lunes, 15 de abril de 2013

Incesantes generaciones de Humanidad



"Hipnosis para bajar de peso", obra cogida de labruma.blogspot.com.es

Solemnidad a plomo
y por un gris servicio
hay pena simple de vicio
allí donde el alma se agota
bailando al son de una nota
que no es humana ni por asomo.
Misterio sin sombra de color
que insinúa el Gran Vacío
-del todo etéreo, inútil y frío-
hacia una ruina negra itinerante
a los pies de un olivo vacilante
en la que todo sobra, salvo el dolor.
De duras llagas se van marcando
ése tu cuerpo reciente y fresco, y el mío
-encorvado, ajado ya y sombrío-
por esta agobiante y larga senda
con amarga peste de vinagre como venda
para sanar las esencias de un acorde blando.

Entre la penumbra del lejano alba
y la densa sombra de mi lento anochecer
-apenas con tiempo para obrar y acometer-
un grito descansa en el regazo del silencio,
y ya no hay tiempo para gustar el aprecio
que se oculta en el seno de la tumba malva.

Un pétreo miedo azulado al olvido
se alza ante la boca abierta de la Muerte
-pues nadie recuerda una mano o una mente inerte-
y el desconsuelo se torna en paz bendita
cuando la huella profunda de la escarcha marchita
rellena de polvo el vacío primordial del hombre vencido.

El canto divino crece en sentido e intensidad
y la vida se eterniza en los vientres fértiles
-albores circulares en nidos de sabios reptiles-
antes de perderse más allá de la niebla
abrigada con bordados sutiles de tiniebla
en brazos de una Nada con hambre de humanidad.

Musical belleza que al débil abruma
arrastrando el estruendo del callado bramido
-por sobre campos floridos del señor dormido-
para recoger luego las demacradas lilas;
pues gélidas, sin pasión y de miradas tranquilas,
Ellas brillan y avanzan para acuchillar la bruma.

Y el Hombre primigenio baila, salta y goza
sangrando ríos vitales de mil heridas abiertas
por guadañas de filos calientes y roca cierta,
hasta fijar su inerte y desquiciada mirada
en brisas invisibles con olor a encina quemada
para, por fin, fundirse con la fosa que a la vida destroza.


Siempre se deja una piedra para recordar el lecho del descanso eterno. De inverforo.com
Y, por fin en este blog, otro tema de mis adorados Small Faces, se titula All or nothing, y me provoca añoranza, como el poema anterior.

Su letra y traducción son las que siguen:
All or nothing (Todo o nada)
I thought you'd listen to my reason (Creí que ponías atención a mis explicaciones)
But now I see, you don't hear a thing (pero ahora veo que no escuchaste nada)
Try to make you see, how it's got to be (Intento hacerte ver cómo tiene que ser)
Yes it's all, all or nothing (Sí, es todo; todo o nada)
Yeah yeah, All or nothing (Sí, sí, todo o nada)
All or nothing, for me (todo o nada, para mí)
Things could work out just like I want them to, yeah (Las cosas podrían funcionar, sólo porque quiero que sea así, sí)
If I could have the other half of you, yeah (Si pudiera tener la otra mitad de ti, sí)
You know I would, If I only could (sabes que lo haría, sólo si pudiera)
Yes it's yeah, all or nothing (Sí, es así; todo o nada)
Oh yeah, all or nothing (¡Oh, sí! Todo o nada)
You'll hear my children say, all or nothing, for me (Oirás a mi hijo decir todo o nada por mí)
I didn't tell you no lies (No te cuento mentiras)
So don't you sit there and cry girl (Así que no te sientes ahí para llorar, chica)
Yeah, all or nothing (¡Sí! Todo o nada)
Oh yeah, all or nothing (¡Oh, sí! Todo o nada)
Oh yeah, all or nothing (¡Oh, sí! Todo o nada)
D'you know what I mean (¿Entiendes lo que quiero decir?)
You got to, got to, go to keep on trying, yeah (Vas a tener que, tener que, tener que intentarlo, sí)
All or nothing, mm yeah (Todo o nada, mmmmm, sí)
All or nothing, to keep on working on to me (Todo o nada, tienes que trabajártelo por mí)
All or nothing for me, for me, for me (Todo o nada, por mí, por mí, por mí)
Come on children, yeah (Vamos nena, sí)
All or nothing, yeah, yeah, yeah, yeah (Todo o nada, sí, sí, sí, sí)
All or nothing, I kept on singing to myself (Todo o nada, me lo tengo que cantar a mí mismo)
All or nothing, yeah for me, yeah (Todo o nada, sí por mí, sí)

jueves, 11 de abril de 2013

El Rey Arcoiris (novena entrega de Deliciosamente Humano)

Este cuento lo redacté coincidiendo con la película "El estanque dorado", de Mark Rydell (1981). De ahí que lo dejara apartado por completo o que lo acabara incluyendo en 1996 dentro de la colección "Deliciosamente Humano". Las razones son obvias para entonces, ahora da exactamente igual...

