigantescos fantasmas pálidos
Que se acercan
Tenuemente perceptibles en las sombras
De esta habitación aislada.
Diminutos planteas con el perfil de un viejo sol
Dorando sus filos perfectos
Desfilan de arriba a abajo,
Cayendo con pesada gravidez y estallan
En la sima profunda y sin final de la sala.

No existen ruidos,
Tan sólo un flojo zumbido
Modulando una irreconocible frase mental.
¡Basta! Mi voz chilla,
Y fantasmas y planetas,
Como alados vespertilios azules,
Se desvanecen marchitos en el aire.
De nuevo hay luz
Y vuelvo a ser una reposada piedra
Bajo el agua.

Me contemplo desnudo sobre el suelo.
Presiento que otro día habrá más vértigo
Para rasgar de nuevo el velo
de mi aburguesada tranquilidad.
Y así será hasta que la profecía se cumpla
Al extinguirse el siglo definitivo.
Ya no quiero Tus palabras; es muy tarde.
Bastaría con que omitas mi torpe oferta
De robarme la sana libertad
Que me hace ser hombre,
Pues sin ella sólo sería un vulgar cobarde.





viernes, 26 de diciembre de 2014

Trinidad, Trinidad, sin ira Trinidad

Mi particular visión en blanco y negro (el mejor contraste) de la Trinidad.
Se crea o no en el Gran Mod-ernista, lo incuestionable es que resulta, como mínimo, una idea atractiva sobre la que pensar; sobre la que dar vueltas y vueltas hasta marearse y perderse en el insondable abismo de la Ignorancia colindante con la Rabia de saberse un auténtico lego en Cosmogonía, Metafísica y Circunscripción Teorética.

En fin, que no a todo el mundo le llega la revelación de lo oculto de la misma manera o ni siquiera le llega. Y cuando eso ocurre, el sabor más común en la boca a diario es el del frío cobre en el fondo del paladar, como si se lamiera un caramelo metalizado a modo de castigo por carecer de dios, fe, creencia, doctrina o dogma divino con el que poder guiar los pasos en el caótico magma de la Vida.

Los hay quienes lo buscan con ansia y sin saberlo a lo largo de todas sus vidas y terminan por no reconocerlo o rechazarlo justo antes de llegar al límite polvoriento para cambiar de dimensión, allí donde el velo de araña esconde latentes terrores sobre una existencia eterna en el Infinito perpétuo del No-Tiempo. Otros, sin embargo, nacen con una predisposición natural para reconocerse como parte insondable e incuestionable de su Creador, y poseen un febril brillo de certeza en sus ojos que actúa a modo de sello teológico para llevarlos directos al martirio, en el peor de los casos, o a la inconsciente santidad, si se tercia. Los más acaban vagando, dejándose llevar por el oleaje de un Océano gris y opaco que brama espumosas canciones de sal acerca de un Laberinto preñado de vacuas ideas sin efugio para morir en el seno tibio de la Duda. Pero, en ese caso, ¿por qué nadie se cuestiona la mera existencia de ese inquietante Mar en lugar de negarlo todo de manera sistemática?
Como siempre, ésta es una mera copia.

El original obra en manos de Juan Pablo Molano, un filósofo bilbaíno reconvertido en comunicador, puesto que tuve la suerte de cursar con él el primer Máster de Periodismo de El Correo Español-El Pueblo Vasco en 1990. Mantuvimos ambos abundantes charlas sobre esta materia ante una buen cerveza, pero desde entonces no he vuelto a saber nada de él. A Juan Pablo le ocurrió el encuentro con el macarra que se narra en el cuento de la serie "Deliciosamente humano" titulado "El nuevo Quijote" (y del que aquí incluyo el enlace por si os pica la curiosidad: http://jmjcollantes.blogspot.com.es/2012/05/deliciosamente-humano.html).


Lo suyo hubiera sido haber escogido un tema de Godspell (Palabra de Dios), pero, ¡qué diantre!, si hay algo que personalmente me aproxima a lo divino es el Soul; y, al fin y al cabo, el segundo jamás hubiera surgido sin lo primero, con lo que no deja de ser un bendito hijo bastardo de los espirituales. Este señor, este ministro del Más Allá Musical, es Jackie Wilson y su canción se titula "Higher and higher".



Higher and higher (Cada vez más alto)

