domingo, 8 de diciembre de 2024

La nana del desencanto

Hermoso ejemplar de musgado árbol otoñal que mira al melancólico Norte con falsos ojos de primavera

Érase una vez un niño que se perdió en el bosque próximo a su aldea. Era un lugar sombrío, plagado de robles milenarios en cuyo interior corrían laberintos de serrín, sabiduría y terror a partes iguales, y anidaban búhos, lechuzas y mochuelos que cazaban de noche, a la luz de unas estrellas tan lejanas como frías, en silencio, con alas de diamante y silencio letal, la sombra de fantasmas y engendros ligados a la tierra podrida.

Evidentemente, el niño sabía que NO debía ir bajo la arboleda y mucho menos alejarse hasta perder de vista la seguridad de las casas y sus cálidas humaredas de tierno hogar. Pero más se lo advertían más se arraigaba en su alma la semilla de la rebeldía y un día estalló de curiosidad.

Se plantó en la orilla de la umbrosa muralla leñosa y por un resquicio entre troncos se coló en la zona prohibida.

Lo primero que notó fue el silencio de algodón en sus oídos y, maravilla de maravillas, la innecesidad de respirar nunca más. Como los peces bajo el agua, su garganta se cerró adaptándose a una atmósfera sin oxígeno ni olores, y no sintió angustia en el proceso. Tampoco necesitó de sus ojos por la ausencia de luz y las pupilas se velaron sin dolor con un velo níveo de primorosa hermosura. Su piel se tornó verdosa y gris, insensible a los roces de ramas y zarzas que no lograron lacerarla.

En su interior la sangre dejó de fluir y un inmóvil fluido morado inundó sus venas como savia de helecho.

No era la muerte, pero tampoco estaba vivo y así vagó por el bosque primigenio con una ligera sensación de alivio en el hueco que dejó su alma en lo que creía era su pecho y cabeza unidos por millones de sutiles hilos plateados de esencia humana.

El niño muerto en vida pasó sus primeros años de transición hacia su nueva vida vagando por caminos invisibles tropezando de cuando en cuando con otros como él, sin cruzarse miradas, saludos o palabras, porque no importaban. También llegó a ver vivos que desprendían un agradable olor dulce que embriagaba sus no sentidos y despertaba algo parecido a la sensación de hambre. Pero ellos le importaban aún menos que los que eran como él, y, además, estaban fuera de su alcance más allá de la muralla de árboles entrelazados.

Una vez, cuando creyó que habían pasado siglos desde su bendita desobediencia, llegó a un inmenso claro bajo una bóveda celestial infestada de luces que le guiñaban su nombre largamente olvidado e intentó sonreír. Allí se permitió el lujo de abandonar su rumbo errante y tumbarse en la negra hierba de lo que estaba seguro que era una noche eterna, siempre con una luna llena cambiante de color a capricho, que le bañó por completo el cuerpo desnudo y liso.

Y entonces comenzó el cambio: Donde antes había pelo ahora eran plumas perfectas, sus ojos se agudizaron y descubrieron detalles y secretos hasta entonces ocultos a sus abotargados no sentidos. Sus brazos se transformaron en alas de poder y fuerza inimaginables. Sus pies pasaron a ser temibles armas afiladas como cuchillas y donde antes había una boca y una nariz, un pico acerado bostezaba su sorpresa ante el cambio.

Esta vez el hambre era real y buscó presas a las que dar caza.

El bosque guardaba en su más recóndito interior, casi en secuelas dimensionales a ras del suelo, infinitos claros donde otras tantas antaño personas experimentaban sus particulares metamorfosis. Y mientras que unos adquirían la forma temible de sombras fantasmales retorcidas como olivos viejos de siglos, otras iniciaban el vuelo cazando a los anteriores.

El antes niño sonrió feliz por dentro mientras se lanzaba sobre su primera víctima, que apestaba a un miedo reconocible, al tiempo que en su interior sabía que así iban a ser las cosas por los siglos de los siglos y más allá incluso del tiempo finito.


Aviso ubicado en una de las paredes del actual geriátrico de la Fundación Doña Fausta Elorz habilitado en la antigua cárcel masculina de la calle Torrijos, donde los golpistas dejaron que se pudriera Miguel Hernández

La nana del desencanto.

La nana del desengaño.

La nana del fraude,

pero no de la mentira.


¿Qué duele más, la palabra de barro

en una boca sin dientes y lengua de brea,

aunque sincera,

o lisonjas y amores disipados por la tormenta

de transparencia intangible y lechosos sueños de niebla

que mueren cada mañana al romper el alba?


La nana de la furia.

La nana de la soledad callada.

La nana de la ira sin fuerza.

Las canciones se marchitan en el tiempo del olvido.

Las flores son belleza efímera

que languidece con la escarcha de las horas.


No hay cielo sobre mi cabeza.

No hay suelo a mis pies.


Una espiral estriada que secuestra las risas y sonrisas

perdidas en un laberinto de ácidas luces irisadas.

Secretos ocultos en el corazón de cada hombre

que brotan amargos cuando son insoportables

y marcan el sello de la igualdad a fuego

sobre el espejismo vanidoso de la extraordinaria singularidad.

Todos diferentes en la unidad;

todos unidos en la especial esencia que nos distingue.