Una trucha arcoiris, de www.zazzle.es



El Rey Arcoiris
A Dolores Medio, mi admirada tía Doly.
Xuan salió de su casa silbando, como hacía cada mañana. Sobre el hombro le descansaba una vieja caña construida en madera que su padre le había regalado cuando era tan sólo un guajín.
"Para ser pescador no sólo hay que sacar peces del agua -le explicó su progenitor la primera vez que se lo llevara consigo para disfrutar de tan personal deporte-. Para ser un pescador de verdad hay que saber preparar el anzuelo y colocar la plomada; hay que saber desenredar el hilo cuando se engancha en las piedras y, sobre todo, hay que saber quitar la presa del cebo sin tener que destrozarle la boca. Si sabes eso eres pescador, si no, no lo eres". Desde ese mismo instante grabó las sabias palabras en su cabeza y ya al día siguiente, según lo señalado por su padre, se sabía un auténtico caceador con su primera captura en las manos y un brillo de victoria en sus grises ojos.
Con los años, su fama de avezado truchero se extendió por todo el Valle del Saliencia.
Xuan se llegó hasta el sendero que llevaba a la salida de la aldea, pero antes pasó a saludar a Josefina, la panadera.
-¡Buenos días! -Llamó el anciano.
-¡Muy buenos! -Gritó una voz desde el interior del local.
Una mujerona salió al exterior con el delantal manchado de harina y un pan tierno entre sus grandes manos. El penetrante olorcillo que emanaba del bollo indicaba que éste estaba recién hecho.
-¡Qué! ¿Ya va por él?
-Pues sí respondió Xuan-. A ver si tengo suerte hoy y me cae por fin.
-Sí, home, sí... Bueno, tenga esto y que le aproveche, ¿eh? -Dijo Josefina entregándole su pan de cada día al jubilado.
-Muchas gracias. Adiós.
-Con Él -se despidió la panadera volviéndose al trabajo mientras Xuan continuaba su camino.
A la altura de la ermita aspiró el fiero aroma de la yerba cortada que con el viento le llegaba desde los campos. Los segadores llevaban ya una hora larga en faena y cuando el viejo pescador se acercó a ellos todos, sin excepción, le desearon que viera cumplido lo que era su anhelo desde hacía cuatro años. Xuan contestó agradeciéndoles en el alma las muestras de amistad de aquélla que era su gente.
Algo más adelante redujo ostensiblemente el paso y levantó el labio superior con disgusto. Antes incluso de verla pudo escuchar el filoso sonido de metales chocando, marcando el ritmo de un añejo ritual mágico; preludio de una visión terrorífica que le helaba la sangre y sometía su alma, aún infantil, a la opresión de un miedo cerval muy relacionado con su avanzada edad.
Manolín El Coxu segando, de www.asturias.es
Maruxa, la gallega, viuda hacía ya siete años, se hallaba en medio del prado, guadañando primero y levantando después la dalla para volverla a amolar. Desde que su marido la abandonara para rendir cuentas al Creador ella cuidaba sola de la hacienda, en silencio y sin ninguna queja más que el eterno luto que la cubría de pies a cabeza. Hasta el pañuelo que aprisionaba sus cabellos era más negro que el Principado de Satanás. La mujer también saludó con la mano cuando le vio llegar. Xuan movió la caña con timidez en señal de respuesta."Hoy tampoco me tendrás, vieja; no hasta que él sea mío. Entonces, ya veremos", pensó y continuó caminando.
Torció luego a la izquierda, cerca de una valla de piedra sobre la que alguien había escrito con grandes letras blancas "ocalitos, non", y muy pronto, entre algunos helechos todavía verdes, encontró el sendero que sus propios pies habían ido modelando a los largo de los años. Lo siguió subiendo la suave pendiente, jadeando por el esfuerzo. Al llegar a la cima miró al otro lado de la cuesta y allá abajo lo vio correr libre, perdiéndose entre los castaños y volviendo a aparecer en toda su transparencia.
La visión del río siempre le rejuvenecía el espíritu; le hacía volver a la fantasía de la niñez cuando imaginaba a la corriente como vivienda de tradicionales seres mitológicos.
"A éste nunca me lo envenenarán -se dijo-, está bien vigilado. Las Xanas y Lavanderas lo cuidan y además está él, esperándome para siempre; a mí. Sólo a mí".
Respiró hondo y bajó con cuidado. Antes de llegar ya podía escuchar el saludo del río chocando contra los cantos que sobresalían del agua,  en el centro del cauce. Multitud de voces diferentes le hablaban y le decían claramente:
- Está aquí, Xuan, está aquí. Aguardándote.
Y él se daba prisa entonces, murmurando "ya voy. Ya llego".
En la orilla, y tras echar una breve ojeada, preparó la caña y lanzó su desafío particular consistente en pasar la punta de su instrumento de pesca sobre la superficie. Después quedó quieto. Las ondas se deshicieron fundiéndose con la corriente dorada y repitió el gesto, aunque no hubo respuesta.
-Ya aparecerá -masculló entre dientes.
El fresco de la mañana dio paso a un calor asfixiante. La escarcha de la hierba se derritió y las gotas prendidas en las telarañas brillaron como perlas atrapadas en hilos de plata.
Xuan se había introducido en el agua con sus altas botas de goma verde. La fresca presión de la corriente contra sus tobillos le alivió y dejó de sudar. Muchas veces, demasiadas para su gusto, alguna que otra trucha se dejaba atrapar, pero Xuan rápidamente la desenganchaba y la devolvía al río.
La mejor hora pasó y el viejo salió del agua dejando la caña en el suelo para liarse un cigarrillo con el tabaco de su petaca. Lo prendió y mientras daba la primera bocanada miró a su alrededor. Salvajemente hermoso. La paz que flotaba en aquel lugar le indujo a tumbarse y contemplar el cielo entre las copas de los árboles. Cuando terminó el lento cigarrillo se acercó al agua, metió la mano ahuecándola y apagó la brasa con el líquido que había recogido. Después se guardó la colilla en el bolsillo del chaleco y se secó la palma frotándosela reiteradamente contra el pantalón de pana marrón.
-Hoy no vendrá -comentó al tiempo que comenzaba a mordisquear el pan-. El muy hijo de su madre está jugando conmigo.
El tiempo transcurrió rápido. Xuan recogió sus cosas y se dispuso a partir. Antes de abandonar su rincón realizó un rito que venía practicando desde la primera vez que fuera a pescar: Arrojó por encima del hombro el último pedazo de pan.
-Para el urogallo -decía, sabiendo que ese ave se alimentaba de otras sustancias bien diferentes de la que le ofrecía el viejo.
Urogallo, de www.elmundo.es
En los prados los trabajos de siega ya habían finalizado y se empezaban a cargar los carros con la yerba cortada.
-¿Qué? -Le gritaron hombres y mujeres sin cesar en su tarea.
-¡Nada!
-¡Vaya por Dios! ¡Bueno, pues mañana entonces!
-¡Sí! ¡Mañana!
Y Xuan se dirigía al bar de Avelino tras despedirse de los segadores para degustar unos chatos de vino.