Your love, lifting me higher (Tu amor, me eleva cada vez más alto)
Than I've ever been lifted before (tanto como nunca antes me había elevado)
So keep it it up (Así que mantenlo de esa manera)
Quench my desire (sofoca mi deseo)
And I'll be at your side, forever more (y me quedaré a tu lado para siempre jamás)
You know your love (your love keeps lifting me) (Tú sabes que tu amor, tu amor me eleva)
Keep on lifting (love keeps lifting me) (Elevándome, el amor me mantiene elevado)
Higher (lifting me) (Cada vez más alto, elevándome)
Higher and higher (higher) (cada vez más alto, y más alto)
I said your love (your love keeps lifting me) (He dicho que tu amor, tu amor me mantiene elevado)
Keep on (love keeps lifting me) (Continúa, el amor me mantiene elevado)
Lifting me (lifting me) (Elevándome, elevándome)
Higher and higher (higher) (Cada vez más alto, más alto)
Now once I was down hearted (Una vez que tenía el corazón triste)
Disappointment was my closest friend (la desilusión era mi mejor amiga)
But then you came and it soon departed (pero entonces llegaste tú y enseguida se disipó)
And you know he never (Y sabes que ella nunca)
Showed his face again (mostró su cara nunca más)
That's why (Ésa es la razón por la que)
You know your love (your love keeps lifting me) (Tú sabes que tu amor, tu amor me eleva)
Keep on lifting (love keeps lifting me) (Elevándome, el amor me mantiene elevado)
Higher (lifting me) (Cada vez más alto, elevándome)
Higher and higher (higher) (cada vez más alto, y más alto)
I said your love (your love keeps lifting me) (He dicho que tu amor, tu amor me mantiene elevado)
Keep on (love keeps lifting me) (Continúa, el amor me mantiene elevado)
Lifting me (lifting me) (Elevándome, elevándome)
Higher and higher (higher) (cada vez más alto, y más alto)
I'm so glad, I've finally found you (Estoy tan contento de que por fin te haya encontrado)
Yes, that one, in a million girl (Sí, eres única, una entre un millón)
And now with my loving arms around you (Y ahora, con mis amantes brazos a tu alrededor)
Honey, I can stand up and face the world (Dulzura, puedo levantarme y afrontar al mundo)
You know your love (your love keeps lifting me) (Tú sabes que tu amor, tu amor me eleva
Keep on lifting (love keeps lifting me) (Elevándome, el amor me mantiene elevado)
Higher (lifting me) (Cada vez más alto, elevándome)
Higher and higher (higher) (cada vez más alto, y más alto)
I said your love (your love keeps lifting me) (He dicho que tu amor, tu amor me mantiene elevado)
Keep on (love keeps lifting me) (Continúa, el amor me mantiene elevado)
Lifting me (lifting me) (Elevándome, elevándome)
Higher and higher (higher) (cada vez más alto, y más alto)
Now sock it me. (ahora, sacúdelo para mí).



Vale, está bien, un godspell como el Gran Modernista manda. Héteme aquí a Son House y su muy particular versión del "John The Revelator". Muy bueno. Tiene un extraño toque al son que se escuchaba mientras algunos pobres hombres se dejaban el alma trabajando en el ferrocarril, como si este estilo se cobrara una deuda con el Soul.





John the Revelator (Juan el Evangelista)


Tell me who's that writin', John the Revelator (Dime quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Tell me who's that writin', John the Revelator (Dime quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Tell me who's that writin', John the Revelator (Dime quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Wrote the book of the seven seals (Escribió el Libro de los Siete Sellos*)
Who's that writin', John the Revelator (Quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Tell me who's that writin', John the Revelator (Dime quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Well who's that writin', John the Revelator (Bien, dime quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Wrote the book of the seven seals (Escribió el Libro de los Siete Sellos)
You know God walked down in the cool of the day (Ya sabes que Dios caminó en la tranquilidad del día)
And called Adam by his name (y llamó a Adán por su nombre)
And he refused to answer (y él se negó a responder)
'Cause he was naked and ashamed (Porque estaba desnudo y avergonzado)
Who's that writin', John the Revelator (Quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Who's that writin', John the Revelator (Quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Who's that writin', John the Revelator (Quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Wrote the book of the seven seals (Escribió el Libro de los Siete Sellos)
You know Christ had 12 apostles (Ya sabes que Cristo tuvo 12 apóstoles)
And three he laid away (y a tres los llevó en un aparte)
He said, "Watch with me one hour (Él dijo: "Velad conmigo una hora)
Till I go yonder and pray" (hasta que vaya allí y rece")
Tell me who's that writin', John the Revelator (Dime quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Tell me who's that writin', John the Revelator (Dime quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Who's that writin', John the Revelator (Quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Wrote the book of the seven seals (Escribió el Libro de los Siete Sellos)
Who's that writin', John the Revelator (Quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Tell me who's that writin', John the Revelator (Dime quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Who's that writin', John the Revelator (Quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Wrote the book of the seven seals (Escribió el Libro de los Siete Sellos)
Christ came on Easter morning (Cristo vino en la mañana de Pascua)
Mary and Martha they went down to see (María y Marta acudieron a verle)
Go tell My disciples (Id y decidles a mis discípulos)
To meet Me in Galilee (que me encuentren en Galilea)
Tell me who's that writin', John the Revelator (Dime quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Tell me who's that writin', John the Revelator (Dime quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Tell me who's that writin', John the Revelator (Dime quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Wrote the book of the seven seals (Escribió el Libro de los Siete Sellos)
Who's that writin', John the Revelator (Quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Who's that writin', John the Revelator (Quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Tell me who's that writin', John the Revelator (Dime quién es el que escribe, Juan el Evangelista)
Wrote the book of the seven seals. (Escribió el Libro de los Siete Sellos).

*El Libro de los Siete Sellos es el Apocalipsis.