Esto está dedicado a quienes sienten que tienen todo al alcance de la mano, pero indefectiblemente, siempre se les escapa. Es esa miel en los labios sin pasar nunca a la lengua, por torpeza, miedo, mala suerte o incapacidad. El último paso que no se llega a dar nunca por temor de que al conseguirlo deje de interesarnos. La constante potencia sin llegar a ser acto, para limpiar las culpas que no llegan a ser jamás.
¡Qué lástima!
De todos modos, yo tengo la excusa de que quien escribe no soy yo, sino ese diablo que me posee por un instante para plasmar sobre el papel (o en la pantalla de un ordenador o un móvil) lo que él (y no yo) siente y lo que él (o ella, y no yo) crea, dibujando con palabras sobre un eterno lienzo descolorido historias, deseos, confabulaciones y exorcismos, que nunca son nuevas y siempre se repiten, ocultas bajo el disfraz de la diversidad.
Dice así:
Caminos sobre el agua
Sendas de plata a la luz del ocaso
y un fuego en mitad de la sierra,
lejos,
luz y calor para manos ateridas y almas tristes.
Un espejo fiel de cielo y tierra
en una inmensa tabla quieta de agua
con brillos de amargo silencio
porque están lejos.
Y el horizonte se tiñe de leve esperanza,
lejos,
antes de que la húmeda ombría de la noche
lo engulla ávida y hambrienta
con labios sin dientes.
Y abarco más de lo que retengo
como un buen trago largo
que apura lentos licores en vasos de barro
porque están lejos
muy
muy
lejos.
Para esta entrada he pensado en la canción 'Private hell', de The Jam. Es como el gin-tonic, que entra tan bien que casi ni te enteras, pero tiene un toque amargo por la temática que toca. En cierto modo, me recuerda a un tema de Rosa León titulado 'Palabras para Julia', a partir de un hermoso poema del barcelonés José Agustín Goytisolo, en el sentido de que las personas mayores siguen en el camino todavía aprendiendo, todavía amando, todavía sufriendo pérdidas y sonriendo ante las buenas nuevas y las novedades, todavía llorando dramas o alegrías.
Que dice como sigue:
Tú no puedes volver atrás porque la vida ya te empuja como un aullido interminable.
Hija mía es mejor vivir con la alegría de los hombres que llorar ante el muro ciego.
Te sentirás acorralada te sentirás perdida o sola tal vez querrás no haber nacido.
Yo sé muy bien que te dirán que la vida no tiene objeto que es un asunto desgraciado.
Entonces siempre acuérdate de lo que un día yo escribí pensando en ti como ahora pienso.
La vida es bella, ya verás como a pesar de los pesares tendrás amigos, tendrás amor.
Un hombre solo, una mujer así tomados, de uno en uno son como polvo, no son nada.
Pero yo cuando te hablo a ti cuando te escribo estas palabras pienso también en otra gente.
Tu destino está en los demás tu futuro es tu propia vida tu dignidad es la de todos.
Otros esperan que resistas que les ayude tu alegría tu canción entre sus canciones.
Entonces siempre acuérdate de lo que un día yo escribí pensando en ti como ahora pienso.
Nunca te entregues ni te apartes junto al camino, nunca digas no puedo más y aquí me quedo.
La vida es bella, tú verás como a pesar de los pesares tendrás amor, tendrás amigos.
Por lo demás no hay elección y este mundo tal como es será todo tu patrimonio.
Perdóname no sé decirte nada más pero tú comprende que yo aún estoy en el camino.
Y siempre siempre acuérdate de lo que un día yo escribí pensando en ti como ahora pienso.
Private Hell (Infierno privado)Inferno privado)
Closer than close (Más cerca que cerca) You see yourself (te ves a ti mismo) A mirrored image (una imagen reflejada) Of what you wanted to be (de lo que querías ser)
As each day goes by (Cada día que pasa) A little more (un poco más) You can't remember (no puedes recordar) What it was you wanted, anyway (qué era lo que querías, en cualquier caso)
The fingers feel the lines (Los dedos notan las arrugas) They prod the space (se meten en sus huecos) Your ageing face (tu envejecida cara) The face that once was so beautiful (la cara que antaño fue tan bella) Is still there, but unrecognisable (aún está ahí, pero irreconocible) Private Hell (inferno privado) Private Hell (inferno privado)
The man that you once loved (El hombre que amaste una vez) Is bald and fat (está calvo y gordo) And seldom in (y rara vez en el) Working late as usual (trabajo, tarde oomo es habitual)
Your interest has waned (Tu interés ha disminuido) You feel the strain (sientes la tensión) The bed springs snap (saltan los resortes de la cama) On the occasions he lies upon you (cuando él se eche sobre ti) Close your eyes and think of nothing but (cierra los ojos y no pienses más que en el) Private Hell (inferno privado) Private Hell (inferno privado)
Think of Emma (Piensa en Emma) Wonder what she's doing (me pregunto qué estará haciendo) Her husband, Terry (su marido, Terry) And your grandchildren (y tus nietos) Think of Edward (Piensa en Edward) Still at college (que todavía está en la universidad) You send him letters (le envías cartas) Which he doesn't acknowledge (que no responde) 'Cause he don't care (porque le da igual) They don't care (les da igual) 'Cause they're all going through their own (porque todos están pasando por su propio) Private Hell (inferno privado) Private Hell (inferno privado)
The morning slips away (La mañana se pierde) In a Valium haze (en una neblina de Valium) And catalogues (y catálogos) And numerous cups of coffee (y numerosas tazas de café)
In the afternoon (Por la tarde) The weekly food (la comida semanal) Is put in bags (se coloca en bolsas) As you float off down the High Street (mientras flotas por la calle mayor)
The shop windows reflect (El reflejo de los escaparates) Play a nameless host (interpreta el papel de anfitrión desconocido) To a closet ghost (para un fantasma del ropero) A picture of your fantasy (una imagen de tu fantasía) A victim of your misery and (una víctima de tu miseria y tu) Private Hell (inferno privado) Private Hell (inferno privado)
Think of Emma (Piensa en Emma) Wonder what she's doing (me pregunto qué estará haciendo) Her husband, Terry (su marido, Terry) And your grandchildren (y tus nietos) Think of Edward (Piensa en Edward) Still at college (que todavía está en la universidad) You send him letters (le envías cartas) Which he doesn't acknowledge (que no responde) 'Cause he don't care (porque le da igual) They don't care (les da igual) 'Cause they're all going through their own (porque todos están pasando por su propio) Private Hell (inferno privado) Private Hell (inferno privado)
Alone at 6 o'clock (Sola a las seis en punto) You drop a cup (se te cae una taza) You see it smash (la ves estrellarse) Inside you crack (te rompes por dentro) You can't go on (no puedes más) But you sweep it up (pero la barres)
Safe at last inside your (A salvo finalmente dentro de tu) Private Hell (inferno privado) Sanity at last inside your (cordura por fin dentro de tu) Private Hell (inferno privado) Sanity at last inside your (cordura por fin dentro de tu) Private Hell (inferno privado)
Mi hija Sofía en esta miniserie sobre 'Lo abstracto cobra forma', mira de frente al futuro sin tener claro donde está, si delante o detrás.
POLVO, CRISTAL, MAR, PERLAS, LUCES, CAMINO
Desde el viento que besa el polvo de la tierra seca y tiñe de gris la heróica memoria reposada, hasta el mismo centro del crepuscular orbe con corazón de cobre y vieja plata que alienta el alma de los más entristecidos valientes, un grito de rabia, dolor e incontinencia nace de las gélidas gargantas de inocentes sin vida para destrozar el duro velo del hierro ajado que guarda el oscuro león oxidado sin dientes, uñas ni melena. Un mundo frío de sarnosas ratas sobre cristales rotos que desnudan sus flacas patitas para bailar inseguras al compás de un tambor quebrado, mientras el cielo arde sin gravedad en el amanecer del peor y más vasto holocausto. Ya vienen las hordas de muertos por el rojo sendero de la ira; ya avisan con sus manos huesudas que llegan a anegar en sangre sus uñas blancas. Que el huracán ya levanta llagas de supurantes heridas en la tierra donde creció el cordero bajo el yugo de un albino lobo sureño; que los mares se tornan verde esmeralda con irisadas olas de sal y espuma amarga; que la peste amarilla en el aire navega vermiforme sin trabas para ahogar impío al infeliz que peca sin saberlo. Ya llegan con hambre incontenida a perecer dos veces. Sorbiendo almas gelatinosas que huyen despavoridas a ocultar con vergüenza infantil bajo tierra su existencia. Lindas perlas de inflexible imperfección volátil que revientan estómagos podridos de arena negra. ¿Dónde está esa luz perdida en el tiempo? ¿Dónde? Que la llamo y se esconde en las esquinas del espacio. No hay memoria que la retenga ni sueño que la abarque. En un primigenio abrazo nació con risas siderales; y tan pronto como transcurrió un segundo ya miraba de frente con arrugas en el alma a la sombra de la última sonrisa amiga. Crujir de huesos desvelados; desvarío de terrosa humanidad; humilde y llano desvío. Qué lejos se me antoja el camino. Qué silencio que adormece el pensamiento. Qué visiones van surgiendo de la niebla. ¡Qué paz! ¡Qué paz en el seno de la Nada!
