Esta mínima nota es para comentaros que no he tenido más remedio que ir desde la primera entrada hasta la última visualizando a ver si los vídeos se podían contemplar, y en un 80% los he tenido que renovar.
La verdad es que me deja un tanto desolado, porque todo lo que escribo viene perfectamente acompañado bien de una imagen o bien de una canción que suelo buscar con ahínco en ambos casos para que sea lo más redondo posible.
Así que apelo a vuestra colaboración.
Desconocía que los vídeos de Youtube caducaban con el tiempo; así que os pido a todos los que entréis en cualquiera de los temas aquí publicados que si no podéis ver ni el vídeo ni escuchar la música, dejad de inmediato de leer y me lo indiquéis con un mensaje a pie de entrada.
Os juro por mi alma (que es inmortal) que haré todo lo posible para reponerlo de inmediato y que vuestra lectura esté amenizada como corresponde (si le añadís un buen whiskey, mejor que mejor).
Gracias de antemano.
Y como sé que vais a ser buenos conmigo (y, por extensión, con vosotros mismos, que adoráis este blog sin igual), os regalo con un temazo: "Suspicious minds", del señor Elvis Presley, en su época soulera, cuando había dejado atrás los años del cuero negro, el tupé y el R'n'R. Este tema lo colgué en otra entrada con una versión de los Fine Young Cannibals (http://jmjcollantes.blogspot.com.es/2013/02/parasitos-humanoides.html).
Suspicious minds (Mentes sospechosas)
We're caught in a trap (Estamos atrapados en una trampa) And I can't walk out (y no puedo salir) Because I love you too much baby (porque te quiero demasiado, nena)
Why can't you see (¿Por qué no puedes ver) What you're doing to me (lo que has hecho conmigo?) When you don't believe a word I say? (Cuando no te crees ni una palabra de lo que te digo)
We can't go on together (No podemos permanecer juntos) With suspicious minds (a base de mentes sospechosas) And we can't build our dreams (Y no podemos construir nuestros sueños) On suspicious minds (basándonos en mentes sospechosas)
So, if an old friend I know (Entonces, si una vieja amiga que conozco) Drops in to say hello (llora al decir hola) Would I still see suspicion in your eyes? (¿seguiré viendo la sospecha en tus ojos?)
Here we go again (Allá vamos de nuevo) Asking where I've been (Preguntándome dónde he estado) You can't see these tears I cry (no puedes ver las lágrimas que lloro) Tears I cry (las lágrimas que lloro)
We can't go on together (No podemos permanecer juntos) With suspicious minds (a base de mentes sospechosas) And be can't build our dreams (Y no podemos construir nuestros sueños) On suspicious minds (basándonos en mentes sospechosas)
Oh let our love survive (¡Oh! Deja que sobreviva nuestro amor) Or dry the tears from your eyes (¡Oh! Seca las lágrimas de tus ojos) Let's don't let a good thing die (no dejemos que algo bueno se muera) When honey, you know (sobre todo cuando sabes, dulce mía) I've never lied to you (que nunca te mentiré) You, you, you (tú, tú, tú) Mmm yeah, yeah (¡mmmm! sí, sí)
También os incluyo el "Help!", de The Beatles, porque este mensaje no deja de ser una petición de ayuda a todos vosotros.
Help! (¡Ayuda!)
Help! I need somebody (¡Ayuda! Necesito a alguien) Help! not just anybody (¡Ayuda! Pero no de cualquiera) Help! you know I need someone (¡Ayuda! Sabes que necesito a alguien) Help! (¡Ayuda!)
When I was younger (Cuando era más joven) so much younger than today (bastante más joven que ahora) I never needed anybody's help in any way (nunca necesité la ayuda de nadie en ningún sentido)
And now these days are gone (Y ahora esos días se han quedado atrás) I'm not so self assured (no me siento tan seguro por mí mismo)
Now I find I've changed my mind (Ahora ocurre que he cambiado mi mentalidad) I've opened up the doors (he abierto las puertas de par en par) Help me if you can (ayúdame si puedes) I'm feeling down (siento que estoy decaído) And I do appreciate you being round (y aprecio de veras que estés a mi lado) Help me get my feet back on the ground (Ayúdame a volver a poner los pies en tierra)
Won't you please, please help me? (¿Quieres, por favor, ayudarme?)
