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martes, 13 de mayo de 2014

Corto en la tierra de los califas

Imagen tomada "prestada" al asalto de la web tebeosfera.com. 


Si tuviera que ponerme borde, sencillamente diría que abro una entrada nueva en este blog porque me da por ahí, porque siento ganas de hacerlo o porque me sale de las narices y de otros poros y orificios corporales. Pero soy de los que necesitan justificarse (incluso a mí mismo) y dar un motivo de por qué hago algo. Eso me permite anclarme varado en un punto y pensar un poco el camino o el rumbo hacia el que encaminar la nave de mi vida. Si eso no hubiera sido así, jamás habría pisado Córdoba en el momento oportuno para enamorarme y echar raíces en esta difícil ciudad que te abraza con brazos de piedra, te ama con corazón de fría esmeralda y te besa con labios de porcelana.
Deseo hablaros de un alguien que es difícil de definir, porque su presencia es eterna y fantasmal. Es hijo de su tiempo, pero, al mismo tiempo, lo trasciende y su figura se familiariza con cualquier época. Es un burlón muy serio; es un pícaro marino de tierra adentro; es presente y pasado en busca de un futuro en la niebla; es luz y fuego, agua y penumbra; es andrógino y perfecto como hombre o mujer; es la añoranza del hogar en un viaje constante; es el hijo de Hugo Pratt, el novelista que usaba los dibujos como palabras para crear personajes tan profundos como las simas abisales. Es Corto Maltés, el cordobés más cosmopolita de esta imperturbable tierra.
¿Y por qué lo deseo hacer? Porque se dan varios puntos de coincidencia que previamente quiero resaltar. El primero de ellos porque me acabo de topar en uno de los Patios de Córdoba con un curiosísimo dibujo de un penitente en un azulejo de la antigua casa de los Romero de Torres (entre cuyos habitantes estaba el ilustre Don Julio) con un increíble aire a la línea clara en el cómic liderada por Hergé, creador de Tintín. Es algo que habría que investigar, porque si no es del propio dibujante belga (quien estuvo tres veces, por lo menos, en España, aunque nunca más abajo del Ebro), es de uno de sus discípulos más próximos y aventajados, y eso necesita de una mínima investigación. Bien, eso me llevó luego a recordar que Hugo Pratt sí que estuvo en Córdoba y que dejó una huella impresionante en forma de dibujos y acuarelas.
Aquí tenéis el curioso dibujo de ese nazareno. La fotografía es de Valerio Merino, pero intentaré hacer otra desde más cerca, para que se aprecie bien el detalle. El banco está en el patio de la casa Romero de Torres, en la Plaza del Potro.
Aquí lo tenéis en detalle.
En segundo lugar, se celebran los cien primeros años del inicio de la Gran Guerra (1914-1918) y en ese mismo escenario Corto Maltés se movió como pez en el agua, pero sin mojarse realmente con ninguno de los bloques, a pesar de su claro ascendente británico.
En tercer lugar, porque acabo de toparme en Internet con esa carpeta que elaboró Hugo Pratt durante su visita a Córdoba en 1989 y en él hay una lámina que se alude directamente al Mayo, tan especial en esta ciudad, que el marino aventurero trata de revivir cada vez que puede durante dos semanas. Hélos aquí:



Las dos láminas van seguidas y dicen lo siguiente (en francés): "...Cuando puedo, voy a Córdoba durante las dos primeras semanas de mayo... Cada dos años..."
Finalmente, porque en los últimos días se ha estado calentando el ambiente en el seno de la sociedad cordobesa con motivo de la inmatriculación de la Mezquita por parte de la Iglesia Católica. Con ello se ha provocado, por un lado, la indignación de una parte de los ciudadanos (hartos entre otras cuestiones de que el Obispado trate por todos los medios de eliminar el término "Mezquita" para dejar el monumento protegido por la Unesco como meramente Catedral) y, por otro, la aparición del radicalismo más recalcitrante, reaccionario, obsoleto, poco cristiano y fundamentalista en voces de supuestos católicos que no sólo insultan con encantadores epítetos a todo aquél que protesta por la situación dada, sino que, además, no les ha temblado ni el pulso ni el alma (si es que la tienen y usan) al pedir a voces que se derribe todo el monumento, salvo la parte destinada a la Catedral (que, por cierto, es también hermosa, a su manera).
Para la ocasión, y dentro de ese mismo portfolio cordobés, se muestra otra lámina en la que el escurridizo marino aporta su ácida opinión al respecto... ¡25 años antes de lo ocurrido! —siempre que uno se meta en la mente del autor—, pero con una anticipación de prácticamente un siglo desde el punto de vista del propio personaje. Es la que sigue:



Para quienes tienen dificultades de visión, la viñeta viene acompañada de un texto que reza así: "Cada vez que atravieso la Mezquita y su bosque de columnas, siento un sordo resentimiento al pensar en la armonía que el exceso barroco de los obispos triunfadores rompió".
Como ha ocurrido en entradas anteriores, mi intención dista muchísimo de plantear novedades o sorprender con alguna cuestión recóndita. De hecho, he tenido que bucear en otras páginas web para recopilar datos y otros apuntes los he tomado directamente de las muy sabrosas notas y prólogos que hay en los comics que poseo sobre este más que denso personaje.
En primer lugar, voy a colgar las láminas con cierto orden cronológico (salvo las ya publicadas arriba), con sus respectivo comentarios, y luego plasmaré los textos que he encontrado sobre Corto Maltés cuando niño en la ciudad califal, para que se compruebe su profunda unión con una localidad que marcó su carácter (y su físico; las patillas eran muy de aquí ya en la época de "La feria de los discretos", de Pío Baroja; una novela estupenda que bien merece la pena conocer, que cualquier cordobés debería de tener en su librería particular y que habla en escalofriante detalle de la Córdoba del siglo XVIII).
Comenzamos la serie de láminas (a disfrutarlas; la mayoría son acuarelas).






"Corto regresa a Córdoba. Para pasar una jornada agradable y tranquila de mayo recorriendo las calles: este paseo primaveral se convierte enseguida en una sucesión constante de recuerdos. Los compañeros de juegos, las jóvenes gitanas, los toques de guitarra en las escuelas de flamenco. Hasta el momento en que, en el corazón de una estrecha callejuela del barrio de la Judería..."



"Las jóvenes gitanas, que frecuentaban la escuela de La Niña, se ejercitaban en La Rondeña...". La Niña es la madre de Corto Maltés.



"¿Dónde vas bella judía, tan descompuesta y a deshora? Voy en busca de Rebeco que está en la Sinagoga". Es importante reseñar que Hugo Pratt desciende de sefardíes. De hecho su abuela siempre añoró regresar a Toledo, o eso dicen...


"Hoy se llama Calle de las Flores, pero cuando la recorría para regresar a casa llevaba otro nombre, y en ella moraba una familia de amigos, los Sánchez".



"Iba a menudo a casa de los Sánchez y a la de los Molina. Andaba con Molina Martínez 'Lagartijo Chico' quien me llevaba unos años. Más tarde se hizo torero, pero nunca igualó a su tío (*). Sin embargo, tenía cierta elegancia con el capote". (*)Se refiere a "Lagartijo", el torero.



"...Entre una verónica, una media verónica y una mejicana, empieza el calvario..."



"Según Aziz Balush, un escritor levantino, el cante jondo fue llevado a Córdoba por los árabes. En el siglo IX un poeta y músico árabe, llamado Zyriab, que llegó a España, enseñó el 'cante grande' a los andaluces".



"Atravesé la plazuela donde antes se erguía la casa de Rabí Mosés Ben Maimón, mejor conocido bajo el nombre de Maimónides (¡Dios le acompañe!), y me encaminé hacia la calle de los Judíos. Llegué hasta la puerta de la vieja Sinagoga, situada en la parte sur de la galería de las mujeres, y pensé en Ezra Toledano, quien tan a menudo me había hablado de este templo. Seguí hacia la casa de La Niña de Gibraltar: alguien estaba ya al tanto de mi llegada a Córdoba. Entré en el zaguán y el perfume de geranios y rosas se hizo más intenso. En el fondo del pasadizo umbrío se encontraba una reja de hierro forjado, entreabierta. La luz del sol variaba de intensidad según el curso de las nubes, originando sugestivos juegos de luces doradas en el patio lleno de flores. Aquel patio estaba siempre en flor. Incluso en invierno. Se veían cuidados los azulejos, así como el empedrado; desde la fuente mudéjar llegaba un dulce chapoteo. Observé en torno mío con ojos indiscretos. Encontré los oscuros ojos de mi madre".

Detalle de la lámina anterior.


"¿Por qué siempre he de ser yo la última en conocer tu llegada? ...Bienvenido a casa". Creo que esta lámina es el punto culmen de la visita de Corto Maltés a Córdoba. El reproche sereno de su madre (todavía bella) que le invita a estar de nuevo en su hogar... Si es que Corto Maltés considera que algún sitio es su hogar...