¿Que no lo habéis entendido? Ningún problema. Eso significa que sois felices y que apenas hay algo que oscurece y atormenta vuestra esencia. Eso es todo un privilegio al que los que lo pasamos mal aspiramos. Sois especiales. Tenéis un don preciado que no debéis perder. Una joyita en medio de una existencia rara y extraña que sirve de faro en las tormentas, de candil en la niebla, de lucecita minúscula y poderosa para ver a través de la sangre que vela las pupilas. O eso, o sencillamente sois niños.
Entre tanto lo meditáis (y os guardáis para vosotros mismos la respuesta), héteme acá un bonito tema de The Clash. Grupo británico filo-hispano con una calidad muy superior a la que ellos mismos podrían siquiera nunca sospechar. Fueron, junto a The Jam, la trascendencia en puntos opuestos al movimiento juvenil y autodestructivo que sacudió a mediados de los 70' del siglo pasado el pensamiento, las costumbres y y la razón de sus conciudadanos isleños, para elevarse, cada uno por un sendero bien diferente, hacia la universalidad de las cosas. El Punk se les quedó pequeño de inmediato y de forma natural fueron al asalto de mundos más amplios, tras dejar una huella imborrable en las podridas almas de quienes no querían llegar a viejos. El tema, Jimmy Jazz; y es un ejemplo, junto a su versión en el primer trabajo 'Polices&Thieves', de su amor por el Reggae.
¿Que habrá hecho el Jimmy Jazz para que todo el mundo le quiera mal?
Jimmy Jazz
The police walked in for Jimmy Jazz (La Policía entró a buscar a Jimmy Jazz) I said, he ain't here, but he sure went past (dije, no está aquí, pero seguro que pasó) Oh, you're looking for Jimmy Jazz (¡Oh! Estás buscando a Jimmy Jazz)
Sattamassagana for Jimmy Dread ('Satta Massagana' para Jimmy 'Pavor'). Cut off his ears and chop off his head (Cortarle la cabeza y rebanarle su cabeza) Police came looking for Jimmy Jazz (la Policía se pasó buscando a Jimmy Jazz).
So if you're gonna take a message 'cross this town (Así que si vas a llevar un mensaje: "Cruza este pueblo) Maybe put it down somewhere over the other side (quizá lo bajes hasta el otro lado)See it gets to Jimmy Jazz' (y comprobar que lleva hasta Jimmy Jazz")
So tell it all, police come in they said (así que dile todo, que la Policía vino, eso dijeron) Now, where's Jimmy Jazz (Ahora, dónde está Jimmy Jazz) I said, hmm, he was here but, uh, he said, he went out (Y digo, hmmm, estuvo aquí pero, eh, él lo dijo, se dio el piro) Who is it they're lookin' for? (¿A quién buscan?) Jimmy Jazz, Jazz, Jazz, Jazz eh (A Jimmy Jazz, Jazz, Jazz, Jazz, eh)
Sattamassagana for Jimmy dread ('Satta Massagana' para Jimmy 'Pavor') Cut off his ears and they'll chop off his head (Cortarle la cabeza y rebanarle su cabeza)
Oh you're lookin' for (¡Oh! Estás buscando a Jimmy Jazz) Jimmy Jazz, Jazz, Jazz (Jimmy Jazz, Jazz, Jazz)
What a relief! (¡Qué alivio!) I feel like a soldier (Me siento como un soldado) But I look like a thief (pero parezco un ladrón) It's for the Jazz (Eso es por el Jazz)
Police come lookin' for the Jimmy Jazz (La Policía viene buscando AL Jimmy Jazz) He came in and he may go (vino y pudo haberse ido) 'Cause now they''ll get him hanged for that (porque ahora van a conseguir ahorcarle por eso) Jimmy Jazz, Jimmy Jazz (Jimmy Jazz, Jimmy Jazz)
A continuación, los citados The Jam. Su tema 'Circus' elegido con una versión en directo para que se luzca mi muy admirado Bruce Foxton...
Brucie (de quien pude disfrutar de su presencia en directo en Madrid en una de sus apariciones con From The Jam) en estado puro, ¡sí, señor!
Nada peor que la idea de un Dios absurdamente eterno. Brutalmente inestable. Uno entre una infinitud. Uno por cada realidad. Uno diferente por cada diamantina dimensión. Y cada dimensión partida en inmensidades cristalinas de haces de luz fraccionada.
En cada rincón del tiempo, un Dios, y un Dios hasta en cada décima de ausencia temporal.
Una ruleta de suerte en la que tiene cabida cualquier nimia posibilidad: Un apabullante Dios mayúsculo, un ridículo dios minúsculo; la rabia que quiebra el Universo; la paz que aquieta el polvo sideral del Multiverso; una Sabiduría que rompe fronteras o una simplicidad contumaz que derrite los hilos de lo imposible.
Tantos dioses como hombres y tantos millones de hombres y mujeres que caminan hacia una Idea imperfectamente perfecta hasta fusionarse con una Nada de felicidad incontenida.
La inconcebible presencia omnipresente de un Niño que balbucea con poder irresistible hasta crear la Vida. ¿No te aterra que pueda destrozar en cualquier momento el tablero en el que juega para lanzarse a generar piezas con las que iniciar otra partida inestable?
Hay un camino que lleva hacia una morada sensación de ingravidez. Allí, al final, en lo más hondo del calmado torbellino, gime el que porta un millón de arrugas en la frente seca de sudores y limpia de preocupaciones. La decrépita sensación de que el ocaso del camino está al alcance de la mano y nunca llega huyendo veloz justo con el roce de los dedos. Inútil esfuerzo que duele y te hace sentir vivo, pero que carece de sentido.
Nada peor que pensar en la infinita y eterna casualidad que lo ata todo en cabos de rizos multicolores. Somos nosotros los creadores. Somos nosotros los soñadores de un Todo limitado, aunque inmenso, irracional, incomprensible, inabarcable...
Éste es el Dios por el que se han derramado ríos de sangre y se han vertido torrentes de tinta y lava. Por el que un hombre alza la espada con la mirada en blanco, sin pensamiento propio, con un relleno de odio en su vacío seno, para segar vidas como paja que se ofrece luego al fuego.
Eclipse solar total cogido de National Geographic en Español
El Dios que descompone sin piedad la individualidad de cada uno de los millones de seres que dice haber creado para transformarla en una informe unidad sin rostro ni peculiaridad, así pasen los siglos de los siglos hasta el final de los días que ahora son y que serán con un tiempo limitado.
¿Cuando le hablas te besa para reconfortarte?
¿Acaso te abraza como el Padre que dice ser para aliviar los tormentos de la ignorante temporalidad?
¿No te pide, más bien, un sacrificio de dolor, llanto y tormento para que abandones tu más intimista persona y seas uno más en la masa informe de luz divina que consumirá la eternidad en una fugaz sonrisa?
Nada peor que un Dios que habla por voz ajena, a través de bocas sin identidad particular, que condenan o perdonan a medida que te despojas de tu singularidad (ésa con la que naciste y con la que te arrojaron con saña a la vida como si fuera la única moneda para generar la riqueza de tu existencia) o te cubres del manto de la identidad propia, para exigirte que dejes de ser tú por un ideal impío y carente de misericordia, en el que el asesinato tiene justificación y hasta premio.
Porque esos dioses acaban por quemar el alma y dan sentido al odio general por miedo o desconocimiento.
Son dioses que reclaman el sacrificio en miles de litros de sangre visceral, como antaño lo hizo Crom Cruach, Woden, Moloch, Chaak o Xiutecuchtil, a los que ahora se recuerda con asco desde una cómoda posición de falsa cultura civilizada, mientras se reclama la inmolación en nombre de la causa de la divinidad indolente.
¿Es que nunca te ha hablado directamente con palabras de miel para tocar tu corazón e inflamarlo de pasiones sin límites?
Nada más absurdo que despojarse de la unidad natural para ser el todo humano, cuando quien pierde o gana es el uno y no la suma de los todos.
¿Es el mismo error en todas las dimensiones de lo que hay y es o tendremos la dicha de poder huir de la nuestra para encontrar un cierto sentido a la tristeza que inunda el Universo?