And now my life has changed in oh so many ways (Y ahora mi vida ha cambiado de tantas y tantas maneras) My independence seems to vanish in the haze (mi independencia parece desvanecerse en la bruma)
And now these days are gone (Y ahora esos días se han quedado atrás)
I'm not so self assured (no me siento tan seguro por mí mismo)
I know that I just need you (Sé que simplemente te necesito) Like I've never done before (como nunca antes lo había hecho)
Help me if you can, I'm feeling down (Ayúdame si puedes, siento que me caigo) And I do appreciate you being round (y aprecio de veras que estés a mi lado)
Help me get my feet back on the ground (Ayúdame a volver a poner los pies en tierra)
Won't you please, please help me? (¿Quieres, por favor, ayudarme?)
When I was younger, (Cuando era más joven) So much younger than today (bastante más joven que ahora) I never needed anybody's help in any way (nunca necesité la ayuda de nadie en ningún sentido)
But now these days are gone, (Y ahora esos días se han quedado atrás) I'm not so self assured (no me siento tan seguro por mí mismo) Now I find I've changed my mind (Ahora ocurre que he cambiado mi mentalidad) I've opened up the doors (he abierto las puertas de par en par)
Help me if you can (Ayúdame si puedes) I'm feeling down (siento que estoy decaído) And I do appreciate you being round (y aprecio de veras que estés a mi lado) Help me, get my feet back on the ground (Ayúdame a volver a poner los pies en tierra) Won't you please please help me? (¿Quieres, por favor, ayudarme?) Help me, help me. (Ayúdame, ayúdame)
Don Gato y su panda, uno de los personajes que más me han gustado de toda la vida. Cogido de hanna-barbera.wikia.com
Viví mi muy feliz niñez en una época dorada tremendamente marcada por lo que se visualizaba a través de la pequeña pantalla. Una televisión, todo hay que decirlo, bastante primitiva y demasiado incipiente, en la que señoreaban las series de dibujos animados vespertinas (que se usaban tanto para cubrir los abundantes huecos en blanco entre grandes programas o cuando se intentaba dar un —gracias sean dada al Gran Mod-ernista— no tan extendido golpe de Estado en la Piel de Toro), con una única cadena sobre la que poder debatir por parte de todo el mundo al día siguiente (y mucho más tarde la Segunda, que comenzó a dividir a la sociedad hispánica en dos bloques: los "cultitos" de La 2 y la masa abundante seguidora de lo convencional y lo común para todos, que era la Primera. Y, por entonces, los dibujos animados formaban parte de este segundo grupo).
Lo digo sin vergüenza alguna y muy abiertamente: Me encantaban los dibujos animados. Me ENCANTAN los dibujos animados.
Pero si llegué hasta ellos fue, sobre todo (y como siempre) a través de la música, de sus canciones y obviando el a menudo tortuoso sendero de unas historias excesivamente infantiles, repetitivas y sosas. Pero, no obstante, había joyas, auténticos tesoros ocultos entre tantísima y vasta cantidad de nimiedades absurdas, porque los de Hanna-Barbera sacaban personajes como churros (Los Picapiedra, Los Autos Loco, La Hormiga Atómica, el Oso Yogi, Pixie y Dixie—aunque en este país fue el gato Jinks el auténtico protagonista, merced su cerrado acento sevillano—, Pepe Pótamo, Don Gato, Leoncio León y Tristón, Maguila Gorila o el Lagarto Juancho, fueron los más famosos) y la Warner Bros tampoco se quedaba atrás (Bugs Bunny, Correcaminos, el Pato Lucas o el Gallo Claudio, por citar sólo un puñadito), llegándole a hacer sombra al mismísimo dios de los movimientos dibujados, Walt Disney.
Esos destacados instantes aludían, por ejemplo, a capítulos aislados y muy concretos, o a los primeros de ellos que se dieron a conocer antes de que se repitieran hasta la saciedad las mismas situaciones (ya saben, la eterna pregunta: ¿Por qué el Coyote no atrapa y se zampa alguna vez al Correcaminos o Silvestre tiene éxito de una vez por todas con Piolín?) o bien algunos personajes que, por sí mismos, resultaban especialmente atractivos (me caía muy bien Don Gato, por ser un auténtico granuja cargado de simpatía), por lo que con ellos el hastío del eterno retorno resultaba más llevadero.
Pero, insisto, eran las canciones lo que realmente enganchaba mi mente. Gracias a ellas descubría con qué nos iba a amenizar TVE antes de que la voz en off introdujera el nombre del personaje y el título del capítulo en cuestión. Y fueron tantas y tantas las veces que se escucharon que al final forman parte de la memoria viva de todos aquellos que vivimos esa época y tenían la posibilidad de enfrentarse a un televisor, evidentemente.