La nana de la solitaria palabra.

La nana de nombre impronunciable.

La nana del vacío que me arrastra

y devora por dentro;

el vacío que soy y que llena mi alma.


La nana de la muerte en vida.

La nana de la insensible existencia.

La nana que pulveriza el hielo

para que el lenguaje musical y primigenio

te envuelva en el último viaje hacia la nada.


La nana de la paz sencilla.

La nana del descanso sin miedo.

La nana de las manos leves sobre el pecho,

los ojos cerrados y la ausencia de aliento. 


He de reconocer que me gusta mucho Kortatu. No hacen música elegante, pero sí bailable y divertida, de la que te llega como una flecha directa al interior. O te encanta o la odias, como si no hubiera término medio ni fronteras sentimentales. Así de radical. 

Hoy en día en esta Piel de Toro de enormes diferencias lo hubieran tenido crudo para darse a conocer, especialmente por sus tendencias políticas, pero tuvieron la imensa suerte de nacer en una época de efervescencia mental y creativa, un país quizá más libre del que se intuye ahora, y nos pudieron traer el Ska visto bajo su particular tamiz 'punkarra' con temas como 'El último Ska', 'Sarri Sarri', 'Jimmi Jazz' y su estupendo y genial 'Don Vito y la revuelta en el frenopático', que es la que plasmo a continuación, junto a 'Egunero', de Hertainak, que igualmente me vuelve loco. 

Me enamoré de ellas la primera vez que las escuché en 'Los 33 de Radio 3' (¿o eran ya 'Los 333' o 'Los 3.333'...?).

PD. Ambas canciones forman parte de un recopilatorio que he abierto en Spotify titulado Piezas (de Hubi) y que desde aquí invito a todos y todas que lo conzcan y lo disfruten. Ese recopilatorio hace refrencia a todo lo que me fue llamando durante mis múltiples y diferentes épocas musicales. 

Hay un poco de todo y todas las canciones me tocan, de un modo u otro, el alma o han sido importantes para sostenerme, reivindicarme o posicionarme en una sociedad y una vida que no suelen ser ni amistosos ni un puto camino de rosas. 

Muy  muy, muy recomendable escuchar la lista en formato aleatorio (sorprende más).







lunes, 26 de agosto de 2024

Cantando con las manos

Sofía y Paula delante de una increíble Lambretta en Córdoba, un sábado, 13 de julio de 2019


Me cuesta horrores escribir esto. Implica reconocer que soy un padre lamentable, que no supo afrontar las dificultades por las que han pasado sus dos hijas y miró a un lado dejando pasar cobarde el tiempo. Ese tiempo que ahora anhelo y no encuentro, porque el pasado está muy lejos transformado en piedra y desconozco por completo la fórmula para frenarlo todo y retroceder sobre mis pasos.

Me guardo mis miserias para rumiarlas en soledad tratando de evitar deshidratarme por el llanto, que me ahoga y me daña en los huesos del pecho. Mis vergüenzas me sangran por dentro y son mías. No estoy preparado ni tengo voluntad para desvelarlas.

Baste saber a día de hoy que la madre de ambas, más fuerte, más sabia, más vital, con una infinita y mayor capacidad para amar, las ha sacado adelante, aunque, como bien dice la poeta, aún están en el camino y las tres tienen mucho que aprender bebiendo sedientas de las venas abiertas de la vida.

Mis hijas han heredado una enfermedad (de ésas que se incluyen con extraña amabilidad en los 'inescrutables caminos del Señor') que afecta a los órganos. Nacieron ya hipoacúsicas y con los riñones severamente dañados.

Paula en Estepona el 19 de abril de 2019, descomponiendo gaviotas con la mente

Eso ha marcado profundamente a la mayor, Paula, a quien los sinsabores de la gente destruyeron su fresca inocencia infantil reduciéndola a ácidas cenizas amargas, y durante demasiados años vagó por un densísimo valle de sombras con la única luz que le aportaba su madre.

Fruto de esa experiencia se le endureció el alma. Se le cristalizó como el cuarzo. Se reflejaba en sus ojos, más profundos que cuando era niña y con una constante interrogante en la mirada: "¿Va ser siempre así?".

Ella no cuestionaba la razón; no quería explicaciones.

Sólo quería saber si alguna vez, algún día, la nave sin remos y sin timón en la que se encontraba navegando por inercia viraría con nuevo rumbo hacia el País de las Sonrisas vetadas para ella.

Si de niña era ya una belleza externa, pero también con intensos reflejos en su dulce interior, a día de hoy es una mujer menuda, como si su fuerza interna la hubiera mantenido con gravedad pegada a ese suelo que nunca la vio caer, y preciosa. Hasta extremos insospechados.

Creo que en un principio ella no era consciente de lo bonita que llegaba a ser, pero su madre le arrebató la ignorancia, se la arrancó de las manos y de los ojos, la puso delante de un espejo y, por fin, llegó a reconocerse. Y lo que es más importante, a gustarse.

Sofía y Paula en Los Caños de Meca el 14 de septiembre de 2018

Tiene la agudeza y la inteligencia natural de un superviviente nato. Destaca sobremanera en comunicar lo que tiene dentro usando cada centímetro de su piel y habla con las manos como hacen los sabios con palabras habladas o escritas.