Nebulosa del Reloj de Arena, cuya estrella central se está muriendo
Por encima del profundo terror cósmico que siento por el Más Allá, apenas tengo fuelle para el más acá y me cuesta cada vez más pensar en temas acordes con las palabras escritas. Para la ocasión me he topado con dos canciones del trío británico The Jam ambas pertenecientes al álbum glorioso All Mod Cons, que tienen mucha relación con el sentimiento que me ha impulsado a escribir esas líneas nefastas.
A Bomb in Warder Street
Where the streets are paved with blood With cataclysmic overtones Fear and hate linger in the air A strictly no-go deadly zone I don't know what I'm doing here 'Cause it's not my scene at all There's an 'A' bomb in Wardour Street They've called in the Army, they've called in the police to
I'm stranded on the vortex floor My head's been kicked in and blood's started to pour Through the haze I can see my girl Fifteen geezers got her pinned to the door I try to reach her but fall back to the floor 'A' bomb in Wardour Street It's blown up the west end, now it's spreading throughout the city
'A' bomb in Wardour Street, it's blown up the city Now it's spreading through the country
Law and order take a turn for the worst In the shape of a size ten boot Rape and murder throughout the land And they tell you that you're still a free man If this is freedom I don't understand 'Cause it seems like madness to me 'A' bomb in Wardour Street, hate Bomb Hate Bomb, hate Bomb, hate Bomb
A Phillistine nation, of degradation And hate and war. There must be more It's Doctor Martin's A-P-O-C-A-L-Y-P-S-E Apocalypse.
The Place I love
The place I love is a million miles away, Its too far for the eye to see Still its me at least, and you can't come there No one is allowed at all Only animals that love, will always, only, ever could be And its always at the back of my mind. The place I love is overgrown now With beautiful moss and colorful flowers And goldfish that swim in a pool, there's a small brick wall
With neon lighting controlled by lightning I'm making a stand against the world there's those who would hurt us if they heard.
The place I love is no where near here, Not within a mile of those trendy dos, Where dogs bodies pick you up, and graciously give you a lift,
With cherished thoughts and bitterness. I'm making a stand against the world, there's those who would hurt us if they heard And that's always in the back of my mind.
Maravillosa imagen del estadio Vicente Calderón besado por los húmedos labios del río Manzanares. Imagen cogida de clubatleticodemadrid.com
Siempre pasa lo mismo. Las crónicas deportivas en los medios de comunicación obvian lo principal de un evento para centrarse en lo coñazo, lo denso, lo plasta y lo terriblemente aburrido para cualquier lector normal que se precie y que, por lo general, ya ha contemplado el espectáculo a través de la televisión o Internet o lo ha podido seguir a través de la radio.
Mucho me temo que a los rojiblancos se nos olvidó muy pronto la muerte de Aitor Zabaleta, seguidor de la Real Sociedad, aquel vergonzoso 9 de Diciembre de 1998, a manos de un ultra al que me niego a denominar colchonero. Ese acto manchó el nombre del Vicente Calderón, que lo llevó como una losa durante años, a pesar de los intentos de la sana afición del Aleti por mitigar un mínimo el suceso llenando el poste de la farola donde falleció aquel muchacho de 28 años con mensajes de pésame sentido dirigidos a la familia y al club donostiarra.
Sinceramente, creí que aquello no iba a ocurrir de nuevo. No, al menos, a orillas del Manzanares. No a manos, de nuevo, de supuestos seguidores rojiblancos. Pero a determinadas mentes reblandecidas por una inútil vida irreflexiva y estúpidamente limitada no les cuesta nada arrastrar por el barro el orgullo y el honor de un club ultracentenario que tiene a gala poder contar en cualquier punto de su estadio con aficionados rivales mezclados con los locales, sin que tengan que correr riesgos de ningún tipo.
Y cometieron el mismo error el pasado 1 de Diciembre de 2014.
Es una simple excusa para añadir esta caricatura
cogida de hipocondriamods.mforos.com
Se repite el mes, pero no las circunstancias. El joven vasco acudió a Madrid acompañando a una peña femenina, la Izar, por completo pacífica en la que estaba su novia y sin ni siquiera mostrar símbolo alguno de su militancia deportiva (que por tener, hubiera tenido todo el derecho del mundo). La siguiente víctima mortal, Francisco Javier Romero, era un ultra del Deportivo de La Coruña, perteneciente a los Riazor Blues, que se citó en las inmediaciones del Calderón junto a seguidores fanáticos del Rayo Vallecano y del ADAlcorcón (club que milita en Segunda División) para demostrar a los del Frente Atlético quién era más gallito y más hombre a base de patadas, insultos, puñetazos y lo que se terciara, que al final terció. Durante la batalla campal acabó en las aguas del río y luego falleció por los golpes recibidos y por la hipotermia.
Esa misma mañana jugaba el Atlético y entre los aficionados que allí se congregaron estaban mi hermano Luis y su cuñado y tocayo, un madridista de los sanos que tuvo la oportunidad de intentar ver buen fútbol que no desaprovechó y que actuaron de cronistas de lujo para la ocasión (al menos, e lo que a mí y a mi historia concierne). Evidentemente, ninguno de los dos se enteró de lo que había pasado en el amanecer de ese funesto día, pero notaron un ambiente enrarecido en el estadio. Había demasiado SILENCIO (algo denso y pegajoso, me llegaron a describir), y Luis me comentó luego que tuvieron la impresión de haberse equivocado de campo, de haberse colado de lleno en el Santiago Bernabéu, donde todo el mundo sabe que animar se considera una grosería y está bastante mal visto. El Calderón se encontraba bastante cargado (unos 50.000 espectadores) y parecía una tumba general.
Yo recuerdo que le había enviado a mi hermano varios "guasaps" (palabreja con guasa que se deja tontear) indicándole que se había producido una reyerta que justo en ese momento todavía no había pasado a ser mortal, pero no los recibió. El caso es que no había animación en el estadio.
Maravillosa mezcla: Mod-ernismo y el Aleti.
Cogida de colchonero.com.
Tenían a los seguidores del "Depor" concentrados justo debajo de sus asientos y los gallegos llegó un momento en que comenzaron a proferir insultos y silbidos de forma constante y en abundancia contra los del Frente Atlético. Una situación molesta, inquietante para el resto de rojiblancos que todavía no se habían enterado muy bien de lo que había pasado. Porque, como suele pasar, tú puedes insultar o despreciar algo que consideras tuyo o propio, y de hecho se hace a menudo, pero no resulta nada agradable que otra persona ajena lo haga, aunque coincidas con ella plenamente en pensamiento; no sé si me entendéis. Y, al cabo de un momento, comenzó a escucharse una palabra que soliviantó el alma del Calderón: "¡Asesinos! ¡Asesinos!".
Vivimos en una maravillosa época en la que la tecnología muestra su rostro más zalamero y dulce al que se deje mimar, y los teléfonos móviles son auténticos ordenadores en miniatura desde los que acceder a Internet desde cualquier punto de una ciudad. Así que la grada rojiblanca indagó las razones de aquella anómala situación y supo por fin lo que había ocurrido.
Vergüenza, bochorno, incredulidad. Otra vez...
Entonces ocurrió algo mágico; de esas cosas que nunca se mencionan en las crónicas deportivas y que terminan pasando a formar parte del mito de un club prodigioso, como es el Aleti.
Un aficionado rojiblanco se quitó la bufanda y la arrojó hacia los seguidores herculinos. Alguien de abajo la recogió y la intercambió con la suya enviándosela a quien le había ofrecido inicialmente los colores de su equipo. Otros colchoneros hicieron lo propio y los deportivistas reaccionaron de idéntica manera, y entonces se convirtieron en una única voz contra el Frente.
Cada vez que los ultras locales intentaban cantar o animar a los jugadores, el resto del estadio al completo les silbaba y les gritaba para callarlos. Un clamor común contra la estupidez y la barbarie. "¡Asesinos!" fue el término más utilizado y también algo que a algunos de los ultras rojiblancos les tuvo que doler, pero a la mayoría les dejó seguramente indiferentes: "¡No sois del Aleti! ¡No sois del Aleti!".
Hasta que finalmente ocurrió. El Frente Atlético se calló del todo y supo que ya no tenía cabida en el Calderón.
Una afición sana y mágica donde las haya.
Fue el principio de su fin. La directiva atlética acabó prohibiendo su presencia manifiesta en la grada (algo que tenía que haber hecho hace muchísimo tiempo, emulando, mal que nos pese, a los del eterno rival, el Real Madrid, que se nos había adelantado bastantes meses antes) y se dio un paso de gigante hacia la normalización en la grada.
