miércoles, 11 de febrero de 2026

De la inmortalidad a la Nada

Adri, hace ya un porrón de años, limpiando el polvo (o sacando brillo) a sus primeros discos de oro


Lo que han hecho con mis sobrinos Ayax y Adri no tiene nombre. Y digo 'han', sin concretar, porque se ha tratado de una situación anónima, oculta, cobarde, bien planeada, orquestada desde el principio, pensada para hacer el mayor daño posible y buscando ocultarse en el infinito camuflaje de las enigmáticas redes sociales, donde la interacción es en demasiadas ocasiones impunemente secreta, amorfa y desconocida. 

Donde los 'sin rostro' campan a sus anchas vomitando falsedades mezcladas con medias verdades de forma constante hasta que se solidifica y cobra la forma de una verdad de peso. Y no por mucho repetir una mentira acaba siendo verdad, aunque el mentiroso, a base de insistencia, termine creyéndosela de verdad. 

Hay que tener en cuenta que todo lo que se genere y se edifique a partir de una mentira, aunque parezca una maravillosa obra de ingeniería genial, todo el resultado final acaba siendo una mentira.

Esas acusaciones anónimas, ocultas y cobardes contra ambos les han dañado en su imagen, en su vida profesional –como músicos y como actor en el caso de Ayax– y su vida personal hasta destrozarla.

Ahora se trata de esperar a que la justicia –mejor dicho los tribunales, porque justicia como tal no existe en ningún rincón del mundo y la labor de un juez/jueza se limita a aplicar las leyes y no a impartir justicia– actúe y saque a la luz todo el entramado digital subterráneo puesto en marcha sólo y exclusivamente para machacarlos.

Ellos intentaron hacerse un hueco en un mundo complicado, donde si las cosas salen bien subes disparado como la espuma del cava caliente, pero donde la otra cara de la moneda es la cruel respuesta del olvido en cuanto se tuercen un mínimo las cosas. Y ese abandono es el que llevan meses experimentando mis sobrinos.

De todos modos, el Adri sabe recomponerse como nadie y ha elaborado un nuevo disco con una fuerza inusual; digno de ser escuchado, por encima de escándalos inventados y falsas premisas.

Lo único bueno de todo esto es que tanto al Adri como al Ayax les han desaparecido toda esa rehala de supuestos amigos y amigas de conveniencia, los y las lameculos que pululaban a su alrededor con el suave aroma y la cómoda tibieza de la fama, el ejército de chupópteros gorrones que se les adhirieron como lapas a una ballena o gonorrea a los puteros mientras hubiera reluciente dinero y fiestas a su costa.

Toda esa lamentable e inútil excrecencia humana se ha evaporado en la nada (los amigos y amigas que ahora les han quedado son como preciosos diamantes que, por supuesto, tienen que mimar y cuidar por lo que han demostrado como personas y allegados), y eso, amigos míos, es un auténtico alivio tanto para ellos como para los que somos su familia.


¿Me estás olvidando?

En la niebla de la distancia

se desdibujan perfiles y líneas

y se disipan los recuerdos

antes duros como rocas.


¿Me olvidas cada día un poco?

Tu memoria es mi vida

y si me fallas

me volveré transparente

y sin nombre

hasta el final de los días.


¿Me has olvidado?

Voy de cabeza a la Nada

porque fuiste siempre tú

la que me sostuvo en alto

con inquebrantable poder invisible,

y ahora el sabor del miedo orilla en el alma.


Por supuesto, en esta entrada no pega otra cosa que uno de los temas que se incluyen en el nuevo disco suyo. Se llama Matrix y NO es ni de lejos la mejor de su nuevo trabajo.




No hay comentarios:

Publicar un comentario