Finalmente el portfolio incluye lo que sería un cartel de las populares Fiestas de Córdoba con La Niña de Gibraltar como principal protagonista.
Ahora volcaré algunos textos encontrados mientras buceaba en fosas abisales de la Red de Redes sobre este encuentro de la ciudad milenaria con el inmortal personaje. El primero está sacado de http://elantiguoconvento.blogspot.com.es/2010/02/corto-en-cordoba.html:

Corto Maltés nació el 10 de julio de 1887 en La Valeta (Malta) de una gitana nacida en el barrio de Triana, Sevilla, pero conocida como "la niña de Gibraltar" y de un marinero inglés de Cornualles. Nació fuera del matrimonio porque su madre, prostituta de profesión y una de las modelos preferidas del pintor Ingres, andaba siempre demasiado ocupada para pensar en el matrimonio.
Corto pasó su infancia en Córdoba, donde fue iniciado en el estudio del Talmud, el Zohar y la Cábala por el rabino Ezra Toledano. A los diez años, una gitana amiga de su madre quiso leerle la mano en el Patio de los Naranjos y descubrió que no tenía línea de la fortuna. Corto Maltés se echó a reír. "No te preocupes, Niña -le dijo-, "la fortuna me la fabrico yo”. Corto Maltés cogió una navaja de afeitar “lisa de plata, la pulió hasta hacer desaparecer el ennegrecimiento dejado por el tiempo y después de abrirla comprobó el filo: era perfecto. La empuñó con la mano derecha. La hoja destelló. Abrió la mano izquierda y, sin la menor vacilación trazó en ella un surco largo y profundo. Le faltaron las fuerzas, se le nubló la vista y perdió el conocimiento”.
Partió después, y por muchos años, la Niña de Gibraltar sólo tuvo de él escasas noticias. Una carta desde el Caribe, otra desde Hong Kong, otra desde Rusia. Nada nuevo.

Esto otro es un buen recopilatorio de la novela "La balada del mar salado" y lo he rescatado de http://dreamers.com/corto/cordoba.html:

"Hacía calor; un sol límpido y vibrante caía con saña sobre las palmeras, el jardín de naranjos y las piedras del muro que lo rodeaba. El naranjal ocupaba todo el lado sur de la mezquita de Córdoba y, por fuera, las plantas continuaban el tupido bosque de columnas del templo. Mientras el alto muro contribuía a reforzar el aislamiento, un cielo de un azul perfecto le hacía de bóveda.
El aire estaba completamente inmóvil, pero cargado de electricidad, como si una pincelada de brillo hubiera avivado los colores, o el frotamiento de unos dedos hubiese liberado sus aromas.
Corto Maltés entró en el jardín después de cruzar la catedral y recorrió despacio la sucesión de arcos árabes blancos y rojos, hasta que se detuvo a mirar los cuerpos disecados de los cocodrilos que colgaban como trofeos. Era un niño de diez años.
Con paso decidido se dirigió a la fuente; estaba acalorado, había corrido un buen trecho y estuvo bebiendo con avidez. Después recogió agua formando un cuenco con las manos y se mojó el rostro bronceado.
En ese preciso instante comenzó a sonar una melodía lejana. Primero se oyeron los acordes de una guitarra; eran sonidos muy lentos, aislados, salpicados de pausas, que se incrustaban con precisión en el aire inmóvil. Después, desde el fulgor tórrido, le llegó como un espejismo la voz acongojada, melancólica, perdida en el tiempo y la distancia.
Corto quedó muy impresionado; se pasó la mano mojada por el pelo y se lo echó hacia atrás, luego se alejó de la fuente. Levantó ligeramente la barbilla y se detuvo; tratando de no oír ni el ruido del agua ni el de las cigarras, entornó los ojos y concentró toda su atención en aquella melodía para adivinar de dónde provenía. Venía de las callejuelas de la judería y hacia allí se dirigió siguiendo aquel sonido como si fuera un perfume, una llamada, una guía
Echó a andar despacio, arrastrando las sandalias por las callejuelas desiertas y los patios repletos de flores multicolores. A esas horas tan calurosas de la tarde no se veía un alma, sólo algún que otro gato que se alejaba insinuándose perezosamente entre las macetas de flores.
La melodía comenzó a guiarlo con más decisión, se hacía cada vez más nítida y acongojada, comenzaba a distinguir las palabras y, entonces, Corto se detuvo y se encontró delante de un patio, en la calle de Los Flores.
Los tiestos de geranios tapizaban por completo las paredes de aquel patio oculto; había tiestos de todas las medidas y formas, pero todos, sin distinción, contenían los geranios más lozanos y variopintos que pudieran imaginarse: un hermoso espectáculo que se recortaba nítidamente contra el blanco de las paredes encaladas y el azul purísimo del retazo de cielo.
En el centro mismo del patio, iluminada por un haz triangular de sol cegador, había una mecedora de mimbre que chirriaba despacio y acunaba a un hombre muy anciano, de cara arrugada y con unas gafas muy gruesas de lentes oscuras. ..."