Tengo que reconocer que hay algunos cánticos del Frente que voy a echar de menos. Del mismo modo que en la época en que acudía asiduamente a ver a mi equipo al Paseo de los Melancólicos Madrid prácticamente era una fiesta cada noche y la afición colchonera fue calificada como la "mejor del mundo", en la actualidad un sabio taxista de la capital me dijo muy recientemente que "las noches de Madrid hace años que se han muerto" y el ambiente en el Calderón se ha enfriado bastante. Pero le corresponde al colchonero medio recuperar ese galardón con el tiempo, sintiéndose feliz en la grada, aprovechando cada segundo que le queda de existencia al estadio del Manzanares antes de convertirse en los horrorosos edificios que tienen planeado levantar allí. Una tarea ardua, pero sencilla para quienes fueron, durante un tiempo, el ejemplo a seguir en toda la Piel de Toro.
En cualquier caso, algunos de esos cánticos bien pueden ser recuperados sin que el Frente Atlético tenga que volver...
Espantoso aspecto que tendrá la zona una vez que el glorioso estadio Vicente Calderón haya desaparecido para convertirse en viviendas. Imagen cogida de elblogdegrama.blogspot.com
Una entrada que me sirve como excusa perfecta para incluir un tema de unos de mis grupos favoritos de todos los tiempos, a pesar de que no haya posteado mucho acerca de ellos. Pero algún día les dedicaré una entrada exclusiva a ellos. Son The Jam y he elegido para la ocasión el tema "That's Entertainment".
That's Entertainment (Esto es entretenimiento)
A police car and a screaming siren (Un coche de Policía y una sirena que aúlla) Pneumatic drill and ripped up concrete (una huella de neumático y cemento quebrado) A baby wailing, a stray dog howling (el llanto de un bebé, el gañido de un perro vagabundo) The screech of brakes and lamplights blinking (el chirrido de frenos y el parpadeo de neones) That’s entertainment, that’s entertainment (Eso es entretenimiento; eso es entretenimiento) A smash of glass and the rumble of boots (el estallido de cristales y el fragor de las botas) An electric train and a ripped up phone booth (un tren eléctrico y una cabina de teléfono reventada) Paint splattered walls and the cry of a tom cat (Una pared salpicada de pintura y el llanto de un gato callejero) Lights going out and a kick in the balls (Luces que se apagan y una patada en los huevos) I say that’s entertainment, that’s entertainment (Digo que eso es entretenimiento; eso es entretenimiento) Days of speed and slow time Mondays (Días de velocidad y lunes que se ralentizan) Pissing down with rain on a boring Wednesday (Meando a la calle mientras llueve en un aburrido miércoles) Watching the news and not eating your tea (Mirando las noticias y sin tomarte tu té) A freezing cold flat and damp on the walls (un helado y distante piso y humedades en las paredes) I say that’s entertainment, that’s entertainment (Digo que eso es entretenimiento; eso es entretenimiento) Waking up at 6 a.m. on a cool warm morning (Levantarse a las seis de la mañana en una fría madrugada) Opening the windows and breathing in petrol (abriendo la ventana y respirando petróleo) An amateur band rehearse in a nearby yard (el ensayo de una banda no profesional en un cercano corral) Watching the telly and thinking 'bout your holidays (mirando la tele y pensando en tus vacaciones) That’s entertainment, that’s entertainment (eso es entretenimiento; eso es entretenimiento) Waking up from bad dreams and smoking cigarettes (Despertarse de un mal sueño y fumar cigarrillos) Cuddling a warm girl and smelling stale perfume (abrazar a una cálida chica y aspirar un rancio perfume) A hot summers day and sticky black tarmac (un caluroso día de verano y pegajoso alquitrán negro) Feeding ducks in the park and wishing you were far away (alimentar a los patos en el parque y deseando que estuvieras muy lejos) That’s entertainment, that’s entertainment (eso es entretenimiento; eso es entretenimiento) Two lovers kissing amongst the scream of midnight (dos amantes besándose entre los gritos de la medianoche) Two lovers missing the tranquillity of solitude (dos amantes perdiendo la tranquilidad de la soledad) Getting a cab and travelling on buses (Cogiendo un taxi y viajando en autobuses) Reading the graffiti about slashed seat affairs (leyendo la pintada sobre incidentes de sillones recortados) I say that’s entertainment, that’s entertainment (Digo que eso es entretenimiento; eso es entretenimiento)
Sugerente imagen cogida amablemente de www.ueom.com.
Hace tiempo que insinúo en mis entradas del blog que allá por 1996 participé activamente en la elaboración de un cortometraje titulado "Hambre mortal" (lo que comenta Wikipedia en la biografía de Paul Naschy, ¡ja, ja, ja!: Hambre Mortal(Mortal Hunger) 1996; a satirical homage directed by Toni Escalonilla; (not shown in U.S.) y que finalmente pudimos elaborar. Mientras intento pasar la cinta de vídeo que tengo de la película a CD para poder subirla a Visiones aromatizadas de añil (es una promesa solemne que os hago), os voy a reproducir un guión literario de otro cortometraje que redacté al año siguiente, pero que jamás vio la luz ni lo pasamos al celuloide, y que incluso carece de título. Es el que sigue:
Imagen de la entrada del metro de Herrera Oria, cogida de http://www.panoramio.com/
Visión de un andén de metro (Herrera Oria), sucio y asqueroso. Cuatro personas esperan la llegada del tren. Dos tienen pinta de macarras (de los 80' del siglo pasado, es decir cuero negro, pantalón ceñido y zapatillas Converse rojas muy usadas) y los otros dos son normalitos (un hombre con traje y maletín y una mujer de unos 30 años). Se oye el sonido de la llegada del metro, que aparece al fondo y se detiene a la altura de la cámara, con lo que se ve todo el convoy. Se abren las puertas; salen varias personas, entre ellas un chico joven con parka, polo Fred Perry y cascos para escuchar música (menea la cabeza al ritmo de lo que escucha). El hombre del maletín y la mujer entran en el metro. Los que ya han salido se alejan hacia la salida y los murmullos se acallan. El joven se queda en el andén buscando el mapa de calles de la zona; lo encuentra y se acerca a él. Excepto los dos macarras no queda nadie más en la estación. El tren da el silbido de salida y se marcha por donde vino (por entonces era final de trayecto).
Visión del chaval, Antonio, apuntando con un dedo al cristal del mapa. A su espalda, silenciosamente, se colocan los macarras. Uno es más alto que el otro. Pinta de drogatas muy pasados.
Macarra bajito
¡Eh, payaso! ¿Tiés algo?
El joven no escucha por la música. Los macarras se miran y el más alto golpea la espalda de Antonio. El otro le coloca una navaja a un lado del cuello.
Macarra alto
¿T'as sordo, peazo imbécil?
Visión de la cara de Antonio, primero sorprendido y luego sonriendo con malicia. No se vuelve, pero en un gesto rapidísimo agarra de la pechera al asaltante bajo, que está a su derecha y le estampa la cara contra la pared sin que la navaja le dañe en ningún momento. Luego, siempre de espaldas, ladea la cabeza a la izquierda, mientras el herido cae hacia atrás con las manos en la cara.
Macarra Alto
¡Jodé! ¡Jodé! (acojonado del todo)
El más alto huye mientras el otro, con gestos de dolor, contempla su sangre chorreándole por la cara. Antonio mira primero la huida del más alto y luego se vuelve hacia el herido. Se agacha y le aparta las manos de la cara. El bajito intenta echarse para atrás, pero Antonio alarga la mano y unta los dedos en la sangre.
Visión de las yemas rojas yendo hacia la boca de donde sale la lengua para lamerse los dedos. Al probarla realiza un gesto de repugnancia.
Antonio
¡Por Dios, qué asco de sangre!
Antonio le agarra del brazo y contempla marca de pinchazos.
Antonio
Está adulterada.
El macarra logra zafarse de Antonio y se separa de él para arrastarse hacia atrás.
Macarra
¡Vete a la mierda, tío! ¡Déjame en paz! (voz quejumbrosa)
Antonio, ofendido, le agarra del cuello y aproxima su nariz a la del otro. Le habla muy tranquilo.
Antonio
No sé si me hubiera afectado beberme tu sangre. Pero no pienso arriesgarme. En cualquier caso, ya no me sirves.
Antonio hace un movimiento con la mano y se escucha el crujido del cuello del macarra al quebrarse. En ese momento, se escucha un chillido agudo como el de una rata enorme y Antonio se pone alerta. Se levanta rápidamente y mirando hacia las vías echa a correr. El macarra queda atrás fiambre.