He hecho una selección de entradas sobre series de dibujos animados que me gustaron en su día y que me gustan en la actualidad, con los temas musicales que los han acompañado en el tiempo (o, al menos, aquellas versiones que más me gustaron, porque algunas de ellas se fueron modificando a medida que las décadas iban consumiéndose).
John A. Davis, que en 2006 dirigió la película "Ant Bully, bienvenido al hormiguero", tuvo la genial idea de crear, allá por el año 1998, al personaje conocido como James Isaac Neutron, que a partir de la década de los 2000 protagonizó la serie de animación "Las aventuras de Jimmy Neutron: El niño genio" y que ha acabado siendo una serie de culto en la cadena televisiva por vía satélite Nickelodeon. Creo que parte de su éxito se debe al propio personaje. Y es que Jimmy es un auténtico genio, y no porque vaya siempre acompañado de dos auténticos lerdos (Carl Wheezer, un extraño amante de las llamas —las que escupen, no las que queman— y Sheen Estevez, seguidor acérrimo del superhéroe Ultralord y que bien podría ser un primer boceto del personaje Fanboy), sino por su capacidad intelectual y su increíble inventiva, sin que eso se le acabe subiendo a la cabeza. Es un genio, pero sabe divertirse como un niño y rodeado de gente normal, y eso le otorga una profundidad fuera de lo común, porque demuestra su verdadera inteligencia basada en la adaptación perfecta a cada circunstancia. Además, el hecho de que sus inventos resulten, a la postre, un desastre, a pesar de su genialidad, le hace más humano.
En definitiva, un niño prodigio que si yo hubiera tenido la verdadera desgracia de engendrar no me hubiera importado, porque se aleja sobremanera del desdén y el desprecio por sus semejantes que muestran muchos de esos seres por considerar lo suyo no como un don (es decir, un regalo que no es propio, sino que te viene dado), sino como algo natural y, por tanto, todo aquél que no lo posea es idiota. Jimmy Neutron es de todo menos un idiota de elevado cociente intelectual y cuya verdadera inteligencia se demuestra sabiendo subir o bajar el listón, dependiendo de quién sea su interlocutor. Dudo mucho que el chaval animado fuera alguna vez infeliz (bueno, salvo cuando acabe emparejado con su gran rival y amor en secreto, Cindy).
El tema musical lo compuso el grupo Bowling for Soup en 2005, aunque sinceramente me gusta más la versión en castellano, que es la primera que escuché y que por esta razón también incluyo aquí.
Scooby Doo nació el 13 de septiembre de 1969 en la CBS norteamericana de la mano de la productora Hanna-Barbera, quienes llamaron al equipo formado por los guionistas Joe Ruby y Ken Spears y el dibujante Iwao Takamoto (palabras mayores, teniendo en cuenta que Shere Khan, el tigre de la película de Disney El libro de la selva, es diseño suyo) para crear un grupo de chavales "modernos" y relacionados con la música, pero que en su tiempo libre se dedicaran a resolver misterios relacionados con fantasmas, monstruos y otros seres esotéricos y fantásticos a lomos de su estupenda Van "The Mistery Machine" (la Máquina del Misterio). Tras muchas vicisitudes terminaron por dar forma definitiva al quinteto (el propio perro protagonista, Fred Jones, Daphne Blake, Vilma Dinkley y Shaggy Rogers) y su éxito fue rotundo desde el primer momento. La musicalización corrió a cargo del compositor Ted Nichols, aunque el tema principal lo escribieron al alimón David Mook (autor de los temas del grupo de ficción The Banana Splits) y Ben Raleigh (autor, entres otros, de temas como "Tell Laura I love her") para que lo interpretara el cantante pop Larry Marks. No he podido evitar añadir la versión del grupo Mod-Revival Purple Hearts; lo siento mucho, queridos puretas.
Está bien, está bien. Os confesaré que mi personaje favorito es Shaggy. Y no por su perilla tipo beatnik ni por su extraña voz (que suelo imitar en algunas frases bastante bien, que todo hay que decirlo) o por ser un ninfómano de la comida, sino porque es un auténtico desastre con patas, un miedoso sin remedio y un patoso irremediable, y, aún así, nunca pierde ni su sentido del humor ni sus ganas de vivir. Todo un ejemplo, amiguetes.
¿Por qué le tengo tanto cariño a Vicky el vikingo? Pues por su padre, Halvar, evidentemente; otro simpático granuja donde los haya, amante de la vida, valiente hasta la estupidez y siempre, siempre, siempre feliz. No, en serio. Me gustó mucho siempre por sus historias y sus personajes, porque fue el primerísimo primer programa que vi en color en un televisor de un vecino del quinto piso del Edificio Norba en Cáceres (con el cielo de color azul y la hierba de color verde, como debe de ser) y por el temazo musical compuesto por el praguense Karel Svoboda (padre también del tema musical de La abeja Maya).