Amanecer encapotado; la masa esponjosa de nubes grises y violeta semejaba una celestial cantera de piedra amontonada en bloques redondeados que amenazaba con caer sobre los cristianos en cualquier momento. Pese a ello, volvióse a escuchar el habitual y mañanero silbidito de Xuan.
Ese día el viejo inquieto oyó una voz interna y especial que era como un grito de júbilo que no se atrevía a salir. Parecía un presagio, de ésos que presionan insistentes el pecho, indicando que algo bueno estaba por venir.
Cuando llegó al final de los campos volvió a reducir de manera pueril el paso, pero sólo atendió al silencio.
"¡Vaya! -Pensó-. Igual no está".
En efecto, la anciana vestida de negro no se encontraba cuidando de sus tierras.
-Un buen augurio -exclamó-. Todo señala a una cosa: Hoy va a caer en mis manos.
 Con el ánimo a flor de piel, marchó a grandes trancos hasta el río. Allí, por enésima vez, sin hastiarse nunca, saboreó la belleza sana del lugar y luego repitió el reto. Fue contestado: Un enorme pez saltó fuera del agua y volvió a caer levantando con su peso una lluvia de agua y espuma. El hombre se sobresaltó; casi había olvidado el tamaño alcanzado por aquella grandiosa trucha.
-¡El Rey Arcoiris! Por fin ha venido.
Algo más de cuatro años habían transcurrido ya desde que Xuan lo divisara por vez primera, y ya era grande. Por entontes, el animal nadó mansamente, con estudiada lentitud, y se quedó paralizado justo a la vista del asombrado viejo. Desde ese momento, y sin saber exactamente el motivo de semejante ritual, Xuan llamaba al pez pasando la punta de la caña por la superficie y el animal aparecía. Misterio de misterios. Casi un lustro -toda una curiosa hazaña, habida cuenta que las truchas apenas sí sobrepasan esa edad- hacía que pez y hombre se conocían jugando a ser ratón y gato. Eran inevitables rivales y, sin embargo, entre ambos surgió una especie de atracción irremediable; de hecho, Xuan había llegado a alimentarla en la mismísima orilla y la trucha acudió a comer casi en su mano. Parecía más bien un pacto entre honrosos caballeros, con unas reglas que ninguno de los dos se atrevía a quebrantar por miedo o respeto mutuo.
El pescador se metió en el agua, procurando no hacer ruido, y llegó hasta el centro del cauce. El Rey Arcoiris tenía que andar cerca; era más que seguro que se había ido a otra zona. El juego comenzaba de nuevo. Lanzó la mosca lejos a su izquierda para recogerla sin prisas. Repitió la maniobra durante un cuarto de hora y el sedal seguía sin tensarse.
De repente, la caña se dobló por su punta y Xuan notó que se le aceleraban los latidos del corazón. Dio un tirón seco y comenzó a recuperar carrete. La trucha se defendía en verdad como un condenado demonio.
-Puede ser él -se dijo excitado, aunque en su interior algo le decía que no era así, puesto que el pez no ofrecía la resistencia propia de su auténtico competidor.
La trucha se iba agotando y se dejó arrastrar hasta el hombre tras una demasiado breve lucha. El ejemplar era grande, pero estaba lejos de lo que Xuan anhelaba, así que lo soltó y lo devolvió al seno del río. Por unos instantes el rayo plateado se deslizó incrédulo ante su vista y luego desapareció en el fondo rocoso. Xuan lo miraba algo entristecido cuando detrás de él oyó un chapoteo y el agua le salpicó la espalda. Echó el cuerpo hacia adelante y se volvió de golpe. Las ondas que pudo ver en la superficie no podía haberlas causado más que el Rey Arcoiris.
-No quieres mosca. Lombriz tendrás.
Silueta de pescador, obra del serbio Goce Risteski. Me gusta

Una vez cambiado el cebo, no sin cierto nerviosismo, paseó la mirada por todo el río intentando adivinar dónde podría encontrarse el pez y, sin pensárselo mucho tiempo, lanzó la caña al azar. Había tirado con tanta fuerza que el hilo quedó enganchado en una rama de uno de los árboles que se inclinaban sobre la corriente hasta casi rozarla.
-¡Joder, Xuan! Pareces un novato -se recriminó colérico.
Observó la rama. Se encontraba demasiado alta como para alcanzarla sin tener que saltar, y si lo hacía seguramente el ruido ahuyentaría a su presa. Dejó pues el carrete suelto, apoyó luego la caña contra el tronco del árbol y comenzó a trepar procurando no resbalar con la plaga musgosa que lo recubría. La rama era bastante gruesa en su nacimiento, pero más adelante se estiraba hacia arriba haciéndose cada vez más delgada y débil.
-Ésta no aguanta mi peso -sentenció con fastidio.
la impotencia de su situación ridícula lo dejó inmóvil contemplando el agua, al tiempo que se le teñía de rojo la cara de pura vergüenza, incluso sabiendo que nadie le podía ver en ese momento.
-¿Te moverás de una vez, viejo estúpido? -Soltó-. ¡No irás a echarte para atrás!
Avanzó unos centímetros y se quedó sentado sobre el gran brazo vegetal. Luego situó las manos ante él y tomó impulso para continuar arrastrándose, sin preocuparse por los desgarrones que se podían producir en su pantalón. De vez en vez miraba cómo la lombriz que pendía viva del anzuelo se hundía en el agua para volver a salir por las oscilaciones de la rama. Cuando creyó que ya no podía avanzar más sin que la madera se quebrara bajo su peso ocurrió el milagro: El Rey Arcoiris saltó fuera del cauce tragándose el cebo hasta la garganta.
Tan grande fue el susto que Xuan cayó cuan largo era al río con un fuerte estruendo. Empapado hasta los tuétanos y con agudos dolores en el hombro por el accidente sonrió, sin embargo, ante la tensión del hilo sesgando limpiamente el agua. En cuestión de segundos el sedal se detuvo con brusquedad, ya que la rama le impedía seguir adelante. Pese al dolor los ojos del anciano chispearon de triunfo.
-¡Ja! Tú mismo te has atrapado -rió Xuan-. Me hubiera gustado cogerte de manera más deportiva, pero al fin eres mío. ¡Mío!
Corrió hasta el hilo y lo asió con ambas manos, aunque al tirar de él no halló resistencia.
-¿Qué te pasa? ¡Pelea, cabrito! -Gritó-. No me niegues ahora el placer del momento.
Como si le hubiera escuchado, el pez se movió con rapidez y el hilo corrió entre las manos del hombre, quien chilló entre maldiciones por el resquemor sentido en las palmas. Las introdujo en el agua para calmarlas y miró con odio la punta del sedal, que se introducía profundo en el cauce. Entre negros pensamientos gruñó y volvió a tomar el hilo; esta vez lo fue recogiendo con más cuidado enrollándolo alrededor del brazo, usando el ángulo del codo como separador de seguridad.
Aún así, la trucha se defendía y Xuan tuvo la sensación de que el hilo le fuera a seccionar el miembro de cuajo. Gimió sacando la lengua, pero continuó tirando. El pez intentaba por todos los medios soltarse saltando varias veces en el aire, cada vez más cerca del viejo.
Finalmente, cuando ya Xuan pensaba en abandonar la partida de puro dolor, el pez se relajó y se transformó en un peso muerto. El anciano lo vio venir casi al ras del agua y con gran esfuerzo lo levantó en vilo sonriendo.
Pero el gesto se le congeló en la boca.
Los ojos del animal se fijaron en él con una mirada que rozaba lo humano y los movimientos de sus finos labios, en realidad apremiantes bocanadas en busca de húmedo oxígeno, confirieron al pez el aire de un abatido guerrero quien, lejos de suplicar por su vida ante el vencedor, le retaba aún en su derrota.
-¿Y ahora qué, viejo? -Parecía decirle la monstruosa trucha.
"¿Qué pretendes decir con eso?", respondió mentalmente Xuan, a sabiendas de que conocía perfectamente la referencia de la pregunta.
-¿Quién soy, viejo? -Volvió a interrogar el pez-. Quizá yo sea tú mismo. Mírame; mírate, hombre. Como os ocurre a todos vosotros, tú también has sido incapaz de vivir tu propia vida sin tener que trasladarla hacia algo que está fuera de ti. ¡Qué singular pobreza! ¿Y ahora qué, viejo? Te has quedado sin metas...
Xuan cayó de rodillas al río presa del miedo.
-Se acabó -prosiguió la trucha-. Me has atrapado y ya no tienes nada más que hacer en este mundo sin sentido para ti. Te has quedado sin excusas para que Ella deje de afilar su guadaña y venga hoy mismo para llevarte en un último abrazo helado. ¿Te atreverás a pasar ante su prado? ¿Cómo la esquivarás?
Xana, cogida de xane.espacioblog.com
Los ojos del pez se tornaron vidriosos mientras su boca se abría y se cerraba marcando un ritmo de muerte lenta fuera de su elemento natural. El hombre se vio reflejado a sí mismo en la trucha y, como a un niño pequeño, la acogió entre sus brazos meciéndola con ternura y cantó en voz baja:
-"¡Ay! Qué nenín tan guapo,
¡ay! Qué guapo es el mí nenín.
Ya no te digo nada
hasta el muelle de Xixón;
dando la vuelta al tren,
con la i, con la o,
que me voy.
Ea, ea, ea, ea, eaé.
Ea, ea, ea, ea, eaé".
Al acabar la nana introdujo el dedo dentro de la boca del Rey Arcoiris y sacó el anzuelo sangrante. Miró a la trucha otra vez antes de meterla en el agua sosteniéndola entre sus manos. Cuando comprobó que el pez no reaccionaba se desesperó.
-¡Venga ya, amigo! No me hagas esto -pidió medio sollozando-. No puedes morirte; ¡no debes! ¿Me entiendes?
Meneó entonces al animal hacia adelante y hacia atrás; sus aletas se movían flotando carentes de vida. Las lágrimas del viejo discurrieron por sus mejillas rugosas y cayeron a la corriente. En ese instante el pez se agitó. Xuan enarcó las cejas con sorpresa y respiró hondo mientras la trucha se marchaba sin su ayuda. El hombre se incorporó de golpe y rompió a reír con ganas.
-¡Ah, granuja! ¡Sigues vivo! -chilló al pez, quien ya se alejaba de Xuan arrastrando consigo los temores del viejo.
La jornada había finalizado, pero cuando el pescador se aprestaba a retirarse tuvo una especie de visión que le dejó atónito: Había creído ver nadando junto a la trucha a una bellísima muchacha de piel blanca y cabellos dorados que le sonreían agradecida. Luego el pez y la mujer desaparecieron, y en su lugar los rayos del sol bailaron una danza luminosa y multicolor sobre la corriente.de vuelta a casa los segadores le volvieron a preguntar por el pez.
-¿Hoy tampoco? -Gritaron.
-¡No! -Respondió Xuan.
-¡Bueno, pues mañana!
-¡Mañana! ¡Sí! -Dijo el anciano mostrando los dientes en una amplia sonrisa, yéndose feliz a su manera, anclado en su gris rutina.
Me apetece, y mucho, incluir este tema para esta historia: A la gueta, de Beleño.