Feria del barrio del Pilar en Madrid, cogido de http://www.barriodelpilar.com/
Visión de la salida del metro. Noche calurosa, gentes en camiseta, ambiente festivo. Antonio, pese a la parka, no parece afectado por el calor. Da unos pasos, se detiene y mira atrás.
Visión de un grupo numeroso de unos 20 jóvenes que también le miran impasibles. Destaca uno con coleta, pelo teñido de rubio plateado y una larga gabardina negra de piel. Antonio sonríe y avanza hacia ellos.
Antonio
Bien, bien bien. Ya estamos todos (da una palmada). ¿Cómo andas, Rafa?
Rafa (el de la coleta, cara seria)
Mejor... desde que dejaste el grupo.
Antonio sonríe con una mueca ante la ironía y hace un gesto a los demás.
Antonio
¿Chicos?
Los aludidos no contestan y siguen serios. Una de las chicas se limita a bajar los ojos al suelo.
Antonio
¡Je! ¡Qué simpáticos!
Antonio se dirige a Rafa, quien está encendiendo un cigarrillo.
Antonio
Pues, tú dirás.
Rafa
Echa un vistazo a esto. Es un teletipo.
Le alarga un trozo de papel. Antonio lo coge y lo ojea un instante. Luego mira a Rafa como pidiéndole explicaciones.
Rafa
Es una oportunidad de oro, ¿no lo ves? La Cruz Roja piensa poner un puesto en la Feria para los donantes.
Antonio mira al final de la calle, donde se ven las luces y los cacharros de diversión de una típica feria española. Abre los ojos como platos y sonríe incrédulo.
Antonio
Espera, espera. ¿Me estás diciendo que pensáis aprovecharos de eso?
Rafa (sonriendo triunfal)
¡Exacto! Vendrán a nostros directamente. Ni siquiera tendremos que cazar. ¿Qué me dices?
Antonio le sostiene la mirada. De repente, intenta contener una carcajada. Rafa le mira disgustado. Antonio ya no puede más y comienza a reírse.
Antonio (voz ahogada por la risa)
Pues que no, hombre. ¿Y para esto me has hecho llamar?
Rafa, francamente cabreado, le aferra de la parka y lo zarandea.
Rafa (dientes apretados)
No te permito que te rías de mí.
Antonio le mira fijamente y Rafa hace un gesto hacia atrás como si le hubieran golpeado duramente en la cara. De repente, Antonio se encuentra a unos diez metros de ellos. Ya no habla, sino que se comunican mentalmente.
Antonio
Mucho cuidadito, Rafa. Tus maneras de matón te pueden servir para esa chusma que te acompaña, pero no para mí.
Los del grupo abandonan su quietud y comienzan a avanzar. Algunos sisean como serpientes enseñando sus colmillos puntiaguados. La muchacha de antes aprovecha la confusión para apartarse de los demás y desaparecer. Rafa los detiene con un gesto y mirando a Antonio le dice también mentalmente
Rafa
Tu rebeldía te costará muy cara.
Antonio (mentalmente)
Olvídame. Nunca te consideré nuestro líder.
Cuando la tensión parece ir en aumento se escucha la llegada de sirenas de policía y ambulancia que llegan a la zona y se detienen en la boca del metro. Su presencia no tiene que ver con los vampiros, pero Antonio rompe el momento haciendo un gesto con el dedo corazón hacia Rafa y le da la espalda, mientras el grupo de seres nocturnos se dispersa.
De improviso y tras escucharse el sonido de una leve brisa, al lado de Antonio aparece la chica que se había apartado antes de los demás. Antonio queda sorprendido.
Antonio
¡Elena!
La chica le coge del brazo y le acerca su boca al oído.
Elena
Cuídate de Rafael. Está peor que nunca.
Antonio asiente mirándola amistosamente. Luego ella le besa suavemente la mejilla.
Elena (susurrando sensual)
Te echo de menos.
Antonio se pone serio, pero cuando va a contestar, la chica ya no está con él. Ha desaparecido de la misma forma que antes había llegado a su lado. Antonio da un bufido, mira hacia la feria y con cara pícara dice
Antonio
Bueno. ¿Qué tal un poquito de diversión? (frase que, por cierto, se repite en "Hambre mortal")
Salto. Se oye de fondo el tema Baby, please don't go, de los Them, y comienza un estallido de imágenes con gente divirtiéndose en la feria. Subidos a los coches de choque, comiendo algodones de caramelo, disparando en las barracas, dando vueltas en la noria, en el barco vikingo (ése que se balancea y al que no me subo ni aunque me paguen). Todo ello bien aderezado con risas, gritos y chillidos, alguna que otra imagen de gente bebiendo en los bares y mucha, mucha gente paseándose por el recinto ferial (incluidas algunas familias con niños que llevan globos enormes de helio con las típicas imágenes de los personajes de Walt Disney).
Tras mostrar sobradas y sabrosas (esto es cosa tuya, Antonio*) tomas de gente divirtiéndose de lo lindo, la cámara aparece en un callejón (formado por barracas y chiringuitos) casi a la altura del suelo; ante la cámara aparecen unos pies que se plantan. La cámara hace un movimiento ascendente hasta detenerse a la altura del hombro del personajillo tomándole media cara de espaladas: está mirando un pabellón con una bandera blanca y una cruz roja en medio. Un altavoz repite una y otra vez, con una voz impersonal, un llamamiento a la población con un mensaje de voz monótona (no es necesario que se oiga perfectamente. Recuerda que el sonido de la feria es muy bullicioso)
Altavoz
Sé solidario. Dona tu sangre. Algún día tu vida podría depender de ello (pausa). Es gratis.
El personaje viste con andrajos oscuros y es bastante bajito (la media de estatura de un españolito en los años sesenta). La cámara le rebasa la altura del hombro y se fija en la entrada de la tienda de la Cruz Roja. Por uno de los laterales aparecen Rafa y su panda. Están a unos 12 metros de distancia.
Visión del personaje (hay que intentar que sea Álex Angulo) que, con sofoco, se aparta presuroso hacia la esquina de la atracción más cercana. Está de frente a la cámara y respira agitadamente. Sus manos aferran a la altura del pecho un raído maletín que hace extraños ruidos, como si estuviera cargado de un sinfín de cachibaches. Al cabo, vuelve a asomarse al callejón y ve que Rafael sube las escaleras del autobús (en realidad, la barraca de la Cruz Roja es el típico autobús grande con una camilla y toda la parafernalia que conlleva la extracción de sangre).
Típico autobús de la Cruz Roja para la donación de sangre en la calle. Cogido de http://urbanity.cc/
Salto. Rafa a acaba de entrar en el vehículo y echa un vistazo indiferente a su alrededor. Al fondo hay un apartado con una cortina echada; de allí salen risitas histéricas de una mujer. Justo antes de la cortina, a un lado, está la camilla y los utensilios para donar sangre (con bolsita y todo). Frente a Rafa hay una mesita con papeles, bolígrafos, revistas y un bocadillo de tortilla de patatas a medio comer (con migas y pedazos de huevo alrededor). Rafa carraspea y las risas se callan.
Mujer (susurrando en off)
¡Ay! Para quieto. Creo que hay alguien.
La enfermera se asoma fugazmente y vuelve a meterse dentro. Susurra de nuevo.
Mujer (en off)
Oye. Pues sí.
La chica sale por fin. Es muy jovencita y tiene una agradable sonrisita. Se dirige directamente hacia la mesita, saludando.
Mujer
Hola. Buenas noches.
Tras de las cortinas sale también un muchacho ATS que hace un gesto de saludo hacia Rafa colocándose bien las gafas. Éste sonríe mirando a ambos y luego se vuelve hacia la puerta por donde empiezan a entrar algunos de sus acólitos y acólitas. La sonrisa de la enfermera y del ATS se congelan en un gesto de preocupación.
Salto. El hombre del maletín sigue mirando temeroso. Ante el autobús sólo se han quedado cinco chicos y Elena, que se muestra reticente a entrar. Al final de las escaleras todavía se puede ver a alguno que acaba de entrar en el autobús. Uno de los chicos se abalanza sobre ella intentándola coger de la cintura.
Joven (voz lejana)
¿No vienes?
Elena le empuja enfadada.
Elena (idem)
Ni se te ocurra volver a tocarme.
Los demás ríen mirándose unos a otros y burlándose de la furia de Elena con un típico ¡Ooooooh! La chica entonces lanza un zarpazo a la cara del más cercano y se marcha corriendo. El que recibió el golpe se lleva la mano a la mejilla y exclama
Joven herido (idem)
¡La madre que la parió!