A veces me da la sensación de que es capaz de ver la mentira oculta detrás de los gestos y muecas, pero a cambio no sabe mentir y el humor y la ironía desatan su ira. Su inmensa capacidad le ha permitido romper barreras de inútiles guetos impuestos y autoimpuestos, y ahora sabe nadar entre dos aguas con la facilidad con que una gaviota cruza el cielo para adentrarse en el océano a la caza de su futuro. 

Ha crecido en un mundo donde impera la comunicación a distancia y ha sabido apropiárselo amoldándolo a sus posibilidades.

Como dije en su día en mi página de Facebook, yo creo que la culpa de que a Paula le guste la música la tienen sus primos carnales Áyax y Adri.

Las canciones que yo escucho a ella le quedan antiguas, rasposas, como polvo en la garganta.

Paula el 10 de agosto de 2018 en la capital cordobesa como una de las 'Gamboas'

Pero el Rap granaíno de sus primos se le metió dentro, como un punzón afilado abriéndose paso a través de una masa de gelatina densa: Con facilidad, pero sin prisas.

Eso le ha permitido saborear sus temas palabra a palabra, y cuando ella los canta, con la boca o con las manos, se las apropia, las siente y las haces suyas, a un nivel infinitamente elevado y superior al de cualquier oyente.

A Paula le gustan esos difíciles poemas urbanos entonados de sus dos primos. Pero no es como esa masa de moscones repugnantes que están siempre a su alrededor para hacerse una foto con ellos o exigir de cualquier modo que sus ídolos les hagan caso (y en caso contrario considerarlos unos creídos de mierda).

Sofi y Paula el 10 de agosto de 2018 en la capital cordobesa tras una sesión de cine de verano


Paula no necesita demostrarles nada a sus primos. Sólo le gustan, ya sea en casa o en el 'backstage', que se dice (entre bambalinas, vaya), de un concierto, y una manera de demostrárselo a sí misma es llevando esas letras a su mundo más íntimo: El de la lengua de signos, donde ella es emperatriz, señora y la puta ama.

Esto es 'Pájaro enjaulado', la última del Ayax, a la manera de Paula.




Pájaro enjaulado

Si un preso nunca recibe una carta
Vive con un nudo en la garganta (Ah)
Abre los ojos pero nunca se levanta
Está llorando debajo de la manta
Hace mucho que no escribe hasta las tantas
Y hace mucho que no raja la garganta (Ah)
Perdona si me olvido de que tu eres un cachito, un trocito de mi alma
Si conoces al Ayax, cuatro voces y se calma
Tú lo perdonas pero me lo apunta el karma
Si no escribía es porque no tenía alma (No)
Y porque pájaro enjaulado nunca canta
Y con el rap mi familia se afianza
Y con el rap te pagamos la fianza
Estoy pensando en comprarte una alianza
Formar una alianza, a la vieja usanza

Porque pájaro enjaulado nunca canta
Porque pájaro enjaulado nunca canta (365 días)

Si un preso ya no está contando ni el tiempo
Es porque ya está muerto por dentro
No recuerda cuanto lleva en ese centro
Pero recuerda cada parte de su cuerpo
En mis sueños te deseo, te poseo, luego siento un zarandeo y me despierto
Lloran por la noche pa' que nadie pueda verlos
Algunos mentan a su madre hasta durmiendo (Ay)
Algunos van esposado' al cementerio
Ningún baño de lágrimas apaga un cirio negro
Cuatro funcionarios, cinco leyes y un criterio
Cuatro paredes, cinco puntos y yo en medio (Ah)
Estoy rezándole a Rosario y a Remedios (Ay)
Estoy rezándole a Rosario y a (-)

Si un preso ya no está contando ni el tiempo
Es porque está ya (-)

Si un preso nunca recibe una carta
Vive con un nudo en la garganta (Ah)
Abre los ojos pero nunca se levanta
Está llorando debajo de la manta
Hace mucho que no escribe hasta las tantas
Y hace mucho que no raja la garganta (Ah)
Perdona si me olvido de que tu eres un cachito, un trocito de mi alma

Si un preso nunca recibe una carta
Vive con un nudo en la garganta (Ah)
Abre los ojos pero nunca se levanta
Está llorando debajo de la manta
Hace mucho que no escribe hasta las tantas
Y hace mucho que no raja la garganta (Ah)
Perdona si me olvido de que tú eres un cachito, un trocito de mi alma.

Paula tiene más vídeos en su Youtube 'PaulaSignaYT':







lunes, 19 de agosto de 2024

Feérico García Lorca

Lechuza y olivo, magia del Sur, en una imagen tomada de olivaresvivos.com

Creo que hoy es un buen día para publicar esta entrada con una canción dedicada al granaíno universal. Me encanta comprobar que en las redes sociales cada vez son más quienes dedican un pensamiento, un poema, una oración o una lágrima en el aniversario del asesinato de Federico García Lorca.

Una figura torturada por el tiempo, poco entendida, mal apropiada por las izquierdas ahogadas en rencores, relegada al cofre oscuro y peligroso de las admiraciones prohibidas de las derechas, que fascinó a Leonard Cohen y a Carles Esquembre, que enganchó el alma de José Monje Cruz 'Camarón' (el gigante de sombra transparente) con un anzuelo invisible de palabras mágicas, que sopló sobre inspiradas voces como las de Amancio Prada, Miguel Poveda, Paco Ibáñez o el inmenso Serrat... 