Y si puede ser, este enlace a su mejor tema con diferencia Na Ca'l Fuau:

¿Su letra? Hétela acá:

Vou'n Bulina, dixu'l viantu
dendi'l Norti al tou llau lligaré
ya siampri tarei unda eiquí
na Ca'l Fuau.
Ya nun bichoqui vian la nuechi
de lus tiempus,
fasta nos, perviaya vian,
guyamusla puas, trouxi virdá
na Ca'l Fuau.
Iba la seru
llonxi diban lus tous sonis
miou ca
pudi güir
ya'l miou sen quedou
cau de tí
na Ca'l Fuau.


Pero yo no sería yo si no ofreciera un tema como éste: Friggin' in the riggin' (Cascándote una paja arriba en el carajo), de los Sex Pistols.




La letra de este tema, que canta Steve Jones (el guitarrista), es la que sigue (advierto muy mucho de que es un pelín burra, ¿eh?):

It was on the good ship Venus (Érase una vez un buen barco llamado Venus)
By Christ, ya shoulda seen us (¡Por Cristo! Seguro que ya nos has visitado)
The figurehead was a whore in bed (El mascarón era una puta encamada)
And the mast, a mammoth penis (y el mástil, el pene de un mamut)

The captain of this lugger (el capitán de este cascarón)
He was a dirty bugger (era un sucio putero)
He wasn't fit to shovel shit (No estaba preparado para llevar mierda a paladas)
From one place to another (de un sitio a otro)
Friggin' in the riggin'  (Cascándote una paja arriba en el carajo)
Friggin' in the riggin'  (Cascándote una paja arriba en el carajo)
Friggin' in the riggin'  (Cascándote una paja arriba en el carajo)
There was fuck all else to do (No hay otra jodida cosa que hacer)

Captain's name was Morgan (El nombre del capitán era Morgan)
By Christ, he was a gorgon (¡Por Cristo, que era una górgona!)
Ten times a day he'd stop and play (diez veces al día tenía que pararse y tocar)
With his fuckin' organ (con su puto órgano)

The first mate's name was Cooper (El nombre del primero de sus colegas era Cooper)
By Christ he was a trooper. (¡Por Cristo, que era todo un patrullero!)
He jerked and jerked until he worked (Se sacudió y se sacudió hasta que llegó)
Himself into a stupor (a quedarse catatónico)

Friggin' in the riggin'  (Cascándote una paja arriba en el carajo)
Friggin' in the riggin'  (Cascándote una paja arriba en el carajo)
Friggin' in the riggin'  (Cascándote una paja arriba en el carajo)
There was fuck all else to do (No hay otra jodida cosa que hacer)

The second mate was Andy (El segundo colega era Andy)
By Christ, he had a dandy (¡Por Cristo, que era todo un dandy!)
Till they crushed his cock on a jagged rock (hasta que se machacó la polla con una piedra filosa)
For cumming in the brandy (por eyacular en el coñac)

The cabin boy was Flipper (El grumete se llamaba Flipper)
He was a fuckin' nigger (era un jodido negro)
He stuffed his ass with broken glass (se atiborró el culo con cristales rotos)
And circumcised the skipper (y circuncidó el prepucio al patrón)
Friggin' in the riggin'  (Cascándote una paja arriba en el carajo)
Friggin' in the riggin'  (Cascándote una paja arriba en el carajo)
Friggin' in the riggin'  (Cascándote una paja arriba en el carajo)
There was fuck all else to do (No hay otra jodida cosa que hacer)

Friggin' in the riggin'  (Cascándote una paja arriba en el carajo)
Friggin' in the riggin'  (Cascándote una paja arriba en el carajo)
Friggin' in the riggin'  (Cascándote una paja arriba en el carajo)
There was fuck all else to do (No hay otra jodida cosa que hacer)

The Captain's wife was Mabel (La mujer del capitán era Mabel)
To fuck she was not able (pero no era capaz de follar)
So the dirty shits, they nailed her tits (Así que el muy cabrón le clavó las tetas)
Across the barroom table (a lo largo de la mesa de la taberna)

The Captain had a daughter (El capitán tenía una hija)
Who fell in deep sea water (que se cayó a las profundidades abisales)
And by her squeals we knew the eels (y por sus berridos supimos que las anguilas)
Had found 'er sexual quarters (se habían acomodado en su sexo)