El joven se lanza detrás de ella seguido por otros dos. De los que quedan, uno se marcha por el fondo y el otro se acerca corriendo hacia la cámara sonriendo y lanzando una risita aguda. Pasa veloz al lado del tío del maletín, el cual boquiabierto sale de su escondite y contempla por dónde se ha marchado el joven aullador. Luego desaparece de la pantalla también corriendo en pos del chaval (los cachibaches del maletín vuelven a sonar mientras se aleja).
Salto. Antonio está acodado en la barra de uno de los chiringuitos charlando animadamente con una chica (no se oye lo que dicen porque están lejos). De repente, ante la cámara cruza con prisas Elena. Al fondo, Antonio deja de hablar cuando pasan también los tres que la persiguen de cerca. Antonio mira fugazmente a la chica que tiene al lado y luego a toda prisa se va sin ni siquiera despedirse. La chica hace un gesto de sorpresa seguido de otro de fastidio mientras niega con la cabeza.
Salto. Visión del joven al que persigue el hombre del maletín. Camina sigilosamente de espaldas a la cámara riendo por lo bajo en uno de los callejones aislados de la feria. De repente, le golpean duramente en la cabeza y cae al suelo gimiendo medio atontado. El que le ha golpeado es el hombre del maletín que tiene un gran trozo de madera que ha utilizado a modo de porra. El hombre mira compungido (como con pena) al chaval y se le aproxima.
Anxo (así se llama)
En el nombre del Cielo...
Levanta hasta medio cuerpo la estaca (que por un lado está más aguzada) y la hunde en el cuerpo del joven con un sonido similar al del chapoteo en una ciénaga fangosa.
Salto. Visión del otro joven que se había ido por el otro lado para acorralar a Elena deteniéndose de golpe con cara de asombro y aspirando el aire. La cámara (que estaba de frente y a su izquierda) hace un movimiento semicircular hasta ponerse a la altura del hombro del joven mirando hacia donde él está fijando la mirada: Al fondo de la escena está Anxo que arroja la estaca a un lado, se arrodilla y con un cuchillo hace el gesto de rebanarle el cuello al joven muerto. El otro gruñe como un animal y se acerca a Anxo.
Salto. Afueras de la feria, tras una de las casetas. Primer plano de Elena mirando a su izquierda respirando agitadamente quieta a ver si ha despistado a sus perseguidores. Una mano se le posa en el hombro y ella se vuelve con la suya en forma de garra para golpear, pero otra mano detiene el golpe a medio camino.
Antonio (con sorna)
¡Pero bueno!
Elena suelta una especie de rugido de alivio al comprobar con ojos aún asustados que es Antonio. Éste no dice nada, mira por encima del hombro de ella con expresión seria y la aparta sin brusquedad a un lado para enfrentarse a los tres vampiros que, como por arte de magia, están junto a ellos.
Antonio (hablando con la boca)
Yo que vosotros me piraba echando leches.
Primer plano del joven herido por Elena en la cara frunciendo el ceño. Al responder lo hace con pensamientos (no mueve la boca).
Joven herido
¿Estás de guasa o qué? Somos tres contra ti.
Elena se ubica junto a Antonio mostrando los dientes y con mirada fiera. Antonio responde al joven también con el pensamiento.
Antonio
Vuelve a contar mejor, piltrafilla.
El joven realiza un gesto de fastidio con la boca chisteando sonoramente.
Salto. Cámara subjetiva de muerto tumbado en el suelo. Se ve a Anxo arrodillado contemplando a la cámara. Sobre la rodilla elevada mantiene posado el brazo de la mano donde lleva el cuchillo ensangrentado. Menea la cabeza con pesar.
Anxo (acento gallego)
¡Ay, Señor, Señor!
De repente, echa el cuerpo hacia adelante con cara de susto (saldrá muy natural, seguro) y cae de bruces sobre el vampiro muerto. La caída ha sido provocada por un golpe del joven que se le había acercado por la espalda.
Primer plano de Anxo sobre el muerto con pánico en los ojos. El joven lo atrapa y lo alza sin esfuerzo para colocárselo ante su cara antes de arrojarlo lejos. El pobre Anxo grita al ser lanzado con violencia y aterriza contra el suelo raspándose la cara.
Anxo intenta incorporarse con la cara sangrando. El joven le propina una patada en las costillas que hace rodar al estrafalario gallego. Con gran esfuerzo, se medio levanta respirando dolorosamente y la palma de la mano del joven se le planta en la cara aferrándole de golpe y lanzándolo de nuevo hacia atrás. Esta vez Anxo se golpea de espaldas contra un poste de madera en el que hay una especie de mando para suministrar energía a las luces de parte de la feria.
El joven no ataca enseguida. Se recrea en lo que está haciendo y, de hecho, permite que Anxo se ponga de pie apoyando la espalda contra el poste. No obstante, el vampiro pone cara de hastío, mira al cielo brevemente y en un instante se encuentra junto al gallego con la mano y los dedos estirados y pegados entre sí rozando la frente de Anxo con las yemas.
Menea la mano adelante y hacia atrás, dándole a entender lo que le va a hacer a Anxo. Ninguno de los dos parece divertirse. Anxo cierra los ojos y se pega al poste esperando el golpe final.
El joven echa definitivamente el brazo hacia atrás y, justo entonces, Anxo resbala con una de las piedras sueltas que hay bajo el poste. Cae al tiempo que el otro lanza la mano que acaba incrustándose en el interruptor con gran profusión de chispas.
Primer plano de Anxo iluminado por las chispas y las descargas con la cara de alelado. En off suena el alarido del joven que se está achicharrando vivo.
Salto. Imágenes rápidas de varios cacharritos de feria de la misma zona que se quedan sin luz por el cortocircuito provocado por el vampiro. Cabreos de la gente, algún silbido y preguntas de "¿qué pasa?".
Salto. Plano medio del joven herido por Elena mirando al frente concentrado. Detrás se mueve otro de los jóvenes. Justo entonces, se produce el apagón cerca de ellos llamando la atención del trío que miran a la vez a su izquierda (donde está la feria).
Visión de Antonio atacando silencioso. En rápidas imágenes: un puño golpea directo al primero en la cara (aún miraba hacia la izquierda); otro puño de lado le da al siguiente otro golpe atroz en la frente; al tercero le arrea una patada en la entrepierna haciendo que se doble y luego le da otro golpe en la nuca.
Contrapicado de Antonio de pie en medio de los tres cuerpos en el suelo. Elena se le acerca.
Elena
¿Están muertos?
Antonio
Ni queriendo, pero les sacudí bastante fuerte.
Elena
¿Y la luz? ¿Qué habrá pasado?
Antonio
No tengo ni idea, aunque ha sido muy oportuno. ¡Vámonos ya!
Ambos salen de la escena corriendo y dejando atrás a los tres inconscientes.
Salto. Primer plano de la enfermera de Cruz Roja con los ojos abiertos y fijos que va resbalando al suelo hasta caer con un golpe sordo. A medida que cae deja ver a Rafael en un segundo plano con la boca manchada de sangre y ojos de éxtasis. Suelta un bufido de hartazgo y mira a su derecha.
Visión de varios jóvenes rodeando el cadáver del ATS, al fondo del autobús, en una imagen que recuerda a una piara de cerdos comiendo al mismo tiempo del mismo sitio. Se oyen gruñidos y silbidos, hay empujones. Uno tiene una de las muñecas el ATS en la boca mientras sorbe sonoramente. Otro hace lo mismo con el tobillo.
Primer plano de Rafael sonriendo con la misma expresión de éxtasis de antes. Respira igual que si hubiera comido siete fabadas seguidas.
Salto. Anxo llega despacio al lugar donde se encuentran los tres vapuleados por Antonio. Tiene un pañuelo en la cara ensangrentada y se ven también manchas negras como de tizón. Echa un vistazo asombrado al trío.
Anxo
¡Carallo con la chica! ¡Qué barbaridad!
Primer plano de sus manos abriendo el maletín y sacando una estaca y un mazo (la cámara los enfoca bien un instante).
Salto. Imagen de la noria (¡cómo no!) iluminada en funcionamiento. Voz en off de Antonio.
Antonio (en off)
¿Así que ya no vas a volver con ellos?
Elena, también en off, responde con una doble onomatopeya de negación (mmn, mmn). La cámara desciende hasta enfocarlos. Siguen en un lugar apartado del bullicio.
Antonio
¿Y?
Elena (pícara)
No lo sé aún. ¿Quizá me quede contigo?
Antonio ríe sarcástico, pero no responde a su pregunta. Se detiene (estaban paseando sin prisas) y mira alrededor.
Antonio
¿Te apetece bailar?
Elena enarca las cejas sorprendida y afirma con la cabeza con una medio sonrisa.
Elena
¿Y la música?