Se dice y se comenta que Pratt sitúa a un jovencísimo Corto Maltés estudiando Cábala, Talmud y Torah en Córdoba, de la mano del rabino cordobés Ezra Toledano. Al mestizaje sanguíneo entre madres hispana y padre céltico se vendrían a sumar los años que pasó de niño en Córdoba y que le pondrían en contacto con las culturas árabes, judías y cristianas, despertando de este modo su fascinación y respeto por otros pueblos y tradiciones, pero también por lo oculto. En este último sentido, sería muy significativa la influencia ejercida por el Talmud, el Zohar y la Cábala, que estudió bajo la protección del rabino Ezra Toledano (antes citado). En honor a esta idea voy a plasmar otro dibujo de un muy joven Corto (me da la sensación de que el nombre funciona más a modo de apodo, que se lo pusieron por lo menudo que era en su juventud, más que por su falta de entendederas). La acuarela tiene texto en italiano, idioma en el que, por desgracia, no puedo defenderme ni traducir, pero cualquiera que lo vea comprobará perfectamente que tiene relación con lo oculto, lo mágico y lo feérico (y no es para menos, en Las Célticas Corto se encuentra ni más ni menos que con Puck y Oberón; ahí queda eso).




No obstante viene a decir poco más o menos que se acuerda perfectamente de cuando le ganó en una partida de ajedrez a un hada sarracena, quien le regaló un precioso cojín ricamente bordado con el cabello de una doncella cristiana de la isla de Cifro (mi amigo Jesús Ligero me aclara que se trata de Chipre). Por la noche cuando se iba a dormir le bastaba con apoyar la cabeza sobre él y podía entrar en el sueño que él deseara.

A modo de despedida, hay que señalar que la relación de Corto con la Piel de Toro se completa cuando parece desaparecer de la faz de la Tierra para convertirse en mito y leyenda. En el blog http://www.valladolidwebmusical.org/hoka_hey/corto_maltes.htm se dice esto:
Hugo Pratt contaba que la última vez que se vio a Corto Maltés fue en España durante la Guerra Civil y que seguramente desapareció víctima de la última bala perdida.
Se supone que Corto Maltés llegó con las Brigadas Internacionales, al fin y al cabo su madre era una gitana de Sevilla, "la niña de Gibraltar", y pasó su infancia en Córdoba, pero también se cree que su viaje tenía otra finalidad, la intención de dirigirse a Toledo, en esos momentos bajo asedio y en poder del bando fascista, con el doble propósito de recuperar su parte del oro reintegrado a la república de Montenegro, depositado en la posada "el gitanillo", al lado de la antigua sinagoga que fue la casa del Greco, y de hablar con un viejo rabino que fue su maestro de niño, Ezra Toledano, también amigo de Melquisedec, seguramente buscando pistas sobre San Reys la séptima ciudad de Cibola.
El hecho de las brigadas internacionales para algunos supone el último gran acto romántico del siglo XX. Miles de voluntarios de diferentes países abandonan todo para venir a luchar a España con un objetivo común, parar el avance del fascismo. Muchos de ellos dejarían su vida en el empeño, otros se verían abandonados y relegados a su regreso a sus países de origen. Aquí no hay héroes, sólo víctimas.
Corto se encuentra en España con viejos amigos que también han venido con las Brigadas, como Ernest Heminway, George Orwell o Robert Cappa, pero parece ser que en Toledo se encuentra también con su amigo Rasputín al mando de un batallón de brigadas de soviets. Los que conocen a Rasputín saben que en realidad no le interesa el conflicto, sino un fabuloso tesoro en lingotes de oro que supuestamente se haya en algún lugar de los sótanos del Alcázar de Toledo.
Hay quien dice que es el propio Rasputín quien organiza el secuestro del hijo del General Moscardó para canjearlo a cambio de la rendición del Alcázar, también se dice que es Rasputín quien finalmente desaparece con el famoso "oro de Moscú", las reservas del banco de España, pero esto no son mas que habladurías...
La última noticia que se tiene de Corto Maltés es de 1937, tiene entonces 50 años, hay testimonios que hablan de una disputa con Rasputín, quien llevado por su carácter impulsivo e irascible le disparó en un momento de enajenación. Hay quien habla de que le dieron el paseíllo como a tantos otros... pero en realidad Hugo Pratt se refiere a la última bala de la Guerra Civil, ¿pero cuando se disparó esa última bala perdida? ¿cuando terminó en realidad la Guerra Civil española? ¿es que una guerra termina acaso cuando lo deciden los que la comenzaron? o bien los que la ganaron?
70 años después sigue siendo un asunto sin resolver.
Lo único claro es que en una guerra no hay héroes, sólo víctimas, y algun@s siempre son mas víctimas que otr@s, a menudo durante tiempo indefinido..."

Y aunque en el IX Salón Internacional del Comic, inaugurado el 9 de mayo de 1991 en el recinto del Born de Barcelona, se dio a entender que no había muerto en la Guerra Civil española, prefiero dejar su imagen en la bruma, sencillamente porque es más romántico.
Como despedida una caricatura de Corto en Córdoba por El Juan Pérez.