Friggin' in the riggin'  (Cascándote una paja arriba en el carajo)
Friggin' in the riggin'  (Cascándote una paja arriba en el carajo)
Friggin' in the riggin'  (Cascándote una paja arriba en el carajo)
There was fuck all else to do (No hay otra jodida cosa que hacer)

*Por carajo se entiende la canastilla de vigía que había en los mástiles de los antiguos galeones y carabelas. De ahí la expresión "Vete al carajo".


jueves, 4 de abril de 2013

Esa lluvia gris que apaga la luz

Los que vivimos en el Sur lo notamos más. Pero mucho más. Llueve en más cantidad, con una periodicidad menor que antes y con una intensidad mayor, hasta el punto de que ninguna de las administraciones que se han hecho cargo de la gestión de los pantanos andaluces (la -gracias al Gran Modernista- ya extinta Agencia Andaluza del Agua, dependiente de la Junta de Andalucía, y las Confederaciones, que en mi caso concreto es la del Guadalquivir) han sido capaces de prevenir a tiempo riadas (lamentables las ocurridas en el invierno de 2010 y con un grave riesgo latente todo el rato durante la primavera de 2013) con las crecidas de nuestro gran río loco, salvaje y desbordado.
¿Y por qué llueve tanto y de esta manera ahora? Calculan que el mar está subiendo tres milímetros anuales con los polos derritiéndose a marchas forzadas, y que para el año 2050 (mediados de siglo, ¡vaya! Cuando yo ya esté manteniendo mi reluciente sonrisa de forma permanente) las aguas oceánicas ascenderán entre seis y siete metros (leed esto: http://wehaveitdowntoascience.blogspot.com.es/2012/04/los-polos-se-derriten-cuales-seran-las.html), ¿y qué ocurrirá con ciudades como Málaga, San Sebastián, Venecia, Dublín o Barcelona? ¡Tantos buenos momentos vividos y guardados en los más recóndito de la memoria colectiva permanecerán bajo las olas y ocultos entre ruidosas y frías burbujas, y puede que por los vacíos pasillos del Palazzo Giusti, por entre los coloridos bancos de la Glorieta del Fiestero, por las señoriales alcobas del Palacio Goikoa, por sobre el gris asfalto de la Ronda del Litoral o entre las sólidas columnas de los soportales del Custom House naden con pereza los grandes tiburones blancos para admirar asombrados una belleza húmeda y ya perdida del todo para los hombres.
Saetas del mar rasgando en silencio la noche del abismo.
¿Y de verdad alguien cree que semejante masa de agua liberada no termina también en la atmósfera para acabar cayendo en forma de lluvia casi constante? Llueve más, sencillamente porque hay más que llover y el ciclo del agua aumenta de volumen.
Desconozco si ese extraño equilibrio es posible entre el mar y el aire, pero quizá eso evite que la Piel de Toro se acabe transformando en un desierto y, por el contrario, vuelva a ser una jungla donde proliferen los cocodrilos.

La canción que pega es "Rain" de los Beatles, ¿Qué no?




Y todo un clásico para ahogarnos en melancolía: "Rhythm of the falling rain", de The Cascades. Brumosamente buena.


Para empaparse con un buen vaso de absenta, nada mejor que "Riders on the storm", de los Doors.




¿Seguís secos? Pues tomad nota, después de esto vais a necesitar una toalla. Gene Kelly y su "Singin' in the rain", de 1952.




Para cerrar una serie que te hará gotear la nariz y estornudar de placer, Bob Marley y su "Falling In The Rain (Easy Skankin')"



Está bien, reconozco que no puedo evitarlo. Aquí la versión de "Rain" de The Jam.


Y dos más Lonnie Johnson con "Falling Rain Blues".




y Los Lobos con su "Wicked Rain". No ta mal.


Y ahora, de verdad, el último: Selecter "Heavy Rain".

martes, 19 de marzo de 2013

Viejos sin uso

Me gustaría hacer mía (es algo que ya advierto que puedo hacer en la introducción a este blog) una carta al director publicada en el ABC de Córdoba del 14 de marzo de 2013, por ser directa, precisa y dolorosa. Es la que sigue:

Volveremos a las alpargatas
La cabezona e insistente Merkel vuelve con la pesada y demoledora canción de los recortes.
¡Mire, señora, ya nos han descuartizado a base de tijeretazos sangrantes, y el poder adquisitivo del pueblo es tan bajo que hay millones de familias en la pobreza y en los umbrales de la indigencia!
Si a usted y al señor Rajoy les parece bien, podemos vender o empeñar los zapatos y los cinturones, y calzar nuevamente, como en los años 20 y 30 del siglo pasado, las alpargatas y usar una cuerda para apretarnos, más y más, los escurridizos pantalones.
¡A esto les llamáis progreso!
Después del cruel recorte en las medicinas que obligan a los sufridos viejos jubilados a pagar el 100% de la casi totalidad de los medicamentos que necesitan, sobre todo en el invierno, para ayudar a su delicada salud, ¿cómo podrán estas personas comer, pagar las facturas de las saltarinas tarifas de la electricidad, del gas, la hipoteca –si no suya, la de su hijo que se ha quedado parado–, los gastos de comunidad, el recibo de los «muertos» y para colmo, dejarse media paga cada vez que tienen que ir a la farmacia?
Y mientras tanto, la «corruptela» de políticos y de los que no lo son cabalga por las «autonosuyas» de todo el país saltando las elevadas barreras de las increíbles sorpresas que se producen un día sí y al otro también…

La firma Arturo del Pino Valencia y yo, con su permiso, la adopto como mía. Me encanta.

El ojo de este incisivo espectador de la sociedad (Arturo) es capaz de abrir las mentes de los que llevan muertos hace décadas y hacer despertar ese grito de injusticia que se atasca en los pechos y gargantas de los que ya carecen de lengua...
Pero se podrían analizar estas líneas un poquito más a fondo no por el mero hecho de hacer daño, sino porque trata asuntos y temas que están marcando el devenir de los últimos años y prácticamente van a dejar huella de época. O lo que es lo mismo, se acabará estudiando en la Historia de la Humanidad, del mismo modo que todos hicimos un alto en el Crack del 29 (inicios del pasado siglo XX) cuando fuimos estudiantes. Una época que transformó a los hombres en ruinas andantes, en sombras de sí mismos, y desembocó en una monstruosa guerra devoradora de almas, sentimientos, vidas y generaciones.
Al margen de que en la misiva queda bien claro quién tiene la batuta de la Unión Europea y quién baila al son que Su Gran Alteza Real Germánica tenga a bien interpretar, en esas líneas se contempla con horror certero por parte del pueblo llano cómo la única solución mágica al desastre que mantiene moribundas nuestras economías es dejar de gastar (ya sea útil o inútil el destino de esos euros).
Sencillamente se deja de mover dinero y con eso se espera que la hierba vuelva a surgir hermosamente verde bajo un sol radiante de iridiscencia dorada y un cielo que de puro azul añilado parece de cuento de hadas.