Antonio levanta una mano con el índice hacia arriba haciéndose el interesante. Saca del bolsillo de la parka los cascos y se los pone (por la época es un walkman). Luego se vuelve hacia Elena y la agarra como si fuera a bailar una lenta. Elena frunce el ceño divertida.
Antonio
Ahora mírame... Y concéntrate.
Plano de la mano que activa el play y se guarda el cassette de nuevo en el bolsillo. Ambos se miran fijamente y, poco a poco, comienza a sonar la música, muy bajo al principio, aumentando paulatinamente de volumen hasta que es lo único que se escucha ocupando la totalidad de la banda sonora. Elena se sorprende gratamente con esa experiencia y se deja llevar mecida por las notas del "Open your eyes", de los Mod Fun.
Imágenes de ambos bailando desde varios ángulos que se fusionan unas con otras o se superponen.
Plano de los pies de ambos que empiezan a levitar sobre el suelo y giran al ritmo de la música.
Plano medio de ambos deteniéndose en pleno aire, aunque no a mucha altura, se miran y lentamente inician un beso.
Silueta de una pareja bailando. Cogido de http://es.123rf.com/
Al separar de nuevo los labios, la música se para de repente y se hace el silencio. Elena le mira con ojos de angustia tras hacer un gesto de dolor. Antonio la contempla asustado; parece que va a hablar, pero no puede porque Elena se le escurre de entre los brazos después de vomitar un poco de sangre.
Visión de Anxo asestándole a Elena un segundo golpe de estaca en la espalda (nada de caras de sádico ni chorradas de ésas, ¿eh?).
Elena cae definitivamente al suelo y Antonio se queda pasmado con los brazos en alto (casi manteniendo la forma de cuando estaban bailando). Luego se arrodilla junto a ella acariciándole la cara con las manos. Anxo le pone una mano en el hombro.
Anxo
Vamos, vamos. No te pongas así. Te he librado de una buena. Era una...
Antonio al notar la mano en su hombro mira hacia arriba con ojos desorbitados de odio y antes de que Anxo termine la frase le aferra la mano con la suya y la aprieta oyéndose el crujido de los huesos al ser machacados.
Plano de Anxo que ni siquiera puede gritar de puro dolor. Antonio se levanta retorciéndole además el brazo.
Antonio (voz de rabia y dientes apretados)
¿Qué has hecho? ¿Por qué? ¿Quién eres?
Anxo (voz ahogada por el dolor)
¡Dios mío! Tú también.
Antonio (gritando)
¿También qué?
Anxo (misma voz)
Uno de ellos.
Antonio frunce el ceño y lo suelta mirándole extrañado. Anxo se agarra la mano machacada con la sana. La mano de Antonio le aferra la barbilla y le obliga a girar la cara para que le mire.
Antonio
Explícate antes de que te mate... Con mucho dolor.
La voz de Anxo suena deformada por la presión de la mano de Antonio.
Anxo
Soy Anxo; Anxo Carballeira de Ribadavia, y he venido para acabar con vuestra plaga.
Antonio le suelta condisgusto.
Antonio
Pero ¿qué dices?
Anxo
Una Meiga me contó que era mi destino acabar con vosotros y he viajado por todo el país matándoos uno a uno. Sólo me quedaba venir a la capital.
Antonio le vuelve a agarrar de la cara.
Antonio
¿Lo haces por placer o por dinero? ¿Eh, asesino?
Anxo parece ofendido. Se zafa de Antonio con un gesto de la mano.
Anxo
¿Asesino? ¡Mira quién habla! Yo imparto justicia. Sois lo peor de este mundo y alguien tiene que pararos los pies, porque campáis a vuestras anchas
Antonio
Escucha, cretino. Hay cosas peores en lo más profundo de las alcantarillas, donde ni yo me atrevo a entrar. Vuestra raza, ésa sí que es peligrosa. Incluso para la nuestra.
Antonio hace una pausa para mirar a Elena y se pasa una mano por el cabello.
Antonio (voz triste)
Seguro que tú te crees todas esas chorradas sobre no muertos y tonterías por el estilo, ¿no? A ver si te enteras bien, mierdecilla: me siento muy vivo; incluso más que tú.
Anxo (desorientado)
Tú matas gente...
Antonio
¿Gente? ¿Cómo que gente? ¡Comida! Lo mismo que tú cuando matas un cerdo y te lo zampas.
Antonio calla mientras contempla no lejos de allí a dos chavales que se agachan para atender a otro que está en el suelo totalmente ebrio. Ninguno parece mayor de edad. Sus voces se oyen lejanas.
Chaval 1
¡Joder! Menuda cogorza lleva encima
Chaval 2
¿Me quieres ayudar de una vez?
Antonio se vuelve hacia Anxo con una expresión animada en la cara.
Antonio
Mira, Pancho, o como quiera que te llames, ¿sabes por qué no te voy a matar?
Al decir las siguientes palabras Antonio recalca cada una de ellas golpeando suavemente con un dedo en la nariz de Anxo.
Antonio
Porque me vas a hacer un favor, hombre (deja de darle golpecitos y pone cara de indiferencia). Por las cuenta que te trae, claro.
Anxo
¿Un favor? ¿A ti? Antes la muerte, ¿habrase visto?
Antonio
Encantado...
Anxo
¡Espera! No digo que no, pero tampoco me importaría saber en qué estás pensando.
Anxo, al decir esto, pone cara de circunstancias (meneo de cabeza, por ejemplo).
Salto. Visión de la mesa de recepción del autobús de la Cruz Roja. Una mano tamborilea sobre la superficie. La cámara sube y muestra a Rafa que tiene la cara hundida en la palma de la otra mano mirando aburrido a sus acólitos que están al fondo de la sala. Juegan con los dos muertos: Les levantan las manos para comprobar riendo cómo vuelven a caer pesadamente. Uno de ellos se ha puesto la bata blanca del ATS y hace como si le sacara sangre a otro de ellos, que pone burlándose muecas exageradas de miedo al ver la aguja y la jeringuilla acercándose a su cara.
Primer plano de Rafa mostrando cara de asco y suspirando. Aprieta los dientes y se oye en off un chirrido.
La cámara nos muestra uno de sus dedos arañando la superficie y dejando una marca sobre la mesa. Luego susurra.
Rafa
Mierda.
En off se escucha la voz de Antonio.
Antonio
El negocio no marcha, ¿eh?
Rafa se vuelve deprisa y ve a Antonio sentado junto a él sobre la mesa.
Al fondo, los jóvenes dejan de hacer el tonto y miran a Rafa y a Antonio con preocupación.
La sorpresa inicial de Rafa pasa a ser autosuficiencia. Se relaja cómodamente en la silla poniendo un brazo en el respaldo.
Rafa
Sinceramente, no me esperaba semejante desfachatez por tu parte.
Antonio se echa hacia adelante y con tono confidencial dice
Antonio
Reconócelo; sin mí te aburres soberanamente (realiza un gesto de quitarle importancia al tema y cogiendo un bolígrafo añade): A mí me pasa algo parecido.
Antonio salta ágil de la mesa y mira a su alrededor seguido por la mirada suspicaz de Rafa.
Antonio
¿Sabes? Tu plan no era malo del todo, peeeero..... Me temo que no tienes ni idea de en qué época vives.
Rafa
No te capto, amigo.
Antonio
Normal. Tu onda se quedó desfasada ya en el siglo XIX. ¿De verdad crees que la gente de hoy está dispuesta a dar su sangre por nada? ¡Despierta ya, hombre!
Rafa arruga la frente disgustado.
Antonio
No vendrá nadie, y menos en fiestas. Aunque, si tú quieres, podemos ir nosotros a convencerles. Al fin y al cabo (mira a los lados con las manos extendidas a media altura a ambos lados del cuerpo), esto no deja de ser una buena tapadera.
Rafa relaja la cara levantando las cejas. Contempla a Antonio sopesando sus palabras. La comisura del labio se le levanta en una medio sonrisa y afirma con la cabeza.
Antonio (en off)
Bien. Yo me encargo, como siempre.
Salto.Suenan las notas del "Town called Malice" de los Jam, al tiempo que se ven rápidas imágenes mudas de una persona bebiendo en una barra y por detrás se le acerca Antonio que lo saluda sonriendo y sin forzar, le "convence" de que lo acompañe.
Sigue la profusión de imágenes acompañadas por la música de The Jam. Visión de una escopeta disparando un corcho. El joven tirador se da la vuelta rodeado por sus amigos que le felicitan riendo por haber ganado una botella de licor en la barraca de tiro.
Sigue la música. Imagen de uno de los vampiros sorbiendo del cuello al ganador de la botella que se le resbala lentamente al suelo seguida de la cámara hasta que se estrella en el suelo del autobús de la Cruz Roja.