Para más y mejor información, en esta entrada: http://www.elpaseocultural.es/contenido.php?sec=libre&id=1

Como esta entrada tiene demasiado que ver con la Gran Guerra, voy a colgar una canción preciosa irlandesa que se titula "The green fields of France". Compuesta por Eric Bogle, la interpretan magistralmente The Fureys y Davey Arthur, y es un pelín durita (lo veréis por la letra).



The green fields of France (Los verdes campos de Francia)

Well, how do you do, young Willy McBride (Bueno, ¿cómo está, joven Willy McBride?)
Do you mind if I sit here down by your graveside (¿Te importa si me siento aquí junto a tu tumba)
And rest for a while in the warm summer sun (y me quedo un ratito al sol caliente del verano?)
I've been walking all day, and I'm nearly done (Vengo caminando todo el día y estoy derrengado)
And I see by your gravestone you were only nineteen (Y veo por tu lápida que sólo tenías 19 años)
When you joined the great fallen in 1916 (cuando te uniste a los grandes caídos en 1916)
Well I hope you died quick (Bueno, espero que murieras rápido)
And I hope you died clean (y espero que murieras limpiamente)
Or Willy McBride, was is it slow and obscene (O, Willy McBride, ¿resultó algo lento y obsceno?)

Did they beat the drums slowly (¿Sonaron los tambores lentamente?)
Did they play the fife lowly (¿Sonaron modestos los flautines?)
Did they sound the death march as they lowered you down (¿Interpretaron la marcha fúnebre mientras te metían bajo tierra?)
Did the band play the last post and chorus (¿Cantó la banda "La última carta"*?)
Did the pipes play the flowers of the forest (¿Tocaron las gaitas "Las flores del bosque"**?)

And did you leave a wife or a sweetheart behind (¿Y dejaste detrás a una esposa o una dulce enamorada?)
In some loyal heart is your memory enshrined (¿En algún corazón fiel se ha quedado anclada tu memoria?)
And though you died back in 1916 (¿Y aunque falleciste en 1916,)
To that loyal heart you're forever nineteen (para ese corazón leal siempre tendrás 19 años?)
Or are you a stranger without even a name (¿O acaso eres un extranjero sin ni siquiera un nombre)
Forever enshrined behind some old glass pane (encerrado para siempre detrás de un viejo panel de cristal)
In an old photograph torn, tattered, and stained (en una vieja fotografía rasgada, hecha jirones y tiznada,)
And faded to yellow in a brown leather frame (que ya amarillea en un marco de piel marrón?)

Did they beat the drums slowly (¿Sonaron los tambores lentamente?)

Did they play the fife lowly (¿Sonaron modestos los flautines?)
Did they sound the death march as they lowered you down (¿Interpretaron la marcha fúnebre mientras te metían bajo tierra?)
Did the band play "The last post" and chorus (¿Cantó la banda "La última carta"?)
Did the pipes play the flowers of the forest (¿Tocaron las gaitas "Las flores del bosque"?)

The sun shining down on these green fields of France (El sol está brillando sobre los verdes campos de Francia)
The warm wind blows gently and the red poppies dance (una brisa templada sopla dulce y las rojas amapolas bailan)
The trenches have vanished long under the plow (Las trincheras se han desvanecido hace tiempo bajo el arado)
No gas, no barbed wire, no guns firing now (no hay gas, no hay alambradas de espinos, ni armas disparando ahora)
But here in this graveyard that's still no mans land (Pero aquí en este camposanto que sigue siendo tierra de nadie)
The countless white crosses in mute witness stand (las incontables cruces blancas permanecen como testigos mudos)
To man's blind indifference to his fellow man (de la ciega indiferencia de los hombres hacia sus semejantes)
And a whole generation were butchered and damned (y hacia toda una generación que fue masacrada y maldita)

Did they beat the drums slowly (¿Sonaron los tambores lentamente?)
Did they play the fife lowly (¿Sonaron modestos los flautines?)
Did they sound the death march as they lowered you down (¿Interpretaron la marcha fúnebre mientras te metían bajo tierra?)
Did the band play the last post and chorus (¿Cantó la banda "La última carta"?)
Did the pipes play the flowers of the forest (¿Tocaron las gaitas "Las flores del bosque"?)

And I can't help but wonder oh Willy McBride (Y no puedo evitar preguntarme, ¡0h, Willy McBride!,)
Do all those who lie here know why they died (si todos los que aquí yacen supieron por qué murieron)
Did you really believe them when they told you the cause (¿Les creíste realmente cuando te contaron la razón?)
Did you really believe that this war would end wars (¿De verdad te creíste que esta guerra iba a acabar con las guerras?)
Well the suffering, the sorrow, the glory, the shame (Porque el sufrimiento, la congoja, la gloria, la vergüenza,)
The killing and dying it was all done in vain (el matar y el morir, fue todo ello en vano)
Oh Willy McBride it all happened again (¡Oh, Willy McBride! Todo vuelve a empezar una y otra vez)
And again, and again, and again, and again (y otra vez, y otra vez, y otra vez, y otra vez)

Did they beat the drums slowly (¿Sonaron los tambores lentamente?)
Did they play the fife lowly (¿Sonaron modestos los flautines?)
Did they sound the death march as they lowered you down (¿Interpretaron la marcha fúnebre mientras te metían bajo tierra?)
Did the band play the last post and chorus (¿Cantó la banda "La última carta"?)
Did the pipes play the flowers of the forest (¿Tocaron las gaitas "Las flores del bosque"?)