Imagen del sol Betelgeuse, cogido de fineartamerica.com sencillamente porque me gusta, y punto.
Pero no sólo es el Estado el que deja de gastar, sino que los que dan sentido a ese Estado, es decir los ciudadanos que viven en él, se amparan en él y le otorgan vida y existencia, tampoco tienen medios para hacerlo.
En este punto parecería lógico pensar que si al molino se le corta el agua deja de moverse o, como ejemplo algo más actual y acorde con los tiempos, si se desenchufa un ordenador de nada sirve todo el inconmensurable entramado informativo, económico y vital de las redes sociales generadas al amparo de Internet.
¿Cuál es el fin del dinero? hay que recapacitar un poquito al respecto. ¿Realmente, cuál es? ¿Sirve para comerse los billetes en caso de que la despensa se vacíe? ¿Acaso las monedas tienen una salida válida como pisapapeles o como plomada para las cañas de pesca? ¿Para qué está hecho? ¿Por qué las toneladas y toneladas de tinta, metal, pasta de palpel, gérmenes (que también) y plástico que deambulan por el mundo? O, mejor dicho, ¿que en ciertas zonas, como la hastiada Piel de Toro, se ha estancado por completo?

Español medio tras cuatro años seguidos de mortífera y desesperante crisis...
Pues bien, SÓLO y ÚNICAMENTE tiene sentido para la adquisición de bienes de toda índole y naturaleza; los de primerísima necesidad y los de lujo; los que alimentan el cuerpo y los que dan vida a la mente y al corazón; los que cubren las propias necesidades y las del alma ajena; los que satisfacen el pago de velocidades físicas y mentales en un momento concreto del presente; los que elevan al ser humano más allá de la mera categoría de animal a través del oído, el gusto, el tacto, la vista y olfato; los que calman la soledad -febril y perniciosamente pertinente a partir de ciertas edades peligrosas- mediante ralos amores de pago, ya sean hermosos como una telaraña atrapada por un eterno amanecer o terribles y terroríficos como la seda negra en lo más hondo de una ciénaga putrafacta; los que permiten al ciego ver, al sordo oír, al mudo hablar y al lerdo ser inteligente; los que generan creación y novedad casi de la nada e impiden la rebelión de los justos mediante ralas limosnas cada vez más escasas; los que aplacan el hambre de los deseos desconocidos; los que guardan y mantienen un fragilísimo equilibrio entre el cansancio de lo siempre visto y la urgente visión de lo nuevo; los que marcan la fugaz diferencia entre la vida y la muerte dentro de un pequeño y miserable dedal de agua...
Todo ello se paga (le pese a quien le pese) con dinero. Y es el dinero el que ha de evitar que la rueda se oxide sin que ellos suponga sacrificar valores de ninguna otra categoría, ya sean religiosos, morales o afectivos. Sólo se trata de constatar un hecho que cae por su propio peso: si se queda quieto, el dinero vale tanto como el que fabricaron los sudistas para desmarcarse del resto de la Unión y que al final de esa atroz y brutal guerra civil entre el Norte y el Sur de Norteamérica se descubrió su auténtico valor: NADA.

¿Somos negros pálidos por el paso del tiempo y del sufrimiento o blancos oscurecidos por unas circunstancias duras marcadas por las arrugas de una vejez excesivamente prolongada?

En esa carta se vislumbra otro horror (miedo al hombre, tal y como se deja entender en el muy recomendable "El corazón de las tinieblas", de Joseph Conrad) nada despreciable: la inutilidad absurda, degenerada, ilógica e insustancial de llegar a viejos en nuestros días. Porque el "mayor" de hoy en día no es como el anciano de la Antigüedad, que tenía su hueco en un consejo consultivo, donde se acumulaban todas las experiencias vitales de la tribu a fin de encarar con un mejor criterio de bienestar general una crisis o un problema concreto que pudiera surgir (habitualmente bélico, de hambrunas o de enfermedad con carácter de epidemia). Hoy en día, ya no hay tiempo para seguir acumulando experiencias, sino que el poco que nos queda se dedica a interpretar (al igual que ocurre con la religión y la existencia de un Ser único y divino destinado a debatir sobre su naturaleza y su relación con el resto de lo creado) esa experiencia anterior para terminar por llegar a caminos sin salida, donde las ideas se acaban pudriendo antes siquiera de conseguir ver la luz.
Muchos de los viejos de hoy (una inmensa mayoría) nacieron limitados y su veteranía en el teatro de la vida no les ha servido para crecer como personas. Contamos, por tanto, con todo un ejército inconmensurable de seres seniles incapaces de transmitirnos nada de nada para evolucionar hacia una nueva Edad de Oro (o, como mínimo, intentar salir de esta Edad de la Chatarra Tecnológica que no está tocando vivir) del Hombre y sus influjos sobre la Tierra y el Universo.
Mefistófenes Rex de la Inmundicia.
Merced a ciertos avances incuestionables, vivimos más (tiempo), pero con mucha menor calidad de vida (intelectual, física y anímica, así como económica). Es decir, llegamos a más viejos, pero con menos capacidad, lo que nos convierte en un serio peligro para el mantenimiento de la raza humana.
Por ello, y en vista de que estaría muy mal visto aplicar las enseñanzas esquimales que nos muestra la estupenda película "Los dientes del diablo" (en la que los mayores, llegados a una edad, aceptaban perderse en la tundra helada para ser benignamente eliminados por el hermano oso polar) (*) o seguir el ejemplo de la serie "La fuga de Logan" (donde a partir de los 30 años se "reciclaba" al personal transformándolo en estupendas hamburguesas para el resto de la progenie humana**), los ejecutivos comunitarios están haciendo todo lo posible por reducir el número de decrépitos dependientes del sistema (recortes y constantes congelaciones de las pensiones y la útima diabólica idea digna del mismísimo Mefistófenes: que los abuelos se paguen ellos mismos las medicinas, y si no tienen dinero, haberlo pensado antes y haber ahorrado algo a lo largo de su excesivamente larga vida, que a la postre, no es más que un engorro para la sociedad).
Eso, la ampliación de la edad de jubilación y la progresiva eliminación del sistema sanitario público, supondrá la efectiva eliminación de ese segmento social plagado de arrugas que únicamente sirve para consumir los escasos bienes que requieren los individuos en la niñez, la juventud y la mediana edad del fugaz presente. Lo malo es que en épocas tan nefastas como las que nos toca vivir, esos viejos que sobran son el apoyo real (y, en muchos casos, único) de los que se quedan sin trabajo y gracias a ellos familias enteras dejan de pensar en el suicidio y en la perniciosa idea de no tener que haber nacido. Nefasto panorama que tiene visos de prolongarse algunos añitos más...
Aquí, una gráfica recogida del Caralibro de Vicente H. Carpetano (un tipo genial donde los haya) que pone los pelos de punta y que deja a las claras la desaparición de las clases medias que favorecen el suicidio masivo antes de llegar a viejos (que proclamaba el amigo Pete Townsend):


(*) Por cierto, que estoy leyendo un libro sobre los esquimales, "Iglús en la noche", de Hans Ruesch, en el que también "hacen desaparecer" a sus mayores arrojándolos al mar. Y, por cierto, entre los miembros de esas sociedad tan especial, eso no es ni asesinato ni una mala acción, sino lo natural...).