Sigue la música. Imagen de una jeringuilla que está en el suelo; la cámara sube y muestra la cara de un yonqui con los ojos cerrados y la cara hacia arriba. De repente una mano le tapa la boca y lo arrastra sin esfuerzo hacia atrás.
Continúa el tema de los Jam. Visión de Anxo mirando en un apartado cómo Antonio se lleva a otra víctima al autobús saludando al pasar al cazavampiros gallego.
Sigue la canción. Visión de dos de los jóvenes alimentándose con otra persona dentro del autobús.
Continúa la canción. Imagen de Rafa (satisfecho) y Antonio (sonriente) mirándose y, sin venir a cuento y sin previo aviso, la música se para al tiempo que Antono le asesta un sólido y soberbio cabezazo a su "amigo" en la cabeza tumbándolo.
Plano medio de Antonio acercándose a la puerta del autobús y lanza un silbido.
Antonio
¡Pancho!
Antonio vuelve la cabeza hasta donde yace inconsciente Rafa. Se agacha y realiza gestos negativos con la cabeza. Tras él aparece Anxo con el maletín y se queda literalmente alucinado con el panorama con que se encuentra:
Plano general del autobús (trucado, por supuesto, para que parezca ancho) en el que se ve todo el suelo con cadáveres y los jóvenes tumbados en el suelo con caras perdidas intentando incorporarse sin poderlo hacer. La cámara se mueve hasta detenerse en Antonio junto a Rafa. Antonio mira a la cámara.
Anxo (en off)
¡Santa Madre de Dios! ¿Qué ha pasado aquí?
Antonio
Están todos borrachos o intoxicados.
Antonio se levanta y señala a Rafa.
Antonio
Éste no, así que cuidado con él.
Antonio se acerca a Anxo y le empuja para pasar y salir de allí.
Antonio
Haz tu jodido trabajo, matarife.
Antonio sale y Anxo hace gestos de abrir el naletín. Saca sus instrumentos y se acerca primero a Rafa.
Anxo (hablando para sí)
¡Vaya nochecita!
Coloca la estaca en el pecho de Rafa y levanta el mazo. Al tiempo que lo baja dice con rabia pero sin gritar:
Anxo
Y no me llamo Pancho...
Salto. Visión de Antonio fuera del autobús aguardando apoyado en el mini-pasamanos de la escalera. Mira hacia arriba en el momento en que Anxo sale del autobús con gesto descompuesto y salpicones de sangre en la cara y en la ropa. En la frente muestra un feo desgarrón.
Anxo (voz de agotamiento)
Está hecho.
Antonio señala con un gesto rápido de la mano a la frente de Anxo.
Antonio
¿Y eso?
Anxo (pasándose los dedos por la herida)
Uno, que no quería morir.
Antonio
Buen chico. Y ahora...
Antonio saca un Zippo ante la mirada de curiosidad del gallego. Lo abre y lo enciende.
Antonio
Toma. Está todo rociado de alcohol y gasofa. La gente creerá que es un ajuste de cuentas entre narcos o que fueron los skins. ¡Qué más da! Elimina las pruebas.
Antonio le entrega el encendedor y se aleja del lugar.
Plano medio de Anxo que mira el mechero un momento y lo arroja dentro del autobús después. A su lado se escucha algo parecido a un ¡flushhhhh! como si algo se prendiera de golpe y el cuerpo del gallego se ilumina con las llamas (pero no se ve el incendio para que no haya que quemar el autobús en la realidad).
Anxo mira a Antonio entrecerrando los ojos. La cámara nos muestra su mano metiéndose en un bolsillo del que saca un crucifijo.
Anxo
¡Eh!
Antonio se vuelve y ve aproximarse al gallego con el crucifijo en alto y pasos tambaleantes. Deja que se le acerque y con tremenda lentitud le quita a Anxo el crucifijo sin que le ocurra nada. El gallego se queda del todo desolado.
Antonio (voz paciente)
Mira. No sólo me has ayudado a eliminar a la competencia directa, sino que te has convertido en todo un aliciente para que mi existencia no termine siendo un auténtico coñazo. Pero no tientes a la suerte.
Antonio le da unos golpecitos en la cara a Anxo.
Anxo
¿Por qué lo has matado?
Antonio
Yo no he sido. Lo hiciste tú.
Anxo mueve la cabeza como disculpándose. Encoge los hombros. Su voz es dubitativa y tartamudea.
Anxo
Yo no... Yo. Pero si tú...
Primer plano de Antonio muy serio (casi triste) que se olvida del gallego. En off y de fondo se vuelve a escuchar la voz de Elena diciendo: "Te echo de menos". Pero su rostro cambia de golpe y sonríe.
Antonio (animado)
Simple rivalidad. Rafa era del Madrí y yo, del Aleti.
Antonio se ríe, da la vuelta y deja al gallego solo y con cara de incrédulo. Se escuchan sirenas de fondo que se van acercando.
FUNDIDO EN NEGRO y FIN de esta asquerosa y sangrienta historia.
Si alguien cree que en esa época existían en España los CSI capacitados para averiguar lo que había pasado entre los restos de un autobús carbonizado que lo olvide. Por alusiones, el primer tema que incluyo aquí es el "Open your eyes" de los americanos Mod Fun. Me encanta.
Los irlandeses Them con su fastuoso R&B en el "Baby, please don't go". Es uno de mis temas favoritos de toda la vida. Ya lo creo.
Baby, please don't go (Nena, por favor no te vayas)
Baby, please don't go (Nena, por favor no te vayas)
Baby, please don't go (Nena, por favor no te vayas)
Baby, please don't go (Nena, por favor no te vayas)
Down to New Orleans (Allí, a Nueva Orleans)
You know I love you so (Sabes que te quiero tanto)
Baby, please don't go (Nena, por favor no te vayas)
Well, your mind done gone (Bueno, mentalmente ya te has ido)
Well, your mind done gone (Bueno, mentalmente ya te has ido)
Well, your mind done gone (Bueno, mentalmente ya te has ido)
Left the county farm (Te largaste de la granja del condado)
You had the shackles on (donde tenías puestos los grilletes)
Baby, please don't go (Nena, por favor no te vayas)
Before I be your dog (Antes de que me convierta en tu perro)
Before I be your dog (Antes de que me convierta en tu perro)
Before I be your dog (Antes de que me convierta en tu perro)
To get you way down here (para traerte de vuelta)
I make you walk alone (prefiero dejarte en paz)
Baby, please don't go (Nena, por favor no te vayas)
Hey (¡Oye!)
Baby, please don't go (Nena, por favor no te vayas)
Baby, please don't go (Nena, por favor no te vayas)
Baby, please don't go (Nena, por favor no te vayas)
Down to New Orleans (Allí, a Nueva Orleans)
You know I love you so (Sabes que te quiero tanto)
Baby, please don't go (Nena, por favor no te vayas)
'Fore I be your dog (Antes de que sea tu perro)
'Fore I be your dog (Antes de que sea tu perro)
Before I be your dog (Antes de que sea tu perro)
Get you way down here (y traerte de vuelta)
Make you walk alone (mejor te dejo en paz)
Baby, please don't go (Nena, por favor no te vayas)
Know how I feel right now (Trata de saber cómo me siento ahora)
My baby leavin' (Mientras mi nena me abandona)
On that midnight train (En ese tren de medianoche)
And I'm cryin' (Y estoy llorando)
Baby, please don't go (Nena, por favor no te vayas)
Oh, baby, please don't go (¡Oh! Nena, por favor no te vayas)
Baby, please don't go (Nena, por favor no te vayas)
Down to New Orleans (Allí a Nueva Orleans)
You know I love you so (Sabes que te quiero tanto)
Baby, please don't go, yeah (Nena, por favor no te vayas, ¡sí!)
Before I be your dog (Antes de que me convierta en tu perro)
Before I be your dog (Antes de que me convierta en tu perro)
Before I be your dog (Antes de que me convierta en tu perro)
To get you way down here (Para traerte de vuelta)
I make you walk alone (prefiero dejarte en paz)
Baby, please don't go, yeah (Nena, por favor no te vayas, ¡sí!)
Alright (De acuerdo)
Y aunque ya he incluido este tema en otras dos entradas del blog (http://jmjcollantes.blogspot.com.es/2011/10/purismo-para-nada.html y http://jmjcollantes.blogspot.com.es/2014/02/la-segunda-de-los-bancos-y-los.html), la incluyo de nuevo, porque me resulta una delicia. Aparte de eso, bien podría haberla cambiado en el guión, pero es que en esa época todavía no se había usado la canción en película alguna hasta que se hizo Billy Elliot en el año 2000 a cargo de Stephen Daldry. Y yo quería ser lo más fiel posible al original redactado por entonces, ¡ea! "Town called Malice", The Jam.