Placa que cuelga en la calle Alcalá, 102, donde Federico García Lorca instaló, en 1932, su casa definitiva en Madrid

Pero creo firmemente que a Lorca, al igual que a Miguel Hernández, hay que aproximarse con sigilo, con el alma limpia y la cabeza despejada de polvo, paja e ideologías. Conocerle a través de sus letras y palabras y no de quien habla de él y por él. Ser honesto con su figura y reconocer que te ha llegado o te deja indiferente. Lee a Lorca y no sobre Lorca, al menos al principio, y si te acaba fascinando bucea un poco más en su vida, en su obra y en su ciudad, la Graná de piel morena, o la Orihuela hortelana de azul marino del que hizo llorar a las cebollas desde su penosa celda hernandiana. 

Poesía, teatro, música y todo un mundo ante el que asombrarse, a pesar de sus intensas y profundas fealdades que hacen dudar al alma.

Luna lorquiana


A la hora exacta en que murciélagos y vencejos

cruzan sus alas en pleno vuelo

con las primeras estrellas rasgando el cielo

o con el viento fresco de un Sol renacido,

en esa hora de magia violeta

que corta las uñas a la Luna;

en esa cálida estación de eternas luces

que prolonga los sueños bendecidos;

en esa precisa hora tu desconocida voz

llamó rotunda y con prisa,

como si los segundos lastimaran

y el habla fuera un precioso don efímero

sostenido sólo por la férrea voluntad

de un millón de gargantas muertas.


Justo cuando el duende oscuro baila su danza

de secretos pasos en la hondonada del valle

y el fantasma de la senda hueca

deja que aniden los búhos sobre musgo de fuego

te oí hablar sin palabras:


Que prefieres el día a la noche,

que un mundo sin el ritmo de la música

es el estéril desierto herido del Rey Pescador;

que te pierden los ojos verdosos de las gitanas,

que un buen vaso de vino es como un beso de vida plena

y que el amor perdido jamas vuelve a ser el mismo.


Todo eso dijiste sin labios

con la lengua repleta de tierra y los dientes velados.


¡Ah! Y que cada medio siglo,

en el equinoccio de primavera radiante,

ésa que acariciaba tu alma de niño,

la leve lechuza se posa a medianoche

sobre la piedra blanca que marcó tu destino

a beber la sangre amarga de un planeta sin poetas.


Aquí pega Camarón y su 'Leyenda del tiempo'. No es que yo sea muy de Flamenco, pero el gaditano eterno tiene un puntito de Rumba con toques de Jazz que me gusta y que tiene su máxima expresión en 'Volando voy' (que añado aquí también porque me sale de las tripas, aunque la letra sólo sea de la primera). Por cierto que en la guitarra están Raimundo Amador y Tomatito. Casi ná.

He leído, además, en Njoy Magazine que cuando Camarón y su productor Ricardo Pachón preparaban el disco 'La leyenda del tiempo' éste último pidió a una profesora de la Universidad de Copenhague una serie de cuartetas octosílabas para adaptarlas al cante del genio y entre ellas envió unos versos de 'Así pasen cinco años'.

A Camarón le pusieron sobre la mesa varios poemas y tras leerlos todos eligió el de García Lorca. Una anécdota como otra cualquiera, si no fuera por lo que el de la Isla respondió cuando le preguntaron por qué ese texto: "No entiendo muy bien lo que dice, pero sé que tiene algo especial que los demás no tienen".

Pues eso. Déjate llevar...








La Leyenda del tiempo

El sueño va sobre el tiempo flotando como un velero. Nadie puede abrir semillas en el corazón del sueño. El tiempo va sobre el sueño hundido hasta los cabellos. Ayer y mañana comen oscuras flores de duelo.

El sueño va sobre el tiempo flotando como un velero. Nadie puede abrir semillas en el corazón del sueño.

Sobre la misma columna, abrazados sueño y tiempo, cruza el gemido del niño, la lengua rota del viejo.

El sueño va sobre el tiempo flotando como un velero. Nadie puede abrir semillas en el corazón del sueño.

Y si el sueño finge muros en la llanura del tiempo, el tiempo le hace creer que nace en aquel momento.

El sueño va sobre el tiempo flotando como un velero. Nadie puede abrir semillas en el corazón del sueño.

miércoles, 12 de junio de 2024

No me importa no tener tumba

Fosas comunes en el Cementerio Municipal de San José de Cabra (Córdoba) cogida de Córdoba Hoy

 

¿Habíais pensado alguna vez en la posibilidad de una guerra civil en vuestro país? Digo ahora mismo, en la actualidad. ¿A que suena raro? Incluso absurdo. Yo supongo que lo mismo pensarían en España antes de julio de 1936, porque para el común de los y las mortales las cosas nunca van tan, tan mal como para que estalle un conflicto armado entre parientes y amigos, que desemboque en un choque brutal de odios enfrentados, capaz de despertar horrores ocultos en el alma y atrocidades sin nombre impensables en una situación de 'normalidad' para hacer sufrir hasta el infinito al 'enemigo'.