El niño vikingo es sospechosamente similar al protagonista de "Cómo entrenar a tu dragón" (una estupenda cinta cinematográfica de 2010, dirigida a pachas por Dean DeBlois y Chris Sanders), Hipo Abadejo Infernal, porque ambos son infantes inteligentes (capacidad muy por encima de la valentía y la fortaleza, tan valoradas en sus respectivas sociedades), con progenitores de carácter y físico fuertes y apabullantes (el ya citado Halvar y Estoico el Vasto) y con pequeñas féminas que rondan a su alrededor, muy blandengue en el caso de Vicky y en exceso dominante en el caso de Hipo. Pero mientras que Vicky está abierto al color, al buen humor y a la aventura amable con la vuelta siempre cantando al poblado de Flak, Hipo tiene un toque tenebroso, porque su poblado en la isla de Mema (Berk, en el original británico) está constantemente atacada por dragones y la vida de estos vikingos no es precisamente fácil.
Sobre el tema musical, hay una genial versión de Los Nikis (o Los Acusicas, no estoy seguro), que no he podido localizar en Youtube y por eso no la he colgado aquí, pero en cuanto pueda, lo hago. Habla de madridistas y rojiblancos... No obstante, a cambio puedo plasmar "Olaf, el vikingo", ¿no?
Curiosamente, dentro del Mod-ernismo hay una corriente que mira con malos ojos a The Beatles, pero gracias al Gran Mod-ernista, somos legión los que pensamos que los Cuatro de Liverpool tienen un peso muy importante en la Historia de la Música en general y en la de nuestro estilo, en particular. En cualquier caso, no está de más reseñar la serie de dibujos animados que la productora australiana Artransa Park Studios elaboró entre 1965 y 1969 sobre el influyente grupo musical británico compuesto por John Lennon, Paul McCartney,Ringo Star y George Harrison. Fueron 39 capítulos (con una duración de entre tres y nueve minutos), todos ellos titulados con el nombre de algún tema musical del cuarteto y, evidentemente, y por tanto, basado en su letra. Lo más llamativo es que, al margen del uso de las canciones, ninguno de los Fab Four tenía nada que ver con esta serie norteamericana ni se habían implicado de ninguna manera.
El primer capítulo vio la luz el 25 de septiembre de 1965, un sábado por la mañanita, a eso de las 10.30 horas, en la cadena televisiva ABC, y los creadores fueron Al Brodax, que también fue productor, y Sylvan S. Byck. El primero de ellos llegó en 1960 a ser jefe del departamento de desarrollo de cine y televisión de King Features Syndicate y fue el culpable de que Popeye el marino llegara a tener el éxito que ha alcanzado a lo largo de la historia de la televisión, amén de producir y escribir en parte el guión de la película Yellow Submarine (elaborada en 1968 por George Dunning) de los Beatles. El segundo fue editor de King Features Comic y en 1977 fue considerado el hombre más influyente de las tiras cómicas en los periódicos norteamericanos de su generación. ¿Que si me gustan los Beatles? ¡Me chiflan! (que hubiera dicho mi difunta abuela Nieves Estrada, más asturiana de Vetusta que el propio concepto de asturiano). Incluyo uno de los temas del cuarteto británico que es más de mi gusto "Paperback Writer" y el "Yellow Submarine" en honor de Mr. Brodax.
Evidentemente, The Archies (herederos naturales de The Monkeys) no existían, pero sus temas musicales llegaron a ser números Uno en las listas musicales de la época y se podían adquirir en vinilo (yo mismo tengo alguno de ellos en mi pequeña colección). Se dieron a conocer en el "Show de Archie y sus amigos" en 1968 y estuvieron interpretando temas hasta 1970, cuando la primera oleada del género que tocaban, el "Bubblegum pop" comenzó a decaer. Me gustaba la serie (con esa forma tan "hip" de andar de los personajes que parecía que iban flotando) y me gustaban sus canciones por lo pegadizas que eran y me encantaban las chicas que hacían el coro (la teclista Veronica Lodge y la percusionista Betty Cooper—glorioso apellido, ¡pardiez!—) acompañando al resto del grupo: Archie Andrews a la guitarra, Jughead Jones en la batería y el estirado Reggie Mantle al bajo. Al igual que en Scooby Doo, a menudo éstos también se hacían acompañar de un perro, Hot Dog, a modo de mascota que les hacía, además, los bailes.