* "The last post" es un tema que se interpreta por los caídos por su patria.
** "The flowers of the forest" es el canto que se entonaba tradicionalmente por los muertos del Ejército británico.

Por cierto que esa tumba existe y es ésta:


La tumba pertenece a un soldado fallecido en la batalla del Somme y está en el cementerio británico de Authuille.

La modernista la dejo en manos de Fontella Bass y su "Rescue me".



La letra de la canción y su tremenda traducción:

Rescue me (Rescátame)

Rescue me (Rescátame)
Take me in your arms (llévame en tus brazos)
Rescue me (Rescátame)
I want your tender charm (quiero tu tierno encanto)
'Cause I'm lonely (Porque estoy solo)
And I'm blue (y estoy triste)
I need you (te necesito)
And your love too (y también tu amor)
Come on and rescue me (Venga ven y rescátame)
Come on, baby, and rescue me (Venga ven, nene, y rescátame)
Come on, baby, and rescue me (Venga ven, nene, y rescátame)
'Cause I need you by my side (Porque te necesito a mi lado)
Can't you see that I'm lonely (¿No puedes ver que estoy sola?)
Rescue me (Rescátame)
Come on and take my heart (Venga ven y llévate mi corazón)
Take your love and conquer every part (Coge tu amor y conquista cualquier parte)
'Cause I'm lonely (Porque estoy solo)
And I'm blue (y estoy triste)
I need you (te necesito)
And your love too (y también tu amor)
Come on and rescue me (Venga ven y rescátame)
Come on, baby, and rescue me (Venga ven, nene, y rescátame)
Come on, baby, and rescue me (Venga ven, nene, y rescátame)
'Cause I need you by my side (Porque te necesito a mi lado)
Can't you see that I'm lonely (¿No puedes ver que estoy sola?)
Rescue me (Rescátame)
Take me in your arms (llévame en tus brazos)
Rescue me (Rescátame)
I want your tender charm (quiero tu tierno encanto)
'Cause I'm lonely  (Porque estoy solo)
And I'm blue  (y estoy triste)
I need you (te necesito)
And your love too (y también tu amor)
Come on and rescue me (Venga ven y rescátame)
(Come on baby) (Venga, nene)
Take me baby (take me baby)(¿No puedes ver que estoy sola?)
Hold me baby (hold me baby) (Agárrame, nene -agárrame, nene-)
Love me baby (love me baby) (Ámame, nene -ámame, nene-)
Can't you see I need you baby (¿No puedes ver que te necesito, nene?)
Can't you see that I'm lonely (¿No puedes ver que estoy sola?)
Rescue me (Rescátame)
Come on and take my hand (Venga ven y coge mi mano)
C'mon, baby and be my man (Venga, nene, y sé mi hombre)
'Cause I love you (Porque te amo)
'Cause I want you (porque te quiero)
Can't you see that I'm lonely (¿No puedes ver que estoy sola?)
Mmm-hmm (mmm-hmm)
Mmm-hmm (mmm-hmm)
Take me baby (take me baby) (¿No puedes ver que estoy sola?)
Love me baby (love me baby) (Ámame, nene -ámame, nene-)
Need me baby (need me baby) (Necesítame, nene -necesítame, nene-)
Mmm-hmm (mmm-hmm)
Can't you see that I'm lonely (¿No puedes ver que estoy sola?)

viernes, 3 de agosto de 2012

BATWAYNE

Diferentes símbolos de Batman (pillado en el blog de Fuitamo).

Batman no es simplemente un símbolo que puede ser usado por cualquiera, como dan a entender en la tercera entrega de la estupenda saga filmada para la gran pantalla por Christopher Nolan. Batman ha tenido durante 70 largos e incombustibles años nombres y apellidos: Bruce Wayne (Bruno Díaz para los hispanohablantes de antaño) y ningún otro personaje de la DC tiene derecho a llevar la capucha y la capa del Caballero Oscuro bajo esa misma denominación.
A decir verdad, soy más deceniano que marvelita, sólo por el hecho de que mis dos principales superhéroes son de la Casa DC (Batman y Superman, por ese orden), muy a pesar de que prefiero mucho antes el universo Marvel, más apegado al mundo real con ciudades y ubicaciones que existen físicamente, que la invención originada por la cabecita de Malcolm Wheeler-Nicholson y que tuvo como escenarios primordiales a Metropolis, Smallville o Gotham City para sus interesantísimas historias de ficción. No en balde, me inicié en los comics de la mano de Los Cuatro Fantásticos y me hice muy amigo -por similitudes conmigo- de Peter Parker/Spiderman, o lo que es lo mismo merced a la portentosa y muy envidiada por mi parte imaginación de Stan “The Man” Lee, cuando todavía era un pipiolo preadolescente en mi Cáceres natal (adoro con toda mi alma ese quiosco del Paseo de Cánovas que tenía el lateral izquierdo siempre plagado de portadas de historietas con la firma del genial Rafael López Espí y que, Gracias a Google, he comprobado con gozo infinito que todavía existe).
Imagen del quiosco de Cánovas (Cáceres) donde me abastecía de cómics.