En la Piel de Toro, en la Tierra de Conejos, en el punto donde han confluido de manera irremediable las principales culturas del Universo a través de los siglos, donde se supone que debería haber surgido un espíritu real de convivencia y tolerancia, es a día de hoy uno de los países del mundo con más fosas comunes repartidas por toda su geografía, y hay una parte importante de la población empeñada en que siga siendo así, y es un país donde la sombra de una guerra fratricida y el posterior régimen dictatorial surgido de la muerte se ha prolongado hasta nuestros días dividiendo claramente a la población, en una predisposición generacional cada vez mayor y más marcada.

Y vuelvo a preguntar: ¿Veis factible que haya una guerra civil en la actualidad en vuestras casas? Pensadlo. Si fuera así, ¿cuántos bandos habría? ¿A cuál perteneceríais? ¿Sabríais a quién combatir? ¿Pelearíais siquiera? ¿Cómo reconoceríais al enemigo? ¿Porque llevaría 'otro' uniforme? ¿Y si no hay uniformes? ¿Porque estén enfrente? ¿Sólo por estar delante ya es el enemigo? ¿Qué pasaría si os encontrarais a vuestro mejor amigo en las filas opuestas? ¿Lo mataríais? ¿Y si es ese profesor que os sacó de un apuro gordo cuando erais unos críos? ¿También? ¿Aprovecharíais la ocasión para depurar vuestros propios demonios y eliminar a esas personas odiadas que os hicieron la vida imposible? ¿Y si están en 'vuestro bando'?

¿Creéis de verdad que no puede haber una guerra civil en vuestros países? ¿O simplemente guerra? ¿Pensáis que las guerras son sólo del 'Tercer mundo'? ¿Africanos perdidos y sin alma que se despedazan porque la vida pierde su valor en una tierra sin nada? ¡Mirad a Ucrania y Palestina!

El silencioso grito de la injusticia


¿Y si os dijera que la abundancia hace tiempo que ya no es tal?

¿Y si el agua que dejáis correr alegremente en vuestros grifos fuera en breve la principal causa de un conflicto armado?

¿Y si la vida fácil y mullida, pero con profundas desigualdades sociales, que lleva Occidente durante décadas es el germen de su desaparición como 'Primer mundo'? ¿Y si las pantallas a las que tenéis cosidos los ojos os impidieran ver la realidad de un mundo que no es ni tan brillante ni tan luminoso ni tan controlado?

¿Y si ese Ejército en el que confiáis vuestra seguridad y vuestras vidas se volviera de repente contra vosotros, como ocurrió en España en 1936? ¿Y si el juramento de protección y lealtad tuviera resquicios por los que fluyen diferentes y sutiles interpretaciones?

¿De verdad pensáis que la guerra, que ha estado acompañando a la humanidad desde sus orígenes, es una cuestión lejana y ajena a vuestras vidas? ¿Tenéis acaso a vuestro alrededor un invisible e inquebrantable escudo de inmunidad o algo por el estilo?

¿Seguís viviendo la vida como un día más en lugar de como algo precioso y preciado que hay que apurar a fondo como si fuera siempre el último segundo de existencia? ¿Pensáis que el tiempo es derrochable por sentiros inmortales?


No me importa no tener tumba.

El anónimo asesino de iguales

diluirá su memoria en una guerra blanca

de luces oníricas que danzan en la cima del mundo.


Me da igual si me pierdo en el tiempo...

El fracaso de la vida,

la victoria de la muerte,

la ruptura fraternal de unos lazos

hechos jirones.


Más allá del sueño y del deseo

hay verdades de oscuro granito gris

gravitando a ras del suelo por el peso

que aplastan ajenos el vuelo de las sonrisas.


Qué más da si se me olvida.

Uno más en la niebla que deforma siluetas

de seda antes que la disperse el viento.


La palabra del silencio.

La mirada del vacío.

El tacto de tus secos huesos.

El amargo trato de tus besos.


Ya sin cuerpo,

la ira se entumece en el abrazo de la Nada. 


¡Uy! ¡Qué entrada más lúgubre me ha quedado! Esto hay que resolverlo con un pildorazo de música que te devuelva a tu placentera vida interior. No por nada somos sibaritas musicales y hay canciones para cada ocasión de la vida.

En este caso he optado por un tema que escuché cuando Eurovisión no era tan sumamente asqueroso como lo es ahora y algunos temas que sonaban en ese festival eran bastante dignos. Por entonces, en España se estudiaba bastante francés en los colegios y a nivel particular también.

Maravillosa Hardy con esas botas de caña y un buen café. Hasta siempre.


Me gusta Francia. Me encanta ese país. He tenido la inmensa suerte de conocer algunos de sus rincones más bellos en Bretaña o en Normandía, la Isla de Oléron, la ciudad de París, que trasciende al mero concepto de Francia y pasa a ser universal (como ocurre con Nueva York, que va más allá de Estados Unidos) o Chamonix y los Alpes. Ya no es sólo su país y su espíritu galo-celta; es también su cultura, y en ella va ligada con lazos indisolubles su música.