Entre sus exitazos estaban el "Sugar Sugar" (1969), "Bang-Shang-A-Lang" (1968) o "Jingle Jangle" (1969). Todos ellos representados en este espacio.
Pero sería injusto no hacer mención a los Archies "verdaderos", los que aportaron sus instrumentos y sus voces a los dibujos y entre los que destacan con nombre propio Ron Dante, líder de The Detergents, y que fue el culpable de que "Sugar Sugar" o "Bang-Shang-A-Lang" llegaran a convertirse en singles de grandes ventas, y Toni Wine, cantante y letrista de personalidades como Elvis Presley,The Mindbenders ("A groovy kind of love", que se incluye aquí también) o Tony Orlando ("Cándida"). Se incluye un video con ambos interpretando en 2006 el amilbarado tema musical.
Archie (nombre que ideó Don Kirshner) comenzó como historietas de cómic (Pep Comics) creadas por el editor John L. Goldwater, el guionista Vic Bloom y el dibujante Bob Montana. Pero pronto la General Artist's Cop. vio que tenía posibilidades cono dibujo animado para la televisión, concretamente la cadena CBS, que lo emitió en franja matutina todos los sábados con increíble éxito.
En 1970, y a raíz del éxito de la serie The Archies, la casa Hanna-Barbera se decidió a crear su propio grupo virtual de animación que se diferenciaría de su inspiración en que se trataba de un grupo musical femenino, Josie and The Pussycats. Al igual que los anteriores, se basaba en una tira cómica de idéntico nombre creada entre Dan DeCarlo y Richard Goldwater. Tuvo únicamente 17 capítulos (duró hasta 1971) que se emitieron desde el 12 de septiembre en la CBS los sábados por la mañana, y en 2001 se hizo una película con personajes de carne y hueso basada en esta serie. Eran un trío (como lo fueron las Ronettes, Martha and The Vandellas o las Shangri-Las, al menos éstas últimas en una época) conformado por la guitarrista Josie, la percusionista Valerie y la baterista Melody, que se dedicaban no sólo a cantar, sino también a descubrir misterios y a sortear todo tipo de extravagantes situaciones con villanos de por medio.
En 2004, Walt Disney Pictures y Pixar Animation Studios trataron de que los superhéroes no perdieran comba y, quizá mirando la posibilidad de entrar más profundamente dentro de este mundillo (como, de hecho, así fue tras la adquisición de la Marvel por parte de WD cinco años más tarde), decidieron elaborar una de sus películas más excitantes:Los Increíbles. Para ello se echó mano de uno de los culpables de que la serie de animación Los Simpson llegara tan lejos: Brad Bord, quien no sólo dirigió la película, sino que también elaboró el guión clarísima influenciado por la novela gráfica Watchmen, de Alan Moore y Dave Gibbons—tanto por la idea de que los vigilantes, con poderes o no, fueran puestos fuera de la ley (algo que también se repite en la serie Civil Wars de la Marvel), como por ese aire retro, de época dorada de la superheroidicidad, que se respira en los primeros compases de la película y del citado cómic—. Muy destacable el personaje de Edna Marie "E" Moda (encargada de diseñar los trajes y vestidos de los superhéroes) y con un increíble parecido (si es que no es ella misma caricaturizada) a la actriz Linda Hunt.
Si no se lo creen, vean, vean que no miento.
Y para la música, que es lo que nos concierne, Bird, que buscaba un sonido propio de la época que se trataba inicialmente (década de los 60' del Siglo XX), optó por Michael Giacchino (autor de la banda sonora del juego Medalla de Honor y que ganó en 2010 un Óscar por su trabajo en la película Up), y no le salió nada mal. El tema principal es urgente, rápido, propio de las series negras o de espías como James Bond que llenaron las pantallas (grandes y pequeñas) de entonces. Por cierto que la casa de Mickey ha avanzado que la segunda parte de Los Increíbles se está preparando para el año 2019 (a la vuelta de la esquina, ¡vaya!).
Un juego de PC, una versión para cómic y, finalmente, una serie de dibujos animados infantil (lo que equivale a decir "muy descafeinada"); eso es Sam and Max. Una creación muy exitosa por parte de LucasArts Entertainment Company, creada por George Lucas, el papi de Darth Vader y su hijito Luke, sobre un equipo de investigadores privados conformado por un perro y una especie de conejo (por llamarlo de alguna forma), que vieron la luz por vez primera en 1993 y así permanecieron hasta 2010, año de la última versión del juego titulado "Sam & Max Freelance Police". En 2005, Telltale Games los convirtió en un cómic, "Bone: Out from Boneville", editado por Fishwrap Productions. Como serie animada, surgieron en la cadena Fox allá por 1997 (el 4 de octubre), con 24 episodios que surgieron del bolsillo del estudio canadiense Nelvana, y la música, basada en el ambiente del Jazz al más puro estilo destinado al cine negro, la compusieron al alimón los compositores de LucasArt Clint Bajarían, Michael Land y Peter McConnell, todo ellos, auténticos "monstruos" en la composición de material para videojuegos (quien crea que la música no es importante para el ambiente de los videojuegos, mejor que se corte los dedos y los olvide).
Disney también está detrás de la serie Matt's Monsters (Los monstruos de Matt), que en 2009 comenzó a producir el dibujante francés Gregory Panaccione. Va de monstruos de todo tipo (sí, en este plano existencial existen) y de una familia que se encarga de cazarlos o dejarlos en su lugar, pero si algo me ha hecho plasmar el siguiente vídeo aquí es la banda sonora. Un tema sorprendente compuesto por el crítico galo de cine y también compositor Laurent Aknin.
Me he tropezado con los años con una serie de anime, llamada Super Crooks, una secuela en dibujos animados de Jupiter's Legacy (incluso aparecen los superhéroes de la serie en carne y hueso), bastante divertida, recomendable y un pelín bestia, pero que tiene una de las mejores entradas de los últimos años. Se basa en el tema de corte Funk'Alpha' del japonés TOWA TEI y cantada por el alemán Taprikk Sweezee con una voz que por momentos recuerda a Prince, y en la que los protagonistas bailan de forma hipersensual. Tanto es así que cuando Netflix te da la opción de saltarte la intro la respuesta mía es "y una mierda". Me pasó lo mismo con Juego de Tronos de Ramin Djawadi hasta que supe silbar el tema sin equivocarme, porque me entusiasmaba. Como ésta. Ya me diréis qué tal.
Por último, una serie muy conocida por la juventud universal: Phineas y Ferb (otra vez, la Disney como Casa Madre), que tiene la muy sanísima costumbre de incluir temas musicales de cierta calidad (el hecho de que la serie la vean niños o se suponga que tiene carácter infantil no tiene que ver con los cortes que se incluyen, que están muy por encima de la calidad media de las series animadas) que dan gusto escuchar. La serie fue creada en 2008 por Jeff "Swampy" Marsh y Dan Povenmire (ambos muy directamente relacionados con Los Simpson) y en ella no se oculta en ningún momento la importancia de la música para todos los acontecimientos de la vida (imprescindible leerse este estupendo enlace al respecto: http://www.ojosdepapel.com/Index.aspx?article=4396). Algo muy evidente teniendo en cuenta que los creadores están íntimamente relacionados con el mundo de la música en muy amplios y diferentes sentidos.
Jacinto Molina, gran bebedor de cerveza, estupenda persona y seguidor del glorioso Atlético de Madrid. Cogido de lascrnicasdeaxa.blogspot.com
Por fin hemos podido romper el aislamiento. Mi absoluta incapacidad tecnológica me impedía hasta la fecha poder colgar en este blog el cortometraje "Hambre Mortal", que en 1996 realizamos Antonio Sánchez Escalonilla (Toni Escalonilla), José María Aresté (Pepo) y menda lerenda (Javier Martínez Collantes), con una sabrosa (pero del todo insuficiente) subvención del Ministerio de Cultura y con la inconmensurable presencia del gran Paul Naschy, al que Pepo elaboró con todo cariño una sentida despedida el día en que falleció (30 de noviembre de 2009) y cuyo enlace plasmo aquí con todo orgullo (http://magazine.decine21.com/noticia/81984/In-memoriam/Adios-a-Paul-Naschy.html).
Quizá lo primero que haya que decir de esta película es cómo se gestó, por lo menos en lo que a mí concierne. Un buen día, estando yo como redactor del ahora finado diario Ya, me llamó Antonio, con el que había cursado Periodismo en la Universidad de Navarra (fastuosa promoción de 1989), y me preguntó sin ambages si yo era capaz de inventarme una historia para presentarla a un concurso y en caso de merecérselo lograr una financiación para pasarla al celuloide. Así de fuerte.
Existe una razón por la que Antonio me propuso la idea. En Pamplona, ambos formamos parte del mismo grupo de la clase de Audiovisual, junto a Miguel Ángel Jimeno, Tafy e Ignacio Saavedra, entre otros, y en ella tuvimos que elaborar tanto reportajes (me acuerdo perfectamente que hicimos uno sobre el Ché Guevara y otro sobre los infanzones de Sos del Rey Católico; una preciosidad de municipio) como cortometrajes. Pues bien, el corto que hicimos fue a partir de un cuento que escribí para un Club de Relatos Cortos que fundé cuando estaba en el Colegio Mayor Belagua (Torre I), ubicado en pleno Campus Universitario, con el propio Antonio haciendo de genial Mefistófeles y Miguel Ángel en el papel de escultor insatisfecho.
Yo hice las veces de guionista y de director y el resultado fue desastroso, pero, al menos, sirvió para que Antonio se acordara de mí a la hora de poner en marcha su proyecto de película para 35 mm (o sea, de las de "verdad").
Como no podía ser de otro modo, dije que sí. Y comencé a cavilar en la historia que quería contar. La verdad es que la tenía pensada desde hacía ya tiempo. No es que fuera capaz de imaginar que algún día viniera a llamar a mi puerta un director loco proponiéndome una película, pero sí que había pensado en ella para un corto desde hacía tiempo. Los seguidores del blog saben de buena tinta que me encanta el cómic. En mis buenos viejos tiempos, la Marvel no sólo nos regalaba con una (o dos) historias sobre nuestro superhéroe favorito agobiado por la vida y acosado por los supermalos, sino que al final del libro siempre aparecía una jugosa historieta en blanco y negro, generalmente de terror, fantasía o ciencia ficción. Una de ellas me impactó sobremanera y si uno lo piensa bien no hay una razón lógica para ello: era infantiloide, extremadamente corta y con un dibujo no excesivamente elaborado. Pero me encantó y la plasmé en guión, aportándole mi propio punto de vista.
Le entregué el borrador a Antonio, quien lo mutiló lo suficiente como para cabrearme hasta el extremo de no ir al rodaje hasta tres días después de que comenzara (duró una semana) y como para que fuera realmente un cortometraje y nos embarcamos definitivamente en la aventura remitiéndolo al Ministerio.
La siguiente llamada del director fue para decirme a gritos que nos daban una subvención... pero había que aportar cada uno una cantidad de capital que nos dejó económicamente temblando (creo recordar que eran 300.000 pesetas de la época, el equivalente a 1.800 euros, sólo que de 1996, cuando los sueldos entonces rondaban las ¿80.000 o 90.000 pesetas?). No nos amilanamos y decidimos aceptar la subvención y seguir adelante (se nos entregaba con la condición de hacer la película) y empezamos a buscar los medios para transformar el papel en movimiento sobre celuloide: Pepo logró el premio gordo consiguiendo que Paul Naschy aceptara el papel de Tío Carlos y ¡gratis! Al parecer, le gustó "estar al otro lado" por una vez y aceptó su papel, aportándole y enriqueciéndolo como sólo él era capaz. He de advertiros que toda la cerveza que se consume en el corto... se la bebió realmente ¡ja, ja ja! Y para mi gran gozo supe que era un indio rojiblanco como yo.
Antonio se puso en contacto con varios "magos" de la gran pantalla, como Amador Rehak, de RHK Efectos Especiales, a quien visitamos para proponerle nuestras ideas sobre el maquillaje y él nos ofreció como tarjeta de visita el éxito de las ovejas muertas por un rayo en el largometraje Tierra, de Julio Medem, que las tenía expuestas en su establecimiento dejándonos alucinados (es que él se codeaba con los grandes y era capaz, al mismo tiempo, de hablar con pringados como nosotros). Luego Amador ha sabido ampliar su curriculum con otras películas del tipo de Más de 1.000 cámaras velan por tu seguridad, de David Alonso; Acción Mutante, de Álex de la Iglesia, o El milagro de P Tinto, de Javier Fesser. Ahí queda eso. Por cierto, fijaos bien, porque en el corto aparece uno de sus cuadros que ya me hubiera gustado quedármelo para mí.
Ahora bien, he de reconocer que si me lo pasé realmente bien fue con la postproducción, gracias a dos enormes monstruos del sonido que por entonces eran los reyes de Madrid: José Miguel Nieto y Sergio Aldecoa, dueños de MSL Audio, y autores de los temas musicales originales de nuestra película. Hay que decir que el tema de corte punki se la sacó de la mangaJosé Miguel en un par de minutos (es literal, no una exageración andaluza), improvisando la letra (que prácticamente implicaba leer algunas partes de los títulos de crédito mientras que todo el resto se trataba de ¡un idioma inventado!), mientras que Sergio, con una máquina negra y rectangular que parecía una consola hipervitaminada, supo crear un temita tipo jazzístico para los momentos de tensión que a la historia la enriqueció sobremanera. Un par de genios de los que no he vuelto a saber nada.
Cartel de la última obra (creo) en la que participa Juan Calot. Cogido de www.culturalalbacete.com
Los actores que nos ayudaron fueron todos ellos de chapeau. Desde Sandra Toral (http://www.sandratoral.com/sandratoralactriz.html), con esa extremada dulzura suya y esa presencia que casi pasaba desapercibida, pero que impregnaba todo el ambiente con su sempiterno frescor, hasta Juan Calot, tremendamente profesional hasta el punto de que estuvo rodando con 40 grados de fiebre una de las escenas en la que tenía que decir la palabra clave ("imposible") y que se tuvo que repetir unas cuantas veces, porque el pobre la obviaba constantemente agobiado por la enfermedad, pasando por los niños Luis Alberto Rodrigo (en el papel de Romu, el protagonista, al que tuve que enseñar a bailar pogo muy poquito antes de comenzar el rodaje), Jorge Núñez (como Richar, y que según tengo entendido es ya padre de dos hijos) o el trío formado por Alberto Orejana, Carlos e Isaías Muñoz, cuyos papeles sirvieron para que se mostrara en pantalla una apuesta echa por mi padre, Luis Martínez Hellín, cuando era mozuelo y por la que se embolsó cinco pesetazas de la época.
Recuperar la película me ha servido también para recordar muchos elementos de los que me gustaban en la época: mi taza oscura con un gato negro perfilado en medio de una gran luna llena amarilla (y que se "perdió" en el rodaje), la camiseta de Peter Punk que le presté a Luis Alberto, el póster de el Joker y el del lobo ibérico en memoria de Félix Rodríguez de la Fuente o la ingente cantidad de muñequitos que yo colecciono, entre los que estaban el gremlin malo, el Capitán Garfio (pisándole el cuello a Peter Pan) o a Batman.
En fin. Que ahí la tenéis para disfrutarla como buenamente podáis (en especial los norteamericanos, a ver si en la biografía de Paul Naschy logramos hacer que desaparezca eso de "not shown in U.S.".
A medida que me vaya acordando de cositas a modo de anecdotario, las iré incluyendo (una entrada de blog es algo abierto y tiene que ir creciendo como si fuera un ser vivo).
El tema musical elegido es la versión de la canción de The Beatles "She said" que elaboraron The Chords (y que conocí antes que la original). Me entusiasma. Y también la de los Cuatro de Liverpool, ¡ea!
She said, she said (Ella dijo, ella dijo)
She said (Ella dijo) "I know what it's like to be dead ("sé lo que se siente al estar muerto) I know what it is to be sad" (sé lo que es estar triste") And she's making me feel like I've never been born (Y ella consigue que me sienta como si nunca hubiera nacido) I said (Yo dije) "Who put all those things in your hair ("¿Quién te ha metido todas esas cosas en la cabeza?) Things that ake me feel that I'm mad (cosas que hacen que me sienta como si estuviera loco) And you're making me feel like I've never been born" (y haces que me sienta como si nunca hubiera nacido) She said (Ella dijo) "You don't understand what I said" ("No entiendes lo que estoy diciendo") I said "No, no, no, you're wrong (Yo dije "no, no, no, estás equivocada) When I was a boy everything was right (cuando era un niño todo era perfecto) Everything was right" (todo era perfecto") I said (Yo dije) "Even though you know what you know ("A pesar de que sabes lo que sabes) I know that I'm ready to leave (yo sé que estoy dispuesto a dejarlo) Cos you're making me feel like I've never been born" (porque me haces sentir como si nunca hubiera nacido") She said (Ella dijo) "You don't understand what I said" ("No entiendes lo que estoy diciendo") I said "No, no, no, you're wrong (Yo dije "no, no, no, estás equivocada) When I was a boy everything was right (cuando era un niño todo era perfecto) Everything was right" (todo era perfecto") I said (Yo dije) "Even though you know what you know ("A pesar de que sabes lo que sabes) I know that I'm ready to leave (yo sé que estoy dispuesto a dejarlo) Cos you're making me feel like I've never been born." (porque me haces sentir como si nunca hubiera nacido") She said (Ella dijo) "I know what it's like to be dead ("Sé lo que se siente al estar muerto) I know what it is to be sad (sé lo que es estar triste) I know what it's like to be dead..." (sé lo que es estar triste...")