Volviendo al caso que me concierne, el descubrimiento de Batman fue para mí como una apertura de ojos a lo San Pablo. Estaba un tanto harto de la colorida densidad con la que en los 70 la Marvel trataba al mundo de los superhéroes y volví la mirada hacia la refrescante oscuridad del Hombre Murciélago. No porque fuera más simple que sus colegas de la casa rival, que no era el caso, sino por lo que entrañaba ese personaje nacido en mayo de 1939 del entusiasmo primitivo de Bob Kane: Un hombre de carne y hueso, que se alejaba del prototipo de metahumano con poderes de ninguna índole y cuyas armas principales eran su extremada destreza física (fruto de un entrenamiento más allá de lo racional y del conocimiento profundo de las artes marciales), su increíble poder de observación y deducción (no en balde se le apellida como “el mejor detective del mundo” y actúa como líder natural de la Liga de la Justicia Americana, LJA), su inconmensurable riqueza (que le permite obtener todo tipo de carísimos y utilísimos juguetitos) y su obsesión (surgida a raíz de ver cómo sus padres eran asesinados ante sus ojos, lo que le llevó a crear un alter-ego en forma de murciélago humano, que prácticamente acaba fagotizando su vida entera, para aterrorizar a los delincuentes que habían ocupado como una infestación su ciudad natal durante los penosos años de la Depresión) y que le otorga, a través del paso inexorable de las décadas, la fuerza necesaria para continuar incluso más allá de cualquier límite físico o mental.
Ése es Batman y no ningún otro. Puedo presumir de contar con una de las más amplias colecciones de comics y “novelas gráficas” de España acerca de este cercano personaje, y es cierto que se han postulado numerosas versiones sobre un mismo elemento (en su mayoría de mi gusto, aunque no en su totalidad), pero todos ellas manteniendo en común el hecho de que bajo la máscara y el disfraz, que es lo único que variaba en mayor o menor medida, se encontraba la misma persona: Bruce Wayne.
Imagen cogida de El bardo suicida en la que se ve a Batman/Bruce Wayne
dejando flores en la tumba de sus padres (la razón y el origen de que el
personaje oscuro exista).

Me temo que como todo en la vida, también en la DC fueron incapaces de sacarle el verdadero jugo a un Batman que en malas manos podría morir de éxito. Por ello consideraron que a principios de los 90 del siglo pasado había que dar un giro radical al superhéroe más afamado de la historia y lo único que se les ocurrió (supongo que a la parte más juvenil de los ejecutivos de la casa) fue quitarlo de en medio, no de forma tan radical como ocurrió con Clark Kent/Superman, al que asesinaron de forma burda, infantil y absurda (con un ser sacado de la manga llamado Juicio Final), pero sí dejándolo paralítico de la mano de un brutal Bane (que, precisamente, protagoniza la oposición a Batman en la tercera entrega  de Nolan). Pero es que a quien dañaron la espalda, quebrándole la moral y el espinazo, fue a Bruce Wayne, con lo que si Batman debía de continuar actuando tendría que ser a través de otra persona con nombres y apellidos diferentes para darle forma a un oscuro envoltorio traje que de otro modo se queda en una mera carcasa vacía.
Los “genios” de la DC pensaron entonces en Jean-Paul Valley, alias Azrael, quien se supone que ”mejora” el traje de murciélago agregándole ciertas armas y que basa toda su actuación en la mera fuerza física, obviando prácticamente la deducción y las dotes detectivescas del primero. Todo un fracaso que, por mi parte, se tradujo en el abandono de la serie habitual de Batman hasta que alguien decidió que tendría que regresar Bruce Wayne a ocupar el sitio que le corresponde bajo el manto de este  superhéroe único.
Es más, en uno de los números de esa (para mi gusto) lamentable saga la extremadamente sensual Selina Kyle/Catwoman se tropieza con Jean-Paul Valley en los tejados de Gotham y la gata le espeta directamente en su alma unas palabritas nacidas del chispeante genio del  apasionado juntaletras Doug Moench que de seguro le tuvieron que doler bastante al nuevo Caballero Oscuro: La voluptuosa felina le hace ver claramente que él no es “el” Batman y el hombre que está bajo la máscara se queda asombrado por el descubrimiento de la mujer, aunque insiste en señalar que es el Hombre Murciélago. “Puede que un Batman, pero no eres él… Lo que significa que fue gravemente herido por Bane”. “Yo superé eso. He vencido a Bane”, responde el muchacho herido en su orgullo. “Eso aún no te hace ser él. Y hay otra prueba”. “¿Cuál otra?”, inquiere un tanto mosqueado el rubio enmascarado. “Llámalo calor, feromonas…”. Valley desconoce a qué se refiere la Gata y se limita a intentar repetir “Feroz…”. “Atrayentes químicos. El Batman auténtico apesta a ellas. Tú eres casi estéril”, le aclara su oponente femenino. Casi nada.
Pocos números después, y siempre dentro de la saga KnightQuest (La Cruzada) al archienemigo de Wayne, el Joker, aprisiona al nuevo Batman y tras descubrir por sus movimientos y su brutalidad sin elegancia que no es tampoco el auténtico se desespera y pierde por completo el interés en él. En esta ocasión, fue Chuck Dixon quien también parece rebelarse, a través de las palabras y la actitud de los personajes a los que ha dado vida en su guión, contra un cambio tan sonoro que la DC no tardó en solventar con la vuelta de un Wayne recuperado casi en su totalidad.
Momento de la "muerte" de Batman por los rayos Omega de Darkside.