Están sus musas sixties, como France Gall, Sylvie Vartan, Françoise Hardy (fallecida ayer mismo), Annie Chancel... Pero no he escogido a ninguna de ellas. Me inclino por Marie Myriam y su canción L'oiseau et l'enfant. Un tema que ganó Eurovisión en 1977, cuando el Punk daba ya coletazos muy serios en Londres y los Sex Pistols le vomitaban su asco cervecero a la cara de la vida.

Una canción que es un auténtico canto (valga la redundancia) a la vida. Pegó fuerte en su tiempo (aunque ha caído en un extraño olvido), tiene todavía toques musicales orquestados que recuerdan a la década anterior, cuando las grabaciones estaban muy mimadas, y la letra es un auténtico poema (que por supuesto os la trasladado aquí y os lo traduzco). Anadiplosis en estado puro.



L'Oiseau el l'enfant (El pájaro y el niño)

Comme un enfant aux yeux de lumière (como un niño de ojos luminosos)Qui voit passer au loin les oiseaux (que ve pasar a lo lejos los pájaros)Comme l'oiseau bleu survolant la Terre (como el pájaro azul que sobrevuela la Tierra) Vois comme le monde, le monde est beau (y ve cómo el mundo, el mundo es bello)
Beau le bateau, dansant sur les vagues (Bello es el barco, bailando sobre las olas)Ivre de vie, d'amour et de vent (ebrio de vida, amor y viento)Belle la chanson naissante des vagues (Bella es la canción que nace de las olas)Abandonnée au sable blanc (abandonada sobre la arena blanca)
Blanc l'innocent, le sang du poète (Blanco es el inocente, la sangre del poeta)Qui en chantant, invente l'amour (que, al cantar, se inventa el amor)Pour que la vie s'habille de fête (para que la vida se vista de fiesta)Et que la nuit se change en jour (y que la noche se convierta en día)
Jour d'une vie où l'aube se lève (El dia de una vida en la que el alba se levanta)Pour réveiller la ville aux yeux lourds (Para que se despierte la ciudad soñolienta)Où les matins effeuillent les rêves (donde las mañanas deshojan los sueños)Pour nous donner un monde d'amour (para darnos un mundo de amor)
L'amour c'est moi, l'amour c'est toi (El amor soy yo, el amor eres tú) L'oiseau c'est moi, l'enfant c'est toi (El pájaro soy yo, el niño eres tú)
Moi je ne suis qu'une fille de l'ombre (No soy más que una niña en la sombra)
Qui voit briller l'étoile du soir (que ve brillar la estrella vespertina)
Toi mon étoile qui tisse ma ronde (tú, mi estrella que entreteje mi círculo)
Viens allumer mon soleil noir (ven a iluminar mi sol negro)

Noire la misère, les hommes et la guerre (Negra la miseria, los hombres y la guerra)
Qui croient tenir les rênes du temps (que creen controlar las riendas del tiempo)
Pays d'amour n'a pas de frontière (el país del amor no tiene límites)
Pour ceux qui ont un cœur d'enfant (para quienes poseen el corazón de un niño)

Comme un enfant aux yeux de lumière (Como un niño de ojos luminosos)
Qui voit passer au loin les oiseaux (que ve pasar a los lejos los pájaros)
Comme l'oiseau bleu survolant la terre (como el pájaro azul que sobrevuela la Tierra)
Nous trouverons ce monde d'amour (Tú y yo encontraremos ese mundo de amor)

L'amour c'est toi, l'amour c'est moi (El amor eres tú, el amor soy yo)
L'oiseau c'est toi, l'enfant c'est moi (El pájaro eres tú, el niño soy yo)

Comme un enfant aux yeux de lumière (Como un niño de ojos luminosos) 
(l'oiseau c'est toi) (El pájaro eres tú)
Qui voit passer au loin les oiseaux (que ve pasar a los lejos los pájaros)
(l'enfant c'est moi) (El niño soy yo)
Comme l'oiseau bleu survolant la terre (como el pájaro azul que sobrevuela la Tierra)
(l'oiseau c'est toi) (El pájaro eres tú)
Vois comme le monde, le monde est beau (y ve lo bello, lo bello que es el mundo)

Beau le bateau, dansant sur les vagues (Bello es el barco que danza sobre las olas)

(l'oiseau c'est toi) (El pájaro eres tú)
Ivre de vie, d'amour et de vent (ebrio de vida, de amor y de viento)
(l'enfant c'est moi) (El niño soy yo)

Belle la chanson naissante des vagues (Bella es la canción que nace de las olas)
(l'oiseau c'est toi) (El pájaro eres tú)
Vois comme le monde, le monde est beau (y ve lo bello, lo bello que es el mundo)

viernes, 31 de mayo de 2024

Una sombra crece en el Este...

Mapas superpuestos de Beleriand y la Tierra Media tomado de la página henneth-annun.net

Los que nos hemos enamorado a primerísima primera vista de la obra de Tolkien y ahora estamos releyendo sus libros, como es mi caso personal, no podemos más que lamentarnos (con la boca chica, eso sí) de la ingente cantidad de lagunas que tiene.

Ese vacío es, quizá o precisamente, lo que la hace tan irresistible y, a la vez, insatisfactoria para un buen puñado de sus adeptos. Al menos, yo me hago preguntas. Muchas.

Federico García Lorca


Siendo Fëanor el principal entre los principales de los Noldor del Este, ¿cómo es que hay tan escasa información sobre su persona? Su historia es tan misteriosa como lo es la voz y la tumba de Federico García Lorca.

¿Qué sabemos, precisamente, de Gothmog, Señor de los Balrog y asesino de Fëanor? ¿Quién es el último de los Balrog, que cae ante Gandalf? ¿Tiene nombre (una de las principales obsesiones de JRR Tolkien)?

Hay un auténtico océano de vacío en la historia de los Naugrim. Desde sus primerísimos primeros pasos hasta su desaparición. ¿Cómo sería una jornada habitual para un Elfo Oscuro de frontera? ¿Cuál es la historia de los Istari? Especialmente de tres de ellos.

Fëanor, con los tres Silmarils al cuello


Apenas hay cuentos sobre Aragorn como Trancos, sobre sus amoríos con Arwen, o de su juventud e infancia. Tampoco haya casi nada sobre sus compañeros, los Montaraces, que ni siquiera participan en la última guerra.

Me fascinan enormemente la maldad oculta en los Túmulos y de sus moradores, y la figura de Tom Bombadil y Baya de Oro, por lo poquísimo que se habla de ellos. ¿Qué cuentos tenemos de los Ents, salvo un poema y una canción? Incluso se podría profundizar en el nacimiento de los Atani y sus primeros encuentros con los Eldar Moriquendi.

¿Acaso la amistad entre Legolas y Gimli no da para mucho más allá de la destrucción del Anillo Único y antes de la marcha de ambos hasta Valinor? ¿Qué canciones hay de la vida de Smaug antes de caer en Esgaroth? ¿Se acabaron con él los grandes Urulóki? Es más, ¿qué fue de los Orcos que sobrevivieron a la caída de Sauron?

No es que pretenda resucitar al autor para que nos lo cuente él, ni tampoco sus sucesores, pero sí veo posible que quienes gusten de escribir cuentos bien podrían bucear en esas lagunas y, con todo el respeto del mundo hacia la obra original (a ser posible), ir extrayendo nuevas posibilidades haciendo que la obra de Tolkien esté en constante movimiento y más viva que nunca.

Mapa de Aman cogido de deviantart.com
Esto viene a cuento (¡ja ja ja!, nunca mejor dicho), porque una de esas noches de insomnio me pregunté qué habría pasado con el Señor Oscuro desde que le fue arrebatado el Único hasta que resurgió para derivar en la Guerra del Anillo, en el seno de la Tierra Media.

Ha salido un relato muy corto y con las menos referencias posibles a los libros, porque en un principio tenía pensado dejar en suspense al lector hasta prácticamente la última frase, pero luego lo vi como una tontería porque nada nunca sorprende para siempre, así que lo plasmo aquí tal cual lo elaboré. Dice así:

"Siento. Pero la tierra no gime agónica bajo mi peso. Soy consciente de mi propia omnipresencia, pero no oigo, no veo, no palpo. Soy intuición pura. Noto cómo se arrastran bajo la hierba multitud de livianas criaturas por inmensas galerías abiertas sobre, bajo y a través de la oca. Sé del poder y la fuerza que acumula el imponente árbol aferrado a la vida con sus implacables raíces. Conozco su inquebrantable voluntad, y la respeto tanto como la odio y la temo.

"Conozco la vida a través de los vientos que lanzan dentelladas heladas a una carne que no existe. Per ahí están faltando en mi entorno, tan invisibles como yo mismo. Ellos por transparencia ante la luz; yo por densidad en las tinieblas, y aún así percibo los mensajes que transmiten rápidos a todos los rincones, y sigo aprendiendo.

"Colecciono sentimientos de los que me alimento sin prisas. El pesar y la muerte; las múltiples risas que ocultan misterios, terrores, alegrías y locuras; el temor y la soledad; la confianza y la traición; el primer hálito de los recién nacidos; las bulliciosas despedidas de la guerra; el vacío de las almas condenadas y el pánico a la ausencia de memoria y amistades. Todo me llega, vertido hacia mí de forma irresistible. Y con cada sensación me fortalezco, soy más consciente, más notable, más sabio.

"Yo también navego en el tiempo en un espacio sin nombre. Esperando. Y al esperar, soy el esclavo de las tediosas horas y los días, de los años y las eras que abrumaron pesadas mi entresueño, pero ahora son ligeras.

Un Urulóki, del Bestiario de Tolkien de David Day
"He memorizado el ciclo de todo lo que se repite y lo he contabilizado en tres veces mil ocasiones, pero no me someto al transcurso de los segundos y no me agobia la vejez, porque ya no tengo cuerpo. Pero siento y recuerdo mis derrotas amargas y mis victorias ácidas. Todo lo que fui y todo lo que soy, aunque no me alcanzan los conocimientos que una vez tuve del futuro y del constante presente que fluye y al que está anclado ese temible y repugnante pueblo, maldito desde tiempos inmemoriales, por lo que sigo esperando con paciencia hasta que lo perentorio e ineludible se consuma.

"Carezco de forma consistente y constante. Soy fuego sin luz, soy el que devora tus sueños luminosos y esperanzas hasta que no sean más que polvo gris a merced y antojo del aire. Soy el que nunca duerme y te conoce por tus ojos y tu nombre. Soy el hacedor de pesadillas personales y el que moldea tus más recónditos temores. El que bebe lágrimas de terrores y miserias sin satisfacer nunca esa sed que me atormenta. Soy una y millares de mentes. Soy el que sigue notando el fantasma de mi carne herida de muerte sin muerte. Soy, fui y seré para hacer zozobrar tus primarios deseos hasta que fracasen hundidos en el frío océano del olvido.

"La tierra es verdad que no conoce mi huella, pero se estremece si me agito en su sueño. Y algo profundo en mí me ha llamado despertando del letargo. Soy yo y ese otro yo que me busca y al que busco. Somos dos. Somos uno. Soy más fuerte y él nunca dejó de serlo. Nacido de mi entraña, nos abrazamos en la distancia. Vendrá a llenar mi vacío. Vendrá para tener sentido conmigo. Ya por siempre dos. Ya por siempre uno.

Sauron-Annatar y la creación del Anillo Único por Mysilvergreen


"Y, entre tanto, olvidar viejas heridas. Evitar las nuevas. No habrá cuerpo que quebrantar ni dañar ni lacerar.  No se puede lastimar lo intangible. Pero mi voluntad se alimenta del odio y la necesidad de ajustar cuentas sin saldar en esta eternidad estéril y sin sonda en la que estoy aguardando.

"Siento más pensamientos que me buscan. Esperan mi regreso. Lo desean y requieren y también llaman cada vez con más insistencia, con mayor apremio. Y debo responder al reclamo, cumplir el destino y convocar a mi entorno a los hijos e hijas de las desesperanza. Yo les proporcionaré vidas que satisfagan el hambre largamente contenido y anegar el mundo con un nuevo orden.

"Yo les oigo susurrar con miedo 'Una sombra crece en el Este'. Hacen bien en temerme. Me restituyo a cada aliento. Sonreiría de tener boca. Gritaría de tener garganta para incitar a los míos. Comienza una era. Se cobrará con sangre y llanto cada agravio recibido".


Mi pasión por la mal llamada Música Celta es culpa de mi amigo Pedro Burzaco. Cuando estudiábamos en Navarra y él era estudiante de primer año fui a su cuarto y sonaban los Chieftains. De inmediato olvidé para qué había ido. Tan sólo le pregunté "¿qué es eso?" y me quedé embelesado con gran satisfacción de mi compañero.

Con el tiempo, me fui especializando y de la música tradicional irlandesa pasé a explorar otros países de raíces celtoides. Con Juan (Xuan) Álvarez Sánchez de Movellán descubrí a Beleño y su profundo tema 'Na C'al Fuau'. Llan de Cubel vino después de mi propia investigación y de Bretaña, el maestro: Alan Stivell, también gracias a Pedro, con su forma de tocar el harpa que transporta sin quererlo al lugar donde duerme la niebla. Suyo es el tema que he elegido para esta entrada.

Por cierto que tanto Pedro, como Xuan, Fernando Aguado y yo llegamos incluso a inventar un juego de mesa (totalmente elaborado artesanalmente pieza a pieza, con tablero incluido, sobre la Batalla de las Innumerables Lágrimas (Dagor Nírnaet Arnoediad), del Silmarillion, en el que Juan siempre gustaba de hacer de 'malo' (Melkor) lanzando sobre el campo de batalla una nube de humo con una intensa calada al Ducados que fumaba. Jugábamos hasta altísimas horas de la madrugada y teníamos la intención de vendérselo a la entonces poderosa Nike and Cooper (NAC), pero quedó en mero sueño de juventud. ¿Que si era bueno? Mejorable, pero magnífico.

Xuan, más asturianu que el Cuélebre, escribió en esos días una novela (que nos leía por capítulos cuando los terminaba) con la mitología asturiana de fondo y con un innegable aire tolkieniano, en la que tuve el honor de aparecer bajo el nombre de Odonwë. He de reconocer que le echo mucho en falta...



An hani a garan

An hani a garan, gwechall bihan er gêr
Pa oamp tostik an eil, an eil ouzh egile..
Ma ch'alon ne gare, ne gare nemet unan,
Pa oan bihan er gêr an hini a garan.

An hani a garan, gwezharall ma ch'are,
Kanañ a rae pa ganen, pa ouelen e ouele,
Hon div galon ne raent, ne raent nemed unan,
Pa oan bihan er gêr an hini a garan.

An hani a garan, bremañ, he deus ma laosket
Aet eo da broioù pell, d'ur vro n'anavezan ket
Aet eo d'ar broioù pell, da c'hounit he bara
Kollet, kollet eo din an hini a garan.

D'an hani a garan, ne ran nemet hirvoudiñ
Penaos, ken pell diouti, e ch'ellin-me beviñ?
Met petra a lavaran-me? turlebaniñ a ran
Dre hir soñjal atav en hini a garan.

D'an hani a garan, mar kollan-me ma fenn,
Evnedigoù ar c'hoad, kanit c'hwi ho kanenn
Evned, kanit er c'hoad kanit kenti-kentañ

D'an hani a garan, ne ran nemet huanadiñ
Huanadiñ noz ha deiz, deiz ha noz hirvoudiñ
Rak-se em eus savet ha rak-se e kanan
Kanennig ma c'halon d'an hini a garan.