(**) Donde transforman a los viejos en comida (concretamente galletas) no es en la Fuga de Logan, donde sí es verdad que al personal se le elimina a los 30 años, sino en la película Cuando el destino nos alcance (1973), de Richard Freischer, y con Charlton Heston de protagonista. Me lo ha dicho mi amigo Jesús Ligero. Y si no lo he corregido arriba en el texto es porque me gusta asumir mis errores y reconocer los méritos al personal y, además, demuestro que no soy un friki radical. ¿Que si Jesús es el friki? No diría tanto, pero es llamativo que ese detalle no se le pasara por alto ¿eh?

Para la ocasión, me invade la urgente necesidad de que escuchéis este temita de The Specials, titulado "Do nothing". No por nada en especial, sino porque la gente vacua sobre la que habla me recuerda sobremanera a algunos de esos políticos que hacen de las autonomías las "autonosuyas" a las que alude en su carta nuestro amigo Arturo.



La letra (y su castellanización) es la que sigue:

DO NOTHING (NO HACER NADA)

Each day I walk along this lonely street (Cada día me paseo solo por esta solitaria calle)
Trying to find, find a future (tratando de buscar, buscar un futuro)
New pair of shoes are on my feet (Me he calzado una par de zapatos nuevos)
Cos' fashion is my only culture (porque la moda es mi única cultura)

Nothing ever change, oh no... (Nada cambia, oh no...)
Nothing ever change (Nada cambia)

People say to me just be yourself (La gente me dice que simplemente sea yo mismo)
It makes no sense to follow fashion (que no tiene sentido seguir la moda)
How could I be anybody else (¿Cómo podría ser cualquier otro?)
I don't try, I've got no reason (Ni lo intento, no hay motivo)

Nothing ever change, oh no... (Nada cambia, oh no...)
Nothing ever change (Nada cambia)

I'm just living in a life without meaning (Me limito a vivir una vida sin sentido)
I walk and walk, do nothing (camino y camino sin hacer nada)
I'm just living in a life without feeling (Me limito a vivir una vida sin sentimiento)
I talk and talk, say nothing (hablo y hablo sin decir nada)

Nothing ever change, oh no... (Nada cambia, oh no...)
Nothing ever change (Nada cambia)

I walk along this same old lonely street (Me paseo solo por la misma solitaria calle)
Still trying to find, find a reason (todavía intentando encontrar, encontrar una razón)
Policeman comes and smacks me in the teeth (Un policía llega y me parte los dientes)
I don't complain, it's not my function (no me quejo, pues no es mi función)

Nothing ever change, oh no... (Nada cambia, oh no...)
Nothing ever change (Nada cambia)

They're just living in a life without meaning (Se limitan a vivir una vida sin sentido)
I walk and walk, do nothing (camino y camino sin hacer nada)
They're just playing in a life without thinking (Se limitan a vivir una vida carente de ideas)
They talk and talk, say nothing (hablan y hablan y no dicen nada)
I'm just living in a life without feeling (Me limito a vivir una vida sin sentimiento)
I walk and walk, I'm dreaming (camino y camino, estoy soñando)
I'm just living in a life without feeling (Me limito a vivir una vida sin sentimiento)
I talk and talk, say nothing (hablo y hablo sin decir nada)
I'm just living in a life without meaning (Me limito a vivir una vida sin sentido)
I walk and walk, do nothing (camino y camino sin hacer nada)

martes, 5 de marzo de 2013

¿Por qué los bancos?

De una declaración actual (y, por tanto, fugaz) creo que se puede desprender una máxima que va a tener vigor durante unos cuantos años: el pasado 13 de febrero de 2013, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), el romano Mario Draghi, de visita al Congreso de los diputados, en Madrid (por si alguno todavía desconoce dónde está, que los hay), consideró que las entidades bancarias españolas (banquitos de toda la vida y antiguas cajitas de ahorro reconvertidas para poder succionar aún más lo poco que le queda al pobre cliente) están capitalizados "de forma adecuada", y que ya se encuentran "en condiciones de dar (conceder, otorgar, entregar, facilitar) crédito" (recogido de la curiosa web CRI online).

El Hambre. cogido de www.laproximaguerra.com.
No obstante, nuestro amigo el italiano, al intentar explicar la razón por la cual, por el momento, éstos siguen sin querer prestar mayores cantidades, señaló que puede deberse a que (los pobrecitos) tienen que hacer frente al riesgo de que los deudores puedan no devolverles el dinero. Es decir, que tienen miedo (pánico, horror) al riesgo. Dicho de otro modo: prefieren abandonar el origen y la razón de ser para una entidad bancaria, a fin de acabar acomodándose en una falsa seguridad estéril que de nada sirve a la sociedad de la que se alimentan con avidez. Ni, a la postre, tampoco a ellos.
Vamos a recapacitar un poco al respecto. Decir eso es ya de por sí tremendo; pero lo peor de todo es sospechar (temer) o, incluso, tener la certeza de que se trata de un axioma cierto (valga la redundancia). Me explico, el riesgo ha de ser la razón de ser de estas entidades nacidas de la usura (por cierto, un pecado -y de los muy gordos-, según la visión de las tres grandes religiones monoteístas de la Historia, ya que estaba prohibido enriquecerse a base de sacar beneficio al concepto de tiempo, que se consideraba un bien propio de Dios y no de los hombres) y de la urgente necesidad ajena. Sin riesgo, no hay movimiento de dinero y sin flujo monetario el Gran Molino Social (ése que acaba pulverizando cuerpos, almas, sueños, fantasías y hasta países enteros) se detiene y acaba por enmohecerse.
Representación de la Avaricia (que se puede contemplar en Valencia). Cogida de www.emulsiondigital.com
Un banco (o antigua caja reconvertida) no puede dejar de ser lo que es, puesto que su único sentido es amasar fortunas a partir del dinero que un tercero les entrega para que se lo guarden. Pero, realmente ¿a cambio de qué? ¿Qué beneficio hay en dejar el dinero en la caja de una de esas entidades en lugar de manenerlo bajo el colchón o dentro de un apestoso calcetín?
¿Los intereses, dicen? Que yo recuerde, la última vez que dejé 20 euros en una cuenta, me desaparecieron por completo en concepto de comisiones de mantenimiento y los muy desgraciados pretendían que les pagara todavía el resto hasta cubrir esa comisión. No hay intereses.
Insisto. ¿Cuál es el provecho real para el cliente de una de esas casas vampíricas? ¿Mantener un sistema económico cada vez más ajeno al ciudadano de a pie y, por tanto, de sus intereses más próximos, aunque puedan ser considerados legítimamente mezquinos? No le veo el sentido final. No encuentro la clave de esa simbiosis; a no ser que no haya tal y que la rentabilidad sea de una sola dirección: SU lucro. Única y exclusivamente.
Humanidad encadenada. Cogida de www.subirimagenes.com.
Imagínense que en un alarde de locura genial, la Humanidad reflexiona al respecto y decide por unanimidad retirar sus fondos. ¿Qué pasaría? El Imperio Mundial se desmoronaría como arena del Sahara.
Para evitarlo, los bancos dan el siguiente paso dentro de su lamentable conducta universal: Los préstamos. Te doy una cantidad tal que tú has de procurarme en un tiempo determinado multiplicada por varias veces su valor y, en caso contrario, me quedo con esa cantidad, los intereses, tus calzoncillos y el resto de tus bienes. ¿Te parece? ¡Qué gran riesgo el de estas amistosas entidades!
Algo muy, pero que muy, actual:
-Cómprate una casa.
-Es que vale 25 millones de pesetas (unos 150.000 euros actuales) y mi sueldo no da para eso.
-Da igual; te doy eso y dos millones más (12.000 euros) para que adquieras muebles y hagas reformas.
-¿Y tú qué sacas de todo esto?
-Todo -¡uy, perdón!-, quiero decir que tú me devuelves esos 27 millones (170.000 euros) durante los próximos 25 años pagándome cada año con una pequeña cantidad (que sumada hace mucho más de 27 millones, pero de eso, aunque lo sepas, ni te vas a dar cuenta, pero nuestras arcas, sí).
-¿Y si pasa algo y no puedo pagarte durante un tiempo?
-No pasa nada. Te embargo la vivienda, la deuda se mantiene y, si me apuras, todo lo que me has venido pagando anteriormente no sirve y se hace borrón y cuenta nueva. Pero es lo justo, porque yo asumo todo el gasto.
-Y yo todo el riesgo.
-Es la vida.
Y se cierra la operación. Entonces, ¿dónde está ese riesgo al que alude Mario Draghi cuando siempre se gana? En época de vacas gordas parecía haber desaparecido por completo y ahora, en el peor momento, el término riesgo lo impregna todo, lo paraliza todo, lo frena todo y es el mejor de los justificantes para seguir sin hacer nada.

Mano saliendo de la tumba, de Rodin (1914), cogida de elrincondemisdesvarios.blogspot.com.es
Si es verdad que los bancos están suficientemente capitalizados, es un Pecado seguir paralizando el dinero sin dar opción a que los negocios que continúan a flote a duras penas se mantengan, puedan surgir nuevas oportunidades de empleo (especialmente, autoempleo) y que el sistema social que hasta ahora venía funcionando perfectamente bien (a pesar de que realmente -y es verdad- haya parásitos que se aprovechen de él) siga adelante por el bien de todos.
Por esta razón, básicamente, los bancos no son de mi agrado. Por esta razón les culpo a ellos, principalmente, de que la agonía se prolongue en un país -el nuestro- al que todo se le vuelven pulgas, de flaco y débil que está.
Creo que este tema, "Todos sirven a Wall Street", de mi sobrino Ayax (todo un ídolo entre el mundillo underground granaíno), me viene de perlas para expresar el sentimiento mío hacia esas entidades (atención a los versos de Vicente Alexandre que declama el mozo al final: ¿Para quién escribo? de 1962, casi ná). Creo que más allá del Atlántico, en territorio maya, lo van a saber apreciar mejor que nadie. Un saludo para tierras mexicanas.

Y como toque Mod-ernista, "Smithers-Jones", de The Jam. Me encanta la forma tan hijapútica que tienen algunos de echar a la calle a sus empleados. Da asco (vean la letra, vean):



Here we go again, it's Monday at last, (Allá vamos de nuevo, es lunes al fin)
He's heading for the Waterloo line. (Se encamina hacia la línea de metro de Waterloo)
To catch the 8am fast, its usually dead on time, (para pillar el rápido de las ocho de la mañana, que por lo general no falla)
Hope it isn't late, got to be there by nine. (Espera y desea que no se retrase, porque tiene que estar allí a las nueve)
Pin stripe suit, clean shirt and tie, (traje de rayas finas, camisa clara y corbata)
Stops off at the corner shop, to buy The Times (hace una parada en el quiosco de la esquina para comprar el Times)
'Good Morning Smithers-Jones' ("Buenos días, Smithers-Jones")
'How's the wife and home?' ("¿Qué tal su mujer y su hogar?")
'Did you get the car you've been looking for?' (repeat) ("¿Qué, ya consiguió ese cochecito que estaba buscando?") (se repite)
Let me get inside, let me take control of you, (Déjame entrar, déjame que tome tu control)
We could have some good times, (podemos pasar buenos ratos juntos)
All this worry will get you down, (todas estas preocupaciones acabarán contigo)
I'll give you a new meaning to life - I don't think so. (te daré un nuevo sentido para vivir... No lo creo)
Sitting on the train, you're nearly there (Sentado en el tren, ya estás cerca de allí)
You're a part of the production line, (Eres una parte de la cadena de producción)
You're the same as him, you're like tin-sardines, (eres igualito que ellos, parecéis sardinas enlatadas)
Get out of the pack, before they peel you back. (sal del paquete, antes de que te pelen la espalda)
Arrive at the office, spot on time, (Llega a la oficina, justito a tiempo)
The clock on the wall hasn't yet struck nine. (El reloj de la pared todavía no ha marcado las nueve)
'Good Morning Smithers-Jones', ("Buenos días, Smithers-Jones")
'The boss wants to see you alone'. ("El jefe quiere verte a solas")
'I hope its the promotion you've been looking for' (repeat) ("Espero que sea el ascenso que estaba esperando") (Se repite)
'Come in Smithers old boy' ("Entra Smithers, viejo amigo")
'Take a seat, take the weight off your feet'. ("Siéntate y no te canses, hombre")
'I've some news to tell you' ("Tengo noticias que contarte")
'There's no longer a position for you' -'Sorry Smithers-Jones'. ("Ya no te podemos mantener en tu puesto, lo siento, Smithers-Jones")
Put on the kettle to make some tea (Ponte la tetera para hacerse un te)
It's all a part of feeling groovy (Todo forma parte de la sensación de bienestar)
Put on your slippers turn on the TV (Ponte las pantuflas y enciende la tele)
It's all a part of feeling groovy (Todo forma parte de la sensación de bienestar)
It's time to relax now you've worked your arse off (Es el momento de relajarse, ahora que has dejado el trabajo)
But the only one smilin' is the sun tanned boss (Pero aquí el único que sonríe es el bronceado jefe)
Work and work and work and work til you die (Trabaja y trabaja y trabaja y trabaja hasta que revientes)
Cause there's plenty more fish in the sea to fry. (Porque el mar está lleno de más pescados que freír).

Desalentador, ¿que no?