Tras un periodo de cierta normalidad, los “genios” de la DC volvieron a las andadas en 2009 (otra demostración de que cuando algo va bien siempre hay que estropearlo de alguna manera) y esta vez sí eligieron eliminar a lo calabrés a nuestro amigo Wayne. Matarlo. Así de simple. Fue a través de Darkside, que lo funde con sus rayos oculares tipo Omega. Eso es lo que intentaron dar a entender durante bastante tiempo, aunque luego se retractaron e hicieron volver al detective en una especie de odisea temporal que se inició en los tiempos prehistóricos (a donde fue enviado en realidad en lugar de morir) hasta llegar a la actualidad en lo que supone otra saga penosa donde las haya y totalmente carente de imaginación. Entre tanto, le cedieron el manto del murciélago a Dick Grayson (Ricardo Tapia para los hispanohablantes), alias primer Robin y posterior Nightwing), tras un rocambolesco encuentro con otro exmuerto (Jason Todd, AKA segundo Robin), quien en un primer momento se hacía pasar por Batman.

En efecto, una historia excesivamente enrevesada, absurda y carente de sentido, cuyo único fin era intentar aumentar las ventas y, de paso, darle un giro radical a su mejor personaje, obviando por completo a la internacional legión de seguidores de lo que es el concepto clásico de Batman para captar la atención de un público nuevo. Y me explico: Sin venir a cuento, y de nuevo en Gotham City, a Bruce Wayne le da la estúpida paranoia de dejar su legado en manos de diferentes “batmans” por todo el mundo elegidos personalmente por él, creando una especie de gran empresa con filiales en todos los países (Batman Inc.) que ahora explota la editorial ECC en lugar de la DC.
Pues ahí se lo coman ellos con papas, porque a mí me han perdido definitivamente como cliente.
No hay más que echarle un vistazo a las palabras de su fallecido creador (http://www.batmania.com.ar/paginas/bob_kane.htm) para darse cuenta de que la idea sin Bruce Wayne carecía de sentido. Y por si fuera poco, aquí tenéis un excelente trabajo de un psiquiatra (el doctor J. A. Ramos Brieva, curiosamente, un cacereño como el que suscribe este escrito) que ha estudiado la personalidad de Batman y que, según él  mismo dice es a Bruce Wayne a quien se está analizando, porque él es quien ha dado forma al manto que protege la noche gothamita. (http://www.sedice.com/modules.php?name=Documents&file=index&start=rinconautor&func=dlfile&target=&filename=Batman_visto_por_un_psiquiatra_2.pdf). Que lo disfrutéis tanto como yo lo estoy haciendo.
Esto es un añadido prácticamente obligado (lo siento):
http://www.abc.es/cultura/20140420/abci-batman-aniversario-201404202001.html?utm_source=abc.es&utm_medium=modulo-sugerido&utm_content=noticia-AB&utm_campaign=outbrain=obnetwork.


 Entre tanto, como no podía ser de otro modo, aquí se incluyen varias versiones del tema Batman de la genial serie (por inocente, colorida y graciosa) que en mi infancia me encantaba.

Esta es la versión de The Who (antes vuelve a sonar la versión original de la serie, pero merece la pena por las imágenes):



Y ésta, de The Jam:


Aunque parezca mentira, acabo de descubrir a esta estupenda voz (Lavern Baker) y nada mejor que darla a conocer con el tema Batman to